PRESIDENTES AMERICANOS I

LOS PRESIDENTES AMERICANOS VISTOS POR EL CINE I 


Si el cine tiene en los Estados Unidos su principal productor creando una auténtica factoría que lleva décadas inundando nuestras retinas, imaginaos la cantidad de filmes que le han dedicado a su Historia. Pero si cuando retrataron a personajes históricos de otras naciones no suelen estar muy acertados en parecidos o exactitud, ¿ habrá sido igual en el caso de los suyos? Veámoslo.

George Washigton (1789-1797). El primer presidente de los recién nacidos Estados Unidos de América. Si alguien aún no sabe como es su aspecto es porque no ha manejado muchos dolares.  En "The Crossing"(2000) el actor Jeff Daniels encarna al padre de la patria, aunque notablemente mejorado.


John Adams (1797-1801) Segundo presidente y primer vicepresidente de los U.S.A. En la excepcional serie dedicada a su biografía, "John Adams" (2008), es el actor Paul Giamatti quien le da vida. El parecido físico creo que inexistente.

Thomas Jefferson (1801-1809) El tercer presidente, y uno de los que tiene su cara inmortalizada en el monte Rushmore junto a Washington. En la curiosa pelicula "Jefferson en París"(1995), nada menos que Nick Nolte se encarga del papel de Jefferson.

James Maddison (1809-1817). Cuarto presidente de los Estados y uno de los principales redactores de su constitución. En "La primera dama" (1947) film interpretado por Ginger Rogers será Burguess Meredith quien interprete al presidente  que caerá en sus hábiles manos.

James Monroe (1817-1825). Quinto presidente y conocido sobre todo por su famosa doctrina: "América para los americanos", aunque se olvidó de añadir: ...y el resto del mundo también. En la película "alexander Hamilton" (1931) lo interpretaría Morgan Wallace. ¿El parecido? Uh, se lo dejaron en casa. Es que ni el peinado.

John Quincy Adams (1825-1829) Sexto presidente. Conocido abolicionista hijo del  segundo presidente, y que curiosamente tiene entre sus descendientes a una actriz. En "Amistad"(1997) el polifacético Anthony Hopkins lo representa en una acertadísima caracterización.

Andrew Jackson (1829-1837) Séptimo presidente.Tiene el dudoso honor de haber sido el primer presidente de los Estados Unidos en sufrir un atentado. En el cine sólo podemos pensar para su rostro en un actor que lo encarnó en dos ocasiones en "La dama marcada"(1953), y "Los bucaneros" (1958). Sí, es él, el inevitable, incombustible, Charlton "Caradepiedra" Heston.

Martin Van Buren (1837-1861) Octavo presidente. Casi desconocido para los europeos este presidente ostenta una serie de curiosidades es el primer presidente no anglosajón, el primero en no nacer súbdito británico, el primero en no tener el inglés como lengua materna, y el primer presidente salido del estado de Nueva York. El cine no se ha prodigado con él, pero en la mencionada "Amistad" es el magnífico Nigel Hawthorne quien le da vida. Curioso; un lord inglés interpretando al  primer presidente americano que también curiosamente es de origen holandés.

William H. Harrison (1841) Novena presidente. Antiguo héroe de las guerras indias. Fue el primero en morir en el cargo, no duró más que 32 días. A pesar de todo los americanos no se lo saltan, y en varias películas sobre las guerras indías aparece. James Seay lo interpreta en "Brave Warrior" (1952).

John Tyler (1841-1845) Décimo presidente. Vicepresidente del anterior y heredero del cargo. En el cine aparte de series pocas referencias de él hay. En "The Vice Presidency: The Great Amercian Lottery" (1955) es el actor  Paul Ford quien lo interpreta, y con un parecido...¡nulo!, a lo mejor es antes y después de ponerse a régimen.

James K. Polk (1845-1849) Undécimo presidente. Involucró a los Estados Unidos en una guerra con México y favoreció la expansión hacia el Oeste. El cine lo presenta como secundario en películas del Oeste, y un Casper Van Dien lo interpreta en una sequela infumable de Abraham Lincoln: Cazador de Vampiros"(2012)
Zachary Taylor (1849-1850) Duodécimo presidente. General que por sus campañas fue conocido como "Viejo, Rudo y Dispuesto". Robert Barrat interpreta al presidente en "Tambores Lejanos (1951).

