LAS EXTRAORDINARIAS PINTURAS ABORIGENES

EL SANTUARIO DE ARNHEM
Santuario rupestre de Arnhem. Australia

El europeo en su egocentrismo suele pensar que no hay en el mundo otra historia que la suya. Si este europeo además es francés, piensa que nada en el mundo supera o siquiera iguala sus pinturas rupestres prehistóricas, y si no véase el calvario que le hicieron pasar al pobre Don Marcelino Sanz, descubridor de las pinturas de Altamira, pero es que además no olvidemos que son los inventores del termino "chauvinismo". No nos metamos más con los franceses, que en esto tienen la misma culpa que nosotros. Pues ¿qué excusa tenemos el resto para ignorar mayoritariamente la historia o logros de otros pueblos alejados de la órbita occidental? Hoy desde aquí, vamos a intentar redescubrir unas interesantes pinturas de arte prehistórico.

El continente, Australia; el lugar, la tierra de Arnhem, una península inhóspita de la costa septentrional australiana, un territorio expuesto al mar, sin agua potable en el entorno, y poco favorable al asentamiento humano, pero que guarda uno de los santuarios prehistóricos más antiguos y curiosos del mundo. 

Los aborígenes australianos realizaban pinturas desde el Pleistoceno, antes de que terminara la última glaciación hasta casi nuestros días. Para ellos pintar suponía dejar constancia de sus mitos, sus ritos, y su historia. Sus pinturas pueden contar casi de todo, desde la llegada de los europeos en época reciente, hasta los personajes legendarios que poblaban su extraña mitología. Para acabar de rematar la complejidad de su iconografía, en esta zona llegaron a convivir con fauna ya extinta (¡No, dinosaurios no! Esos hay que dejárselos a la Welch y sucesoras) 

Cocodrilo pintado al estilo Rayos-X. Arhem. Australia
Si pensamos que según arqueólogos y antropólogos los primeros pobladores de Australia llegaron allá por el 60.000 a.C , día más día menos, y que luego el continente quedó aislado del resto durante mucho tiempo, las representaciones que estos habitantes han dejado sobre las paredes son absolutamente únicas. Para los investigadores las pinturas tienen una antigüedad cercana a los 20.000 años prolongándose en el tiempo hasta casi nuestros días. Se representan seres extraños pertenecientes a su mitología, como el Hombre-rayo (Nammarrgon), los Wandjinas (estos dieron lugar a la teoría de los aliens porque eran los creadores del mundo, venían del cielo y llevaban como un nimbo en la cabeza), o la Serpiente Arco-Iris; y fauna de lo más variopinta con enormes reptiles, varanos, serpientes de casi 15 metros, canguros de espeso pelaje, peces y aves de extraño aspecto; todo un repertorio de la mitología y la fauna de una zona aislada del resto del mundo.

Por si todo esto no fuera suficientemente curioso, el arte fue evolucionando e incorporando nuevas maneras de representarlo, como el estilo Rayos-X, las manos en positivo por soplado, y la incorporación de nueva temática, ya que el indígena local siguió representando lo que le impactaba, así ya más recientes se incorporan los barcos a vela o a vapor. ¡Una autentica gozada para la vista en la que recrearse y perderse!  Y una razón más para visitar una tierra y un continente que para los amantes de la historia no parecía ofrecer muchos atractivos.  

EL CAMINO HACIA LA CIVILIZACIÓN

EL AMANECER DEL HOMBRE


Título Original: Le Sacre de L´Homme

Año: 2007

Nº de Episodios: 2 (105 min.)

País: Francia

Director: Jacques Malaterre

Reparto: Helmi Dridi, Rabeb Srairi, Philippe Kara-Mohamed, Lofti Dziri, Mohammed Ali Nahdi, Mohamed Graiaa, Fatima Ben Saidane, Lofti Turki, Hamza Sdiri.




Hace doce mil años un grupo de nómadas llegaron a un lugar del Creciente Fértil en el Próximo Oriente. Allí encontraron una tierra donde crece el trigo y la cebada en libertad, un auténtico paraíso para estos nómadas cazadores y recolectores, que van acompañados por sus nuevos amigos los perros. También se encuentran con algo nuevo para ellos: un asentamiento humano permanente con extraños objetos, y casas en las que refugiarse. Además dentro de las casas los recién llegados descubren una verdadera despensa: granos, harina, leguminosas, pistachos, almendras, lentejas, etc. Establecidos en las proximidades del poblado, los nómadas contemplan la vida diaria de los sedentarios, hasta que una tormenta especialmente violenta demuestra las ventajas de las solidas casas frente a sus endebles tiendas.

La serie documental se presentó dividida en dos partes: La revolución Neolítica, y El Nacimiento de la Civilización. Dirigida por Jaques Malaterre quien también había dirigido la primera y la segunda parte de "La Odisea de la Especie", esta serie es como una tercera parte de las anteriores. Aprovechando el éxito de los documentales precedentes, Malaterre, quien también dirigió el film "Ao, el último Neandertal", sigue en esta ocasión los primeros avances del llamado Homo sapiens. Desde el paso del nomadismo al sedentarismo, seguimos la revolución neolítica, la aparición de los primeros poblados, y el nacimiento de las ciudades con el establecimiento de una nueva jerarquía social.

Con un formato que combina las técnicas del documental con la recreación histórica, la narración siempre dirigida por una voz en "off", e interrumpida frecuentemente por las intervenciones de los expertos en las distintas materias, va siguiendo al hombre en su constitución de lo que hoy entendemos por civilización. Arqueólogos, prehistoriadores, antropólogos, dan explicaciones muy detalladas sobre todo tipo de aspectos, que luego son escenificados en las cuidadosas recreaciones que la permanente voz del narrador va desgranando. Este tipo de documental tan de boga hace unos años, se hace hoy algo tedioso, por lo reiterativo del mismo: El experto cuenta un hecho, por ejemplo el cultivo de las semillas, el narrador lo vuelve a explicar, mientras en la pantalla, ahora sí, vemos al hombre primitivo realizar el cultivo; de forma que si no te queda claro, o estás dormido o muerto. Este sistema que puede funcionar muy bien de cara a la enseñanza en las aulas (conociendo la tendencia del alumnado a echarse unas siestecitas), no es igual de eficaz a la hora de proyectarse a nivel particular.  Las frecuentes interrupciones en pantalla de los orgullosos y sapientísimos doctores llega a ser cansina, y la mitad de las explicaciones del omnipresente narrador son innecesarias, cuando las imágenes muestran lo mismo ( Si no fijaos en la escena de la trepanación). El director parece haber olvidado aquella máxima de "una imagen vale por mil palabras", algo que luego realizará muy bien en su film sobre los neandertales.  

En sólo dos episodios el hombre pasa de ser un cazador y recolector nómada a sedentarizarse, desarrollar la llamada revolución neolítica, y de ahí hasta llegar a la Edad de los Metales, y enlazar con las primeras civilizaciones en Sumer. La rapidez de los acontecimientos y de los datos ofrecidos por la serie documental, no deja a penas tiempo de profundizar en algunos aspectos. La serie está enfocada para la enseñanza, y en algunas ocasiones parece un libro de texto para escolares de secundaria, pero pierde en efecto dramático, y por tanto en diversión.

"El amanecer del hombre" es un buen material didáctico, pero flojea en el apartado de entretenimiento. Con todo, la información, los datos, y la realización de esta serie documental francesa, complementa y ameniza el conocimiento y estudio de las primeras etapas del Homo sapiens en nuestro planeta y su camino hacia la construcción de las primeras civilizaciones.  La parte final que se adentra ya en el terreno de la Historia Antigua, con la reconstrucción de la vida en Uruk, es muy interesante, pero se echa en falta que no tome los caminos del docudrama al estilo inglés, e insistan en torturarnos con la voz del narrador mientras los protagonistas chapurrean un lenguaje supuestamente sumerio. 

EL PRIMER HOMBRE EN PISAR AMÉRICA

LOS PRIMEROS



Título Original: Los primeros


Guionista: Miguel Ángel Nieto


Dibujante: José Ortiz


Fecha de Publicación: 1992


País: España




En una base situada en una de las lunas de Saturno, Carmen y Jesús, dos reporteros de España y Colombia respectivamente, esperan para informar sobre un sorprendente evento relacionado con la VII conmemoración del descubrimiento de América: Serán testigos abordo de una crononave del paso del primer hombre por el Estrecho de Bering rumbo a las tierras del continente americano. Junto con dos ingenieros termonucleares, los cuatro expedicionarios aterrizan en el año 40.000 a.C. en el centro del mismo estrecho, para asistir sorprendidos a una interesante cacería del mamut.  

De nuevo es un cómic de la colección "Relatos del Nuevo Mundo" el que nos ilustra sobre un importante acontecimiento relacionado con el descubrimiento de América: La llegada de los primeros hombres al continente a través del Estrecho de Bering en el año 40.000 a.C. (aproximadamente , claro está). También el libro cómic vuelve a contar con un anexo realizado por el arqueólogo y antropólogo Jose Alcina Franch, que viene a ser lo más interesante del ejemplar.

En esta ocasión el dúo formado por Nieto y Ortiz no aciertan plenamente en el desarrollo de la historia. Si bien Ortiz sigue estando más o menos acertado en el dibujo (tampoco es que se mate mucho), el guión de Nieto es más bien flojito. Mas propio de una película de ciencia ficción de serie B, que de un homenaje al V Centenario. La historia se articula en torno a una expedición temporal al pasado para retransmitir, como si fuera un partido de fútbol, los primeros pasos del hombre en tierras americanas. Ya la nave de los viajeros del tiempo es como para darle un par de "collejas" al dibujante: ¿una plancha? ¿en serio? Estamos en el año 3092 y los paisanos viajan en ...¡una plancha! El guiño a la Expo de Sevilla tampoco es que venga mucho a cuento, y parece más bien hecho para quedar bien con quienes pagan. Pero es que, donde tanto dibujante como guionista deberían haberse lucido, que es en los tiempo prehistóricos, tampoco es que se esfuercen en demasía: Ortiz aún cumple con un dibujos bien realizados de la cacería, de los animales, e incluso de las actitudes de los personajes, pero es que la historia no profundiza mucho, y Nieto no ofrece gran información.