James Buchanan (1857-1861) Décimo quinto presidente. Considerado por muchos el peor presidente por no haber sabido impedir la división del país. En la serie "Eduardo VII"(1975), Peter Carlisle interpreta al presidente americano.

Abraham Lincoln (1861-1865) Décimo sexto presidente. Lincoln es tal vez el presidente mejor conocido de los Estados Unidos. El cine se ha cansado de retratar la personalidad de uno de los presidentes más queridos por los americanos. La interpretación de Daniel Day-Lewis en "Lincoln" (2012) es de las más recientes y con un parecido más cercano, aunque Henry Fonda o Raymond Massey entre otros podían discutirle el honor.





EL ARTE DE LIGAR EN LA ANTIGUA ROMA

COMO LIGAR EN LA ANTIGUA ROMA




Publio Ovidio Nasón,  es decir el Ovidio de toda la vida, vamos el poeta romano, vivió en los tiempos del emperador romano Augusto, incluso allá por el ano 8 tuvo que partir al exilio por decreto imperial. Pero Ovidio que es conocido por sus poemas y sus obras, también destacó por sus consejos de como ligar en Roma, pues de eso trata básicamente su obra "Ars Amandi", algo así como el arte de amar. Y eso es lo que nos ocupa  hoy.

De que va pues esta obra escrita entre el año 2 a.C. y el 2 d.C. , pues ni más ni menos que de ligar: cómo , cuando, con quién..., en fín un perfecto manual para convertirse en ligón profesional en la Antigua Roma, eso sí en versos, con forma de poemas didácticos, ¡y pensar que en el colegio no nos enseñaban esas cosas! Tanto Espronceda, tanto Gustavo Adolfo Becquer, y tanto Garcia Lorca, y de ligar ni lo mínimo. Pues Ovidio nos da unos consejitos maravillosos para que no se nos escape ni una. Lo siento chicas, este post es para los hombres, que vosotras ya tenéis los consejos de belleza medievales. 

Lo primero y como el poeta dice es "donde echar las redes". Para entendernos, dónde ligar. Respuesta: en el teatro. A falta de discotecas, pubs al uso, en Roma lo mejor es ir de ojeador al gran espectáculo público, el teatro. En el teatro, según Ovidio, las mujeres acuden ataviadas con sus mejores galas para ver pero también para ser vistas. El circo es otra opción, pues allí acude todo el pueblo, digamos que es la opción más popular, y donde habrá más variedad para elegir. 

Ya tenemos el lugar, ¿ahora que hacemos? Pues el acercamiento. A sentarse a su lado sí o sí. Además los asientos son estrechos  y si no ligas al menos como dice él: "con verdadero gozo notarás contra las tuyas las carnes duras y tibias de su hermoso cuerpo" (¡Este tío era un salido de cuidado!) Luego como es normal se trata de establecer el contacto," busca un pretexto cualquiera para hablar" osea la versión romana de ¿estudias o trabajas?. Ovidio sugiere que le preguntemos por el propietario de los caballos, a quién pertenecen, cuál es su favorito, etc; acto seguido, según el buen romano, hay que afirmar ser de su misma opinión (Eso debería seguir funcionando en la actualidad. Llevarles la contraria no debe ser buena estrategia). 

Establecido el primer contacto que debe hacer el buen ligón romano, pues siempre siguiendo al poeta... ¡Sacudirle el polvo! ¿¿Cómo?? Pues eso "Si por una casualidad cae polvo en el vestido de la joven, sacúdelo suavemente con tus dedos, y si no le ha caído, fíngelo y haz como si se lo sacudieras". Se trata de tocar sea como sea, o al menos entrever carne "¿Qué el vestido le arrastra por el suelo? Recógeselo en seguida y en premio a tu complacencia contemplarás con deleite su bellísima pierna" (¡Estos romanos estaban muy necesitados!)   

Ya tenemos el lugar, hemos elegido a la dama, le hemos hablado, incluso la hemos tocado, aunque de momento superficialmente, y ¿ahora? El viejo truco de ganarse a la amiga, en este caso a la criada: "Tu primer cuidado ha de ser tener amistad con la doncella...", es decir buscarse el aliado dentro para que facilite el terreno y te chive gustos, manías, preferencias, cuándo está de humor, etc. 