Mientras el cómic realizado por ambos sobre la civilización incaica era una obra redonda, éste, sobre los primeros pobladores, es un cómic a medio terminar, como si se hubiera hecho con prisas, y por cumplir. Menos mal que siempre nos queda el interesante anexo del final, y los dibujos de Ortiz que al menos en la parte prehistórica quedan bastante bien. La historieta en sí es muy tontita, no da ni para un telefilm de sobremesa siestera.

CAVERNÍCOLAS Y DINOSAURIOS

HACE UN MILLÓN DE AÑOS


Título Original: One Million Years B.C.


Año: 1966


Duración: 100 min.


País: Reino Unido


Dirección: Don Chaffey


Reparto: Raquel Welch, John Richardson, Percy Herbert, Robert Brown, Martine Beswick , Jean Wladon, Lisa Thomas, Malya Nappi.

"Esta es una historia de hace mucho, mucho tiempo atrás. Cuando el mundo apenas empezaba. Un mundo joven. Un mundo en los albores del tiempo. Un mundo duro y poco amistoso. Criaturas que esperan sentadas. Criaturas que deben matar para vivir. Y el hombre, superior a las criaturas sólo en su capacidad. Pero no hay muchos hombres aún, sólo algunas tribus esparcidas en el desierto. Nunca se aventuran lejos, ignorando incluso la existencia de otras tribus. Muy ocupados con sus propias vidas para ser curiosos. Y muy temerosos a lo desconocido. Sus leyes son muy simples. El más fuerte lo toma todo. Este es Akhoba, líder de la tribu de las rocas. Y éstos son sus hijos, Sakama y Tumak. No hay ningún afecto entre ellos. Y esa es nuestra historia."

Esta es la presentación que una voz en off va realizando mientras se suceden las imágenes: un planeta dominado por las brumas y nieblas, explosiones, y lava candente, dejan paso a un territorio inhóspito poblado por buitres y enormes serpientes; luego unos hombres, apenas cubiertos por pieles, cazan una babirusa. La voz nos presenta a los personajes. Y entonces comienza la historia.

Los primeros minutos de la cinta nos muestran una Prehistoria poblada por brutos despiadados, muy alejados del "buen salvaje" de Rousseau. Quien cae o se hiere durante una cacería es abandonado a su suerte.  En la cueva donde vive el colectivo, el primero en comer es el jefe, y quien ose disputarle su pedazo, o intente comer antes que él, se lo hará pagar caro, que para eso es el más fuerte. Eso le sucede a Tumak que por enfrentarse al líder es expulsado de la cueva por las malas, y tiene que emprender una exploración forzosa en busca de nuevos horizontes.

Y hasta aquí todo muy prehistórico y más o menos creíble, con tipos brutos y zafios, vestidos con pieles, muy velludos y sucios (ellas afortunadamente se han hecho la cera), y cuyas mujeres tienen dos opciones ante sus requerimientos sexuales: someterse o someterse (vaya, al final era una sola). Pero entonces allá por el minuto 16 de película todo cambia, el exiliado y vagabundo Tumak se topa de bruces con una especie de iguana, de la que no le queda más remedio que huir. ¡Será gallina!, pensareis algunos, pero es que el bichito es más grande que un elefante. (Maravillas de los efectos especiales que también estaban en su prehistoria fílmica). Después escapando de bichería agigantada varia, el primitivo va a dar con sus huesos en una playa, que es el sueño de todo macho prehistórico, y seguramente contemporáneo, una cala paradisíaca llena de rubias macizas ligeras de ropa, lideradas nada menos que por una actriz a quien en su día apodaron con el descriptivo nombre de "El cuerpo"; sí, ella, nada menos que Raquel Welch en todo su esplendor.

El film, rodado por la productora británica Hammer, especializada en películas de terror, es un "remake" del de 1940 "Un Millón  a.C." protagonizado por Victor Mature y Carole Landis. Rodada parcialmente en Canarias, los paisajes volcánicos, alguna que otra cueva, y el tajinaste rojo (planta típica de la zona), son usados hasta la saciedad. Como es habitual en estas producciones carece de todo rigor histórico (como nos pongamos tontos con el rigor, es que no analizamos ni una), lo que no impide que sea una cinta entretenida, que haya generado escuela. Además de aparecer todo una recua de películas protagonizadas por hermosas mujeres ligeras de ropa en tiempos prehistóricos con o sin animalitos antediluvianos, sirvió también para sentar las base de guiones y películas más serias como por ejemplo la alabada "En busca del Fuego", que comparte ciertos esquemas argumentales, e incluso escenas: Los peligrosos hombres-mono caníbales, tribu primitiva frente a tribu evolucionada con amor intertribal de por medio, el nacimiento del arte prehistórico (no se que hacen los Bisontes de Altamira en Tenerife, pero ahí están en la de la Welch), y hasta la escena del descubrimiento de la risa por parte del bruto de turno.