En los consejos siguientes, Ovidio se "luce" especialmente, y más que un seductor parecen pensados para un político ( a lo mejor las técnicas son iguales). "Promete. Sí, promete siempre y promete mucho, porque el prometer no arruina a nadie" ¿Y de los regalitos, qué? "Ten en cuenta que si regalas algo a tu amante antes de haberla poseído, es muy fácil que te quedes sin regalo y sin amante"( Sabia apreciación).

¿Qué la moza te manda al cuerno? "Yo te aseguro que ella se quedará temblando de que obedezcas su ruego; redobla entonces tus solicitudes y bien pronto la verás satisfecha" (Esto suena a acoso). Es la máxima tan manida de "el que la sigue la consigue" ( ya veis viene de Roma).

Finalmente da consejos generales sobre todo en el aseo, ya que los guarros no parecen tener mucho que ligar "Preséntate aseado. Sea tu habla suave, que tus cabellos, mal cortados, no caigan a mechones, ni tu larga barba te erice el rostro, no lleves las uñas ni largas ni sucias; no asomen los pelos por las ventanillas de tu nariz y, antes que nada, que tu boca no hieda". ¿ Pero es qué hay alguien que pueda ligar en semejante estado? ¡Cómo para darle un beso al individuo!

Para finalizar termina consolando a los que patinan "...busca otros amores. El gran secreto de vivir es adaptarse. Pues bien: usa con cada mujer un método diferente. Si te quieres pasar de listo con las ingenuas y de audaz con las gazmoñas, unas y otras desconfiarán de tí". Y a ellas les advierte: " las que temen entregarse a un hombre digno vienen a caer en brazos de un canalla"

Debido al éxito de la obra  dividida en dos libros, publicó un tercero con consejos para que fueran las mujeres las que sedujeran al varón. Al emperador Augusto que le había protegido siempre, no le debió de parecer muy bien, pues su propia hija Julia se le desmelenó, y acabó por tener que marcharse al exilio. No sabemos si sus consejos le funcionaron a él, o a quienes los pusieron en práctica, pero lo cierto es que el libro se convirtió en un "best seller" de la época. Parafraseando a Obélix: "Están locos estos romanos"
         

EL EGIPTO BIBLICO

JOSÉ

Título Original: Joseph

Año: 1995

Nº de Episodios: 2 (188 min.)

País: Italia/ Estados Unidos/ Alemania

Director: Robert Young

Reparto: Ben Kingsley, Paul Mercurio, Martin Landau, Monica Bellucci, Cliver Cotton, Stefano Dionisi, Warren Clarke, Lesley Ann Warren,

Marco Temporal: ¿1750 a.C.?

Marco Espacial: Egipto


En la ciudad egipcia de Avaris está en marcha un mercado de esclavos. El administrador del Faraón, Putifar asiste a la subasta. Finalmente adquiere a un joven semita, José. El esclavo es asignado a los trabajos más duros en la finca rústica de su amo. Pero su inteligencia llama en seguida la atención de su ama, y es apartado de las labores en los campos para ayudar a sus amos a administrar sus bienes.  Pero el interés de su ama por él lo va a poner en un serio aprieto. Interrogado por Putifar, José le explicará como llegó a convertirse en esclavo.

La historia de José se presenta en dos partes: "Esclavo en Egipto", y "Los sueños del Faraón". Forma parte de una megaproducción para televisión llevada a cabo en los años 90 entre varios países con actores internacionales, y filmada en su mayor parte en países del norte de África, que abarcaba diversos pasajes de la Biblia. En el caso de "José" se filmó en Marruecos en la espectacular localidad de Ourzazate que posee unos magníficos estudios de cine donde se han filmado grandes superproducciones épicas, y cuyos grandiosos decorados son aún hoy visitables.

El reparto de actores comprende a algunos de los nombres más grandes de la historia de la televisión y el cine, y en "José" junto a actores casi desconocidos se pasean Ben Kingsley, Martin Landau, o una jovencísima pero igual de hermosa Mónica Bellluci.