Los efectos especiales, del casi siempre genial Harryhausen, fueron en su momento la clave del éxito de la película, aunque hoy rechinen un poco, y es que lo del grillo gigante es para matarlo. La otra razón del éxito fue la espectacular Raquel Welch, y el anuncio de: ¡Vea a Raquel Welch con el primer bikini de la humanidad!, vendiendo una imagen de erotismo prehistórico que en los años 60 les debió de parecer insuperable.  La fusión de chicas en bikini con animales prehistóricos creó una moda que prácticamente impidió que durante años toda película de la prehistoria que se preciara tenía que tener al menos a una maciza correteando en paños menores.

Como moraleja final: la película nos enseña que de los rubios y blancos, tipo anglosajón, aprendimos los rudimentos de la civilización y el valor higiénico de un buen baño; y de los morenos y peludos, tipo latino, a ser unos guarros en todos los sentidos, a no lavarnos y a pensar sólo en el sexo; si es que ven a la pobre Loana (Raquel Welch) y lo primero que piensan es en violarla, y ella no lleva ni un día con ellos y ya está igual de guarra que ellos. En fin, "Hace un millón de años" es un producto típicamente sesentero, y como tal hay que tomarlo, y así no nos llevaremos sorpresas y podremos disfrutarlo siempre que dejemos atrás los prejuicios actuales.

EL ORIGEN DE AYLA

EL CLAN DEL OSO CAVERNARIO



Título Original: The Clan of the Cave Bear



Autor: Jean M. Auel



Año de Publicación: 1980



País: Estados Unidos




Una niña juega al borde de un riachuelo cuando se desata un terrible terremoto. Con solo cinco años se ha convertido en la única superviviente de su tribu. En su deambular topa con un león cavernario, y apenas consigue ponerse a salvo refugiándose en una estrecha caverna; pero el refugio no es lo suficientemente profundo y las garras de la fiera rasgas su muslo. Un grupo de viajeros pertenecientes al Clan encuentran tiempo después a la, para ellos, extraña cría de los Otros. La curandera del Clan, Iza, la toma a su cuidado, decide curarla , y criarla como si realmente fuera uno de ellos. Ayla encontrará refugio entre las extrañas gentes que la han recogido, y crecerá para convertirse en uno de ellos, aunque siempre será consciente de que de alguna forma es diferente a su nueva familia.

Con "El Clan del Oso Cavernario" comienza el ciclo de novelas, ambientadas en la Prehistoria, titulado "Los Hijos de la Tierra". La escritora pretende mostrar a lo largo de sus novelas la vida en la Europa paleolítica. En esta primera entrega, de lo que es una serie de hasta ahora de seis libros, nos ofrece la vida dentro de una comunidad de Neandertales, su jerarquía social, su vida cotidiana, etc. La autora muy documentada sobre el período que trata (unos 20.000 años atrás), y la zona sobre la que se desarrolla la acción (Auel se infló a recorrer yacimientos arqueológicos, sobre todo una vez que adquirió fama con este libro) recrea los momentos más interesantes de la vida de los hombres primitivos: sus cacerías, su manera de relacionarse con otros y entre ellos.

La novela, a diferencia de la adaptación fílmica que se hizo posteriormente, fue todo un éxito. Aún hoy en día Auel  tiene legiones de seguidores que esperan su próximo libro sobre las andanzas de la simpar Ayla con ilusión. (aunque la autora afirma haber terminado la saga). La verdad es que la novela, al menos esta primera parte que posiblemente sea la mejor, tiene muchas virtudes. Combina con acierto el entretenimiento con la divulgación, y a pesar de los errores - que los hay- es una magnífica lectura para adentrarnos en la vida de un grupo de neandertales, vistos a través de los ojos de una cromañon.

Con Ayla aprendemos cómo fabrican herramientas los neandertales, cuáles son sus creencias, como se alimentan, cómo cazan, cómo trasmiten los conocimientos adquiridos. Es esta novela la que está más llena de personajes inolvidables: Iza, la curandera; Creb, el chamán, o como ellos dicen el Mog-ur; o el malísimo Broud, auténtica pesadilla para la joven Cromagnon.

El libro está lleno de momentos y lecciones interesantes como cuando el tallador de piedra Droog le explica a la joven cromañón su arte, y ésta observa como talla un instrumento:

"Droog estaba sentado en el suelo, con una piel curtida sobre su regazo, y tenía un nódulo de sílex en su mano izquierda. Tendió la mano hacia una piedra ovalada y la amasó hasta sentirla cómodamente en su mano. Había buscado por mucho tiempo una piedra de martillo que tuviera el tacto y la resistencia exactos, y ésta había sido suya durante muchos años; las muchas mellas que ostentaba atestiguaban sus largos servicios. Con la piedra-martillo, Droog quebró la cubierta exterior gris de caliza y dejó el sílex de un gris oscuro; se detuvo para examinarlo con, ojos críticos: la textura era correcta, el color, conveniente, y no había inclusiones. Entonces empezó a trazar toscamente el perfil de un hacha de mano. Los gruesos copos que caían tenían aristas agudas; muchos serían utilizados como implementos para cortar, tal como habían caído de la piedra. La parte de cada copo donde el martillo había golpeado el sílex tenía un abultamiento que se iba afilando hacia un corte más delgado en el extremo opuesto y cada pieza que caía dejaba una cicatriz profunda y ondulada en el corazón del sílex.
Droog dejó su martillo y recogió un fragmento de hueso. Apuntando cuidadosamente, golpeó el corazón del sílex muy cerca de la arista aguda y ondulada. El martillo de hueso, más suave y elástico, produjo copos más largos y más delgados, con un bulbo de percusión más plano y aristas más rectas que se des prendían del corazón del sílex, y no rompía la arista delgada y aguda como lo habría hecho el martillo de piedra, más duro.
Al cabo de unos momentos, Droog tuvo en la mano el producto acabado. La herramienta tendría unos doce centímetros de largo, tenía una punta en un extremo con astas rectas y cortantes, una sección transversal relativamente gruesa, y caras suaves con sólo unas facetas poco profundas allí donde los copos habían sido desprendidos. Podía sostenerse en la mano y servir para cortar madera como un hacha o para ahondar un tazón de madera de un trozo de tronco como una azuela o para desprender un trozo de marfil de mamut o para romper los huesos de animales al destazar su carne o para cualquiera de los muchos usos que tiene un instrumento cortante con el que se pueda golpear."

MUJERES DE LEYENDA

LAS MUJERES EN LA MITOLOGÍA II

Después de ver una cuantas damas relacionadas con la mitología griega, en esta ocasión a modo de segunda parte, realizaremos un nuevo recorrido por las mujeres en la mitología, pero ampliándola a otros ámbitos además del griego. Veamos a nuevas mujeres míticas y sus copias cinematográficas.

Alcmena. La esposa de Anfitrión despertó los deseos del libidinoso Zeus, siempre dispuesto a echarse una canita al aire, y ni corto ni perezoso tomando la apariencia de su marido se acostó con la muchacha, que poco después recibió a su verdadero marido, con quien también yació ( Eso es una noche bien aprovechada o ajetreada, según se mire). De resultas de la fiesta nocturna nacieron dos gemelos, Heracles del dios, y Ificles, del mortal. Una preciosa crátera (350-325) conservada en el Museo Británico de Londres y hallada en Paestum, recoge el momento en que Alcmena a punto de ser quemada viva por infiel, apela a Zeus para que la libre del castigo. En "Hércules. El origen de la leyenda" (2014) la actriz Roxanne McKee es la atareada Alcmena, aunque en su caso el dios no toma forma de ninguna clase ante la sorpresa del marido.
Yole. El último amor de Heracles. La joven atrajo la atención del semidiós, y provocó con ello los celos de su compañera de entonces, Deyanira. Esos celos serán los que acabarán con la vida del hijo de Zeus. El fresco del Palacio Farnese en Roma realizado en 1597 por Anibal Carracci nos presenta a la joven vestida con la piel del león de Nemea y la clava del semidiós, mientras éste la entretiene, en una visión típica de hombre ya madurito chocheando por una jovencita (la crisis de los 50). En el "Hercules" (1958) protagonizado por Steve Reeves (32 años), Sylva Koscina (25 años) da una imagen más idílica del romance. La actriz croata repetiría el papel en la continuación "Hércules y la reina de Lidia"(1959)  
Fedra. La hermana pequeña de Ariadna, quien sí consiguió casarse con quien iba a ser su cuñado, Teseo. Pero ésta, a diferencia de su hermana, se la jugó a su marido, y acabó enamorada de su hijastro, dando lugar a otra de esas tragedias a las que tan aficionados eran los griegos, y que servían a los psiquiatras contemporáneos para renombrar los traumas diversos del ser humano. La Fedra de Alexandre Cabanel, a pesar de datar de 1880, rezuma erotismo por los cuatro costados. El espectacular cuadro se puede admirar en el Museo Fabré de Montpellier (Francia). En el curioso film "Las amazonas"(1973), la actriz Luciana Paluzzi es la esposa de Teseo, Fedra.
Electra. La hija de Agamenón y Clitemestra toma en sus manos el deber de vengar la muerte de su padre. Tras salvar la vida a su hermano Orestes, pasa años tramando la muerte de su madre y la de su amante Egisto, los asesinos de su padre. La tragedia griega tuvo toda una fuente de inspiración en el mito de Electra, y le dio la excusa perfecta a Jung para darle nombre a un complejo. El cuadro de F. Leigton de 1869 se recrea en la Electra más trágica ante la tumba de su padre; actualmente se puede contemplar en Kingston (Inglaterra) en la Ferens Art Gallery. Las tragedias clásicas basadas en el mito han sido llevadas al cine, la televisión y el teatro con cierta frecuencia; y de nuevo es Irene Papas quien se pone trágica en "Electra"(1962) versión fílmica de la tragedia de Eurípides.
Calipso. Una de las Pleyades que vivía en la isla de Ogigia. A la isla llega Odiseo tras su vagabundear por el Mediterráneo, y pasa con ella siete años; pero ni la promesa de la inmortalidad le convencen para quedarse con la bella ninfa. El cuadro de W. Hamilton,(1751-1801) la retrata no con Odiseo, sino con su hijo Telemaco y Mentor, cuando acuden en busca de información del desaparecido rey. Una exótica Vanessa Lynn Williams interpreta a la diosa en "La Odisea" miniserie de 1997.
Nausicaa. Es la princesa de los feacios que se cruza en el trayecto final con el errante Odiseo. Gracias a su intervención, el héroe puede finalmente retornar a casa. Enamorada del rey de Itaca, se casa finalmente con su hijo (Todo queda en casa). Es de nuevo F. Leighton con su obra de 1878 quien capta la tristeza de la princesa al ser abandonada por el héroe. Y es Rossana Podestá en el "Ulises" (1954) quien hará de las princesa enamorada, y años más tarde de Helena de Troya, y mucho más tarde de Hera, se ve que tenía cara de mito griego.
Dido. La reina de Cartago que recibe a otro de los escapados de Troya, en este caso a Eneas. Enamorada del guerrero troyano, tiene que ver como este se marcha dejándola plantada, como era habitual. El cuadro de Sacchi (1599-1661) del Museo de Caen (Francia) recoge el momento en que la reina contempla la partida de su amor, y decide suicidarse. Olga Karlatos fue la reina Dido en la miniserie italiana "La Eneida"(1971)
Camila. Reina de los volscos que se enfrenta con su grupo de guerreras al recién llegado Eneas. Camila es un cruce entre Atalanta y la reina Hipólita de las amazonas, pero en versión romana. El cuadro realizado por Francesco de Mura en 1765 recoge el momento en que la reina pacta con Turno el rey de los rutulos, enemigo de Eneas. La pintura se expone en el palacio Leoni Montanari de Vicenza (Italia). Liana Orfei, auténtica experta en producciones italianas ambientadas en la antigüedad, es la reina Camila en "La Leyenda de Eneas" (1962). 
Lavinia. Es la hija del rey del Lacio, Latino, quien se casara con ella se convertiría en el futuro gobernante del reino. Su matrimonio con Eneas provocará las envidias de los reyes locales. Mirabello Cavalori escoge para su cuadro de 1565, un momento entresacado el Libro VII de la "Eneida", cuando Lavinia ante el altar ve arder su pelo como presagio de la gloria y la guerra que llevará a su pueblo; pintura que se puede contemplar en el Palacio Vecchio de Florencia. También es en la película protagonizada por Steve Reeves , "La Leyenda de Eneas" donde podemos ver a la reina encarnada por Carla Marlier; aunque en la imagen tiene más parecido a Nefertiti.