La historia de José, harto conocida por la Biblia, se ambienta en el Egipto faraónico, seguramente durante el llamado segundo período intermedio, reinando la dinastia XIII (se discute que tal vez gobernando el faraón Hor). En todo caso en la miniserie se nos ofrece un Egipto diferente al de los gigantescos escenarios de cartón piedra de Hollywood, un Egipto más cercano, más creíble, con sus mercados de esclavos, sus labores agrícolas (cavando acequias para el riego, construyendo con adobes, etc.) e incluso una corte faraónica más humilde, más modesta, lejos de los fastos esplendorosos del cine americano. Al tiempo se nos ofrece como contraste la vida de los nómadas, representados por la familia semita de José, viviendo del pastoreo en el desierto, en campamentos móviles, y lejos de los villas o ciudades. Sólo por eso y por supuesto por la Bellucci merece la pena el visionado de esta serie.

LOS ESCITAS CABALGAN DE NUEVO


LOS ESCITAS


Título Original: Les Scythes

Guionista: Georges Ramaïoli

Dibujante: Georges Ramaïoli

Año de Publicación: 1993

País: Francia

Marco Temporal: siglo VI a.C.

Marco Espacial: Tracia





Tracia oriental hace mas de seis siglos antes de nuestra era, un grupo de viajeros se apresura a buscar refugio en una ciudad cercana, han oído que los escitas comandados por un tal Águila Negra están cerca. Un aedo ciego y su lazarillo se incorporan al pequeño séquito de una princesa y un mercader.  Todos entrarán a salvo en la ciudad de la princesa. Pero las cosas no son lo que parecen, y el ciego no es tal, sino uno de los múltiples disfraces del embajador de Hades, el bandido y saqueador escita Ithanos. 

Así comienzan las aventuras de este antihéroe que nos contará sus andanzas  y orígenes a a lo largo de tres volúmenes: "El embajador del Hades", "El águila negra", y "El Gordo". En un mundo a caballo entre la leyenda y la historia  se desarrolla la narración de las aventuras de Ithanos y sus compañeros. Crueldad, salvajismo, y sexo acompañan las historias de estos bandidos de la antigüedad.

Georges Ramaïoli, que en otras ocasiones utilizará el seudónimo de Simon Rocca sobre todo cuando ejerce de guionista de otros dibujantes, se embarca en esta ocasión en una historieta guionizada y dibujada por él mismo. Un proyecto ambicioso que desgraciadamente dejó inconcluso. Después de introducirnos en un mundo antiguo  lejos de los ámbitos conocidos, y de presentarnos a unos personajes duros e implacables, dispuestos a todo, el autor no ahonda más en la historia y nos hurta un final adecuado de lo que prometía ser una  gran historia. 

Tampoco es que abunden los cómics o narraciones sobre el pueblo de los escitas para que le hagamos ascos a éste, y aunque Ramaïoli apenas escarba la superficie de un tema muy interesante, la lectura de los tres cómics es de por sí recomendable. Se echa en falta una mayor documentación y un acabado más preciso. El dibujo o la caracterización de los personajes es correcto, y se enmarca dentro de los ya clásicos cómics históricos  franco-belgas, sin alcanzar las cotas de otros trabajos de Ramaïoli. Pero "Los Escitas" es un obra que merece leerse, aunque uno se quede al final con la sensación de haber disfrutado sólo del aperitivo a la espera del plato fuerte.    

PELEANDO A LA SOMBRA

EL LEÓN DE ESPARTA


Título Original: The 300 Spartans

Año: 1962

Duración: 109 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Rudolph Maté

Reparto: Richard Egan, Ralph Richardson, Diane Baker, Barry Coe, David farrar, Donald Houston, Anna Synodinou, Kieron Moore, John Crawford.

Marco Temporal: 480 a.C.

Marco Espacial: Grecia



Grecia, año 480 a.C. Trescientos espartanos comandados por Leónidas se dirigen al paso de las Termópilas. La misión del pequeño contingente es unirse a las tropas griegas que pretenden frenar el imparable avance del inmenso ejército persa. La batalla posterior es legendaria, los guerreros espartanos con su rey al frente, y ayudados por un pequeño contingente de aliados se enfrentará sin rendirse a un enemigo que les supera, convirtiendo su resistencia en un ejemplo de heroísmo. "Hay tantos arqueros persas que sus flechas taparán el sol" "Bien, lucharemos a la sombra"

En "El león de Esparta", los actores no son las grandes estrellas de Hollywood como en "Ben-Hur", "Espartaco", "Alejandro Magno", etc. Su protagonista no deja de ser un secundario que poco más de interés hizo en el cine, desde luego, no es ni Heston, ni Burton, ni Douglas. El director del film Rudolph Maté si tuvo su momento en la historia del cine, pero nada comparable a Wyler o Kubrik. Pero a pesar de todo el film fue un éxito en su época, y aún hoy en día es contemplado por los aficionados con verdadero placer. Y es que esta versión de la batalla de las Termópilas es considerada por muchos como una verdadera "joyita".

Con una secuela de "300" a punto de estrenarse, con el taquillazo que supuso la propia "300", comentar una película sobre el mismo tema, pero del año 1962, parece locura o frikismo, pero ni uno ni lo otro. La película merece la pena, y mucho. Se le ha criticado el diseño de vestuario y apariencia  más cercanos a los romanos que a los griegos, supongo que los mismos que alaban "300" y sus excesos (un Jerjes directamente salido del festival de Drag Queens de Las Palmas). También se le ha criticado la falta de desarrollo de los personajes o del protagonista, pero es que la propia historia es de por sí interesante, sin tener que ponerla al servicio de unos musculitos o el gracejo de algún secundario chistoso.

"El León de Esparta" es una película para sentarse a disfrutar, emocionarse con los combates, y responder desafiantes a los persas que reclaman la entrega de las armas: "¿Queréis nuestras armas? ¡Venid a buscarlas!".      

EL ASCENSO DE CAYO MARIO

EL PRIMER HOMBRE DE ROMA


Título Original: The First man in Rome


Autor: Colleen McCullough


Año de Publicación: 1990


País: Australia


Marco Temporal: 110 a.C.-99 a.C.


Marco Espacial: Roma


Roma siendo cónsules Marco Municio Rufo  y Espurio  Postumio Albino (año 110 a.C.). En la ciudad eterna el primer hombre no era el mejor hombre, sino el primero entre otros iguales a él en grado y oportunidades. Y el primer hombre de Roma era algo muchísimo mejor que la realeza, la autocracia, el despotismo o lo que fuera. Cayo Mario es un ex pretor que procede  del ámbito rural y era soldado. Ahora mismo no hay primer hombre en Roma, y Mario cree que el puede ser merecedor al título. La importante familia de los Julio Cesar de las rancio abolengo patricio tiene las influencias pero no el dinero, sin embargo Cayo Mario puede proporcionar esto último. La alianza está servida, y el matrimonio entre Mario y la hija del patriarca de los Julios marcará el inicio de la imparable carrera hacia lo alto del ex pretor. La guerra en África contra Yugurta, rey de Numidia, le dará al militar romano la oportunidad de demostrar sus dotes.   

Diez años después Cayo Mario ha conseguido su objetivo, Roma contempla a su indiscutible primer hombre. Nada ni nadie parece hacerle sombra, pero la realidad es que un joven ambicioso Lucio Cornelio Sila empieza a moverse para ocupar el puesto que como patricio cree corresponderle más que al plebeyo advenedizo que se pavonea por la ciudad. Pronto las dos ambiciones tendrán que enfrentarse...

La autora realiza un magnífico retrato de la Roma republicana. Los personajes y sus historias están trazados con una minuciosidad pasmosa. Los datos sobre la vida cotidiana en la antigua Roma, sobre el funcionamiento de sus instituciones políticas, sobre el desarrollo de la vida social y política son en ocasiones apabullantes. Cuando la historia calla, Colleen McCullough nos da su versión , rellena , y completa con tal habilidad que nos lo creemos. Autora de best sellers de corte romántico inicia con esta novela una saga dedicada a la Roma republicana que deja a aficionados y expertos con la boca abierta. 

La guerra de Yugurta y la reorganización del ejercito romano por Mario centran las primeras partes del libro. Las sucesivas campañas de Mario contra los germanos, teutones, cimbros, etc. configuran el resto de la novela hasta desembocar en la magníficamente descrita revolución de Saturnino. Al tiempo que seguimos los avances y victorias de Mario, asistimos al ascenso sibilino de Sila, su futuro rival. Pero otros personajes van desfilando por las muchas paginas del libro, algunos como espectadores, otros en un segundo plano, y otros preparándose para saltar a la palestra de la Historia como primeras figuras.