Krimilda. La esposa del héroe nórdico Sigfrido pasa de desempeñar un papel casi pasivo en la épica nórdica a convertirse en la vengadora de la muerte de su marido. Con la ayuda de su nuevo marido Etzel (Atila) trama una despiadada venganza sobre los asesinos de Sigfrido. El espectacular cuadro de Heinrich Schwemminger (1803-1884) muestra a Krimilda durante un sueño premonitorio en el que ve como un halcón que había criado era desgarrado por dos águilas. En las dos partes de "Los Nibelungos" de 1966, María Marlow es Krimilda, cobrando especial protagonismo, como es lógico, en la segunda parte "La venganza de Crimilda".
Brunilda. La valkiria de la mitología nórdica que primero ama a Sigfrido, y luego se alía con quienes quieren eliminarlo. Brunilda en el ciclo de los Nibelungos es una doncella casi invencible, que ponía a prueba a sus pretendientes si querían desposarse con ella, y a los que vencía uno tras otro. Sólo un engaño la hace desposarse con Gunther. La ilustración de Howard David Johnson de la valkiria Brunilda trasmite toda la fuerza del personaje al tiempo que nos sumerge en un mundo mágico. Kristanna Loken encarna convincentemente a Brunilda en "El reino del anillo"(2004)
Ginebra.  Es la reina de Camelot, esposa del rey Arturo, y amante de Lancelot. Se le asocia a veces con una especie de genio de la Naturaleza, de ahí que la tristeza o los males de la reina, se reflejaban en el reino que gobernaba. El cuadro de John Collier de 1900 exhibido en Cartwright Hall Art Gallery en Branford (Inglaterra) presenta a la reina de peregrinación. Muchas fueron las actrices que han hecho de la reina, pero pocas como aquella a quien llamaron la mujer más bella (realmente el título era "el animal más bello"),  Ava Gardner en "Los caballeros del rey Arturo"(1953)
Morgana. La medio hermana del rey Arturo, y su peor enemiga, es un hada malvada, o bruja, que con sus encantos y hechizos intenta destruir a su hermanastro. Si Ginebra estaba asociada a una divinidad de la Naturaleza y del bien, Morgana representa la Guerra, o las fuerzas desatadas de la Naturaleza. El cuadro de Anthony Frederick Sandys de 1864 expuesto en el Museo de Birmingham la presenta preparando uno de sus hechizos. Muchas actrices han interpretado a la malvada némesis de Arturo, pero precisamente por el parecido con el cuadro de Sandys, me voy a quedar con Helena Bonham Carter en la serie "Merlín"(1998).
La Dama del Lago. Su nombre varía según las leyendas, Viviana, Nimue, y diversas variantes de estos nombres. Se llama como se llame es uno de los grandes personajes del ciclo artúrico. Es el hada que reside en un lago, quien entrega la espada a Arturo, y quien en muchos leyendas es la responsable de la desaparición de Merlín. A veces representación de un espíritu bueno, a veces lo contrario, la Dama del Lago es una de las grandes protagonistas de los mitos en torno al rey Arturo. El cuadro de 1874 del prerrafaelista E. Burne-Jones expuesto en la Galería de Arte Lady Lever retrata a la dama en el momento de conquistar al mago Merlín con intención de hacerse con sus secretos. "Las brumas de Avalón"(2001), miniserie basada en las novelas de Maron Zimmer Bradley que se centra an las mujeres de la mitología artúrica tiene a la actriz Anjelica Huston como Vivianne, alias la Dama del Lago.
Isolda. La princesa irlandesa que se enamora de uno de los caballeros del rey Arturo, Tristán, y juntos entran en la leyenda, como uno de los amores más trágicos. La pintora austriaca Marianne Stocke recoge en su obra de 1902 el último encuentro entre los dos amantes. Sophia Myles es Isolda en "Tristán e Isolda" (2006).
Libuse. La antepasada mítica del pueblo checo, y fundadora de Praga. Tuvo que enfrentarse a los varones de su reino que a la muerte de su padre no querían una gobernante femenina. Como hija de una maga la reina tenía poderes sobrenaturales, como tener visiones del futuro. La preciosa estatua de Art Nouveou que adorna una casa de la calle de Saint Charles en Praga, muestra a la reina en toda su majestad. En el film checo "The pagan Queen" (2006) la actriz Winter Ave Zoli toma el papel de la reina, aunque según parece no a gusto de muchos checos.