A pesar de la sinopsis no es una obra épica, de grandes batallas y combates emocionantes donde la sangre y el ardor guerrero saltan de las paginas. Hay luchas, guerra, y batallas, y se derrama sangre en ellas , y fuera de ellas. Pero la autora donde realmente se luce es en los entresijos políticos, en las intrigas en la lucha por el poder, en el día a día del romanito de a pie, en definitiva si queréis sentiros como en casa por la Antigua Roma, esta es vuestra novela.     

EL PRIMER INGLES


EL HOMBRE DE PILTDOWN

En 1912 en el pueblo inglés de Pîltdown un obrero encontró trozos de un cráneo, y fósiles de animales, por si acaso se las envió a Charles Dawson, arqueólogo aficionado, y se comenzó su estudio. La cosa no hubiera pasado a más si no mediara el orgullo patrio británico, y un cierto sentido del humor más bien desafortunado.

Entonces Dawson y su amiguete Teilhard de Chardin,  jesuita y paleontólogo, deciden gastarle una bromita al paleontólogo oficial del British  Museum, Smith Woodward. Dawson dice haber encontrado mas restos, una mandíbula con dos molares, y le entrega los restos de Piltdown previamente manipulados para que se coma un poco la cabeza, y echarse unas risitas a su costa. Hasta aquí bien, una broma entre amiguetes, y ya está, pero entonces la cosa se desmadró.

Ese mismo año Woodward y Dawson presentan los restos en la Sociedad Geológica de Londres. Y se aceptan como válidos basándose poco más que en la palabra de los caballeros británicos ¡Of Course! 
   
Y es que en 1924 Raymond Dart  encontró en Sudafrica en un lugar llamado Taung un pequeño cráneo. Primero pensó que era el fósil de un simio parecido al hombre, un eslabón perdido, y le llamó Australopithecus africanus. ¡Y hasta ahí podíamos llegar! Que en Europa se hubieran encontrado diversos fósiles de homínidos vale, pero que un colonial y además en África osará afirmar haber encontrado el fósil de un ancestro, era ya el colmo, sobre todo porque en Inglaterra no había ni un cochino fósil con un mínimo de interés. ¿Cómo iba a osar el ser humano haber aparecido antes que en la digna Gran Bretaña? ¿Cómo alguien osaba afirmar que el centro del Imperio Británico (¡Dios salve a Su Majestad!) había sido ignorado por australopitecus, neandertales, y toda la peña prehistórica? ¡Impossible!(¡Imposibol! para los que no sabemos idiomas) Para más recochineo el llamado niño de Taung era muy similar al hombre en sus dientes y mandíbula, aunque el cráneo era más simiesco.

Woodward hincha pecho,  se acuerda de los restos de Piltdown, y...¡zas! la lía. Se presentan los restos de Piltdown como "El primer inglés". Dawson que durante años se había beneficiado de la fama de su descubrimiento ha muerto en 1916, y no está para decirle al  otro que se calle, y el jesuita o no lo  sabe o se hace el sueco (aunque era francés).

La comunidad científica inglesa se cachondea vilmente de Dart, acusándole de intentar presentar a un mono como el eslabón perdido, y comparan éste con el mejor desarrollado cráneo del perfecto caballero británico prehistórico. A Dart se le toma poco menos que por un imbécil cuando no por un impostor, y los "britis" tan contentos. Woodward llega a escribir sobre los restos encontrados por Dart diciendo que no tienen nada que ver con la evolución humana.

En 1953 se deciden a examinar al "Primer inglés", y... ¡Oh, my God!, los resultados fueron catastróficos: El cráneo no era antiguo, la mandíbula era de un orangután, los huesos habían sido coloreados, y los dientes limados para que parecieran humanos. ¡Dammit! ( sustituir por ¡Maldición! o algún reniego peor en castizo )¿Dónde ha quedado el orgullo británico?  ¡El primer británico, un orangután! No Problem. Nos reímos un rato, entonamos el "yonoesio" ( Teilhard defendió su inocencia y la de su amigo), y por suscripción popular levantamos un monumento en el lugar del falso hallazgo (sí, parece ser que también habían hecho un falso enterramiento de los restos para que fueran encontrados).

Hasta 12 años después del descubrimiento de Niño de Taung no se reivindicó su autenticidad, pero la carrera del investigador de origen australiano Richard Dart se había visto arruinada. Por el otro lado, nunca se demostró la implicación en el fraude de Dawson o de Teilhard, y ambos gozaron en vida de una inmejorable fama.