EL AUTÉNTICO SEÑOR DE LOS ANILLOS

VOLUND, REY DE LOS ELFOS
Estela de Volund. S, VIII. M. Estocolmo
Volund es un personaje de la mitología escandinava cuyos orígenes o filiación no parecen muy claros. Para unos, un simple mortal pero con unas habilidades especiales; para otros, príncipe de los elfos e hijo de una sirena. Pero para todos es un magnífico herrero en cuya historia encontramos elementos del otro gran herrero mitológico, Vulcano (el Hefaistos griego), de Dédalo, o de Alberich, el rey de los elfos.

El baño de las valkirias. J. Nystrom. 1893 
Tres hermanos semidivinos vivían en el valle del Lobo en una región de Suecia: Egil, Slagfidur y Volund. Eran unos magníficos cazadores, y Volund además era un excepcional orfebre y herrero, que fabricaba todo tipo de armas para sus hermanos. Los tres estaban muy tranquilos hasta que un día se les ocurrió a tres hermosas valquirias,  llegar volando al pacífico lugar donde moraban los hermanos. Y claro está, ¡Se acabó la tranquilidad! Ver los tres hombretones a semejantes mocetonas que estaban refrescándose a la orilla de un lago, y enamorarse fue todo uno (Pensarían aquello de: Uno ya no puede ni estar tranquilo cazando, sin que vengan unas a despelotarse a su lago favorito). El trío se casó con las jóvenes, y vivieron felices, pero no comieron perdices.

Años después a las inquietas servidoras de Odín les entró el gusanillo de volver a las andadas, y se marcharon como habían venido, volando; para algo se las conocía como las doncellas cisne. Los hermanos no se quedaron satisfechos con la huida de sus mujeres, y partieron en su búsqueda; pero Volund, más ingenuo o confiado, decidió esperar el regreso de la amada. Y por cada día que esperaba, forjaba un maravilloso anillo de oro y piedras preciosas para entregárselos a la vuelta como presente. Los anillos los iba colgando en el muro de su forja, junto a sus herramientas. Esperó durante 700 días, y por tanto forjó un número igual de joyas (¡Chupate esa Saurón!).

Bodvild en la fragua.1883. J. Gehrts
Por supuesto tanta riqueza tenía que acabar por despertar la codicia de alguno. Así fue, y Nidud, rey de Suecia, recibió como regalo el mejor de los anillos, que había robado uno de sus servidores. Al verlo, el rey quiso tener a su servicio al artesano. Envió a su guardia para que lo apresaron mientras dormía. Volund es encadenado y llevado a presencia del rey, que regala a Bodvild, su hija, el mejor anillo, sin saber que tiene propiedades mágicas. 

Volund es confinado en un islote donde trabajará para el monarca. Además le cortan los tendones para evitar que huya. El herrero sufre los insultos y humillaciones de su captor que le regala el título de "rey de los elfos", mientras blande una magnífica espada que le ha robado. El cautivo tiene además que contemplar como el anillo especial creado para su esposa luce en la mano de la princesa. Al pobre hombre le aplican el castigo propio de los herreros míticos: dejarlo cojo. Y es que en las sociedades primitivas, un forjador del metal lo es todo, y el pueblo no se puede permitir el lujo de perderlo, así que se le encierra, encadena, mutila, etc; todo para que no se escape, por eso en muchos mitos los herreros son: enanos encadenados dentro de cavernas, mutilados, cojos (se ve que no es cierto aquello de que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo), o arrojados a lugares de difícil salida (si no que se lo digan a Dédalo que no era herrero, pero si ingeniero e inventor). 

Cofre de Franks. s. VIII. M. Británico. 
Un día los hijos del rey quieren ver los tesoros que fabrica Volund y lo visitan en su herrería. Volund los hace inclinarse sobre un arca repleta de joyas, y cuando codiciosos las contemplan, coge una espada por él forjada, y decapita a los dos príncipes. Luego esconde los cadáveres bajo la fragua, y envía al rey unos espléndidos regalos: Dos magníficas copas de plata para el monarca, en realidad los cráneos de los asesinados; un excepcional broche, bajo el que se ocultan los dientes de los muchachos, para la princesa; y unas preciosas gemas para la reina, que recubren los ojos de sus hijos.

Volund y Bodvild. Ilustración de 1900.
La princesa Bodvild visita la fragua para hacerse reparar el anillo, y Volund ve llegada la ocasión. La emborracha con cerveza, cuando se duerme se acuesta con ella, y luego le quita el anillo mágico. Gracias a la joya recupera la movilidad de las piernas, y con un traje mágico realizado con plumas, se marcha volando (Lo de volar se ve que era de familia). Pero como la venganza no está completa si no se cuenta, se presenta ante Nidud y le cuenta todo lo que ha hecho, para después alejarse volando.  

Detalle de la estela de Volund. 
La truculenta historia de Volund, como hemos podido ver, tiene mucho de otros mitos: El robo del tesoro del rey de los elfos, Alberich; las características del dios herrero cojo, Vulcano; la fuga de Dédalo. Pero las curiosidades en torno a Volund no terminan ahí. En la isla sueca de Gotland se encontraron unas estelas funerarias realizadas en piedra, y en donde se habían cincelado las historias y mitos del pueblo que nosotros conocemos como vikingo. En la estela de Volund del siglo VIII podemos ver a la princesa Bodvild, los cuerpo decapitados de sus hermanos, y hasta una especie de ser alado que se da a la fuga. Las coincidencias con Dédalo, el constructor del laberinto minoico y primero en fugarse volando, no terminan ahí: Es en esta misma isla donde se encuentran unos curiosos laberintos.


LA LUCHA POR ITACA

ODYSSEUS


Título Original: Odysseus


Año: 2013


Nº de episodios: 12 (52 min. cada uno)


País: Francia


Director: Fréderic Azémar, Stephane Giusti


Reparto: Caterina Murino, Alessio Boni, Niels Schneider, Karina Testa, Bruno Todeschini, Carlo Brandt, Fréderic Quiring.

Grecia, isla de Itaca, siglo VIII a.C. Han pasado diez años desde la caída de Troya. El rey de Itaca, Ulises, aún no ha regresado. Se le cree perdido en el mar. Su hijo Telémaco acude todos los días a recibir a los barcos que fondean en la bahía, siempre a la espera de las ansiadas noticias del pronto regreso del rey. La llegada de una díscola esclava, enviada desde Micenas, llama su atención. En palacio la reina, Penelope,  aún tiene esperanzas de que retorne su marido.

La serie "Odysseus" no es propiamente sobre el héroe griego, ni sobre sus andanzas en la Guerra de Troya, o a su regreso. Tampoco es una serie épica, llena de combates, luchas, dioses, y monstruos míticos. Los efectos especiales brillan por su ausencia, los combates multitudinarios ni aparecen, y de los dioses ni hablemos. Con media docena de actores, unos cuantos figurantes, un par de escenarios, y algún que otro exterior, típicamente mediterráneo, los franceses se montaron una miniserie de 12 episodios, y además consiguieron hacerla atractiva.

La serie tal vez debería haberse titulado Itaca, pues es en la isla donde transcurre la acción, y es también el dominio de la misma lo que se disputan los personajes. La ausencia del rey desata las ambiciones de los nobles, los llamados "pretendientes" en la "Odisea", y que en esta serie intentan de todo por hacerse con el trono vacío. Amor, intrigas, tensión, son los elementos que configuran la trama. ¿Llegará a aparecer alguna vez Ulises? ¿qué sucederá cuando el rey retorne? Son algunas de las preguntas que inicialmente se hace el espectador. Pero "Odysseus", innova, y a decir verdad respeta sólo un poco el espíritu homérico.

Habrá quienes vean  en la serie un auténtico sacrilegio a la mitología clásica. Para otros sin embargo será algo nuevo, fresco, que explora nuevos caminos para ir más allá de una historia demasiado conocida, y largamente adaptada al cine y la televisión.  Si algo se le puede criticar es el tono a veces de culebrón en que cae con los amores del insulso Telémaco y su esclava. Pero eso lo compensa la presencia de Caterina Murino, una Penélope como no habíamos visto nunca.

Los amantes del "peplum" tradicional mejor será que ni se asomen por la pantalla, pues "Odysseus" les decepcionará. Para mi la serie, completa y complementa las otras historias. Cuenta aquello que no vemos en la Odisea, e incluso se atreve a llevar la historia de Ulises un poco más allá de lo ya conocido, y sólo por eso, merece la pena ( y por Caterina, claro).