¿QUÉ FUE DE CHRISTOPHER MARLOWE?

LA TEORÍA MARLOWE

Christopher Marlowe. Anónimo. 1585. C. C.C. Cambrigde

Para muchos el gran enigma de las letras inglesas gira en torno a la figura de su mejor literato, William Shakespeare. Pero casi todos ignoran o pasan por alto al escritor más enigmático de la literatura británica, Chrisopher Marlowe. Su vida, sus andanzas, y su muerte, están envueltas en el misterio. Estudiosos del personaje llegaron a elaborar una teoría, que explicaría algunas incongruencias, pero que en general crearía más preguntas que respuestas, generando especulaciones cada vez más complejas. Esta teoría, o más bien conjunto de teorías, ha llegado a conocerse como la "Teoría Marlowe".

Pero empecemos por el principio, ¿quién era Christopher Marlowe? Un poeta, dramaturgo, y traductor inglés de la época de Isabel II, contemporáneo de Shakespeare, que murió asesinado en una pelea tabernaria...Al menos eso es la versión oficial.

Christopher Marlowe nace en Canterbury en 1564, el mismo año que Shakespeare. Era hijo de un zapatero. En el Corpus Christi College de Cambridge entra a estudiar beneficiándose de una beca, pues ha demostrado en el colegio de Canterbury ser un magnífico alumno. En Cambridge Marlowe recibe una buena educación clásica (Shakespeare nunca recibió la más mínima preparación clásica, ni siquiera hay documentos que demuestren que alguna vez asistió al colegio). Sin embargo en 1583, al entrar en su tercer año en el College, empieza a despuntar un Marlowe diferente: ya no se esfuerza en los estudios, es indisciplinado, y sus ausencias y desapariciones son cada vez más frecuentes. Es un alumno inteligente, pero no se esfuerza, y algunos de sus maestros lo acusan de desviacionismo intelectual, para entendernos, de relacionarse con elementos subversivos: católicos, ateos, y gentuza por el estilo.  

Sir Francis Walsigham. J. de Critz. 1587
¿Qué ha sucedido realmente con el aplicado alumno? ¿Cómo ha pasado de ser el mejor instruido en gramática y con aptitudes para versificar a licenciarse de 199 entre 231 alumnos? Pues como siempre, las amistades peligrosas. Marlowe se ha hecho amiguete de Thomas Walsingham, y ¿quién es este buen señor? Él por si mismo, nadie; pero su primo, sir Francis Walsigham, es nada más y nada menos que Secretario de Estado de la reina, y el Director del Servicio de Inteligencia (algo así como M en las películas de Bond). Marlowe y algunos de sus amigos habían sido reclutados por Walsingham, que incluso los alojó durante ciertas temporadas en su casa, y luego fueron enviados con gastos pagados a "ampliar estudios" en Europa, de ahí las ausencias no justificadas.

Los agentes de Walssigham acudían a Reims, centro neurálgico de las conspiraciones papistas contra la reina anglicana. Allí infiltrados como sacerdotes, estudiantes, etc, se enteraban de los planes de los enemigos de Inglaterra, e informaban a los servicios de inteligencia británicos. Por ejemplo Robert Poley, un amigo de Marlowe, descubrió una conspiración para acabar con Isabel I y sustituirla por María Estuardo. 

Corpus Christi College de Cambridge
En marzo de 1587 Marlowe intenta obtener en Cambridge el título de "master of arts", o lo que es lo mismo licenciado, pero el rector y la Universidad se lo niegan. Se alega que en uno de sus viajes a Reims, después de ser admitido en el seminario, se había convertido al catolicismo. Y entonces aparece uno de los pocos documentos relacionados con sus actividades, y que dan una pista de a que se dedicaba el muchacho. En junio de 1587 la Universidad recibe del Consejo Privado de la reina una certificación: "Christopher Marlowe no había pretendido entrar en el seminario católico de Reims, sino que había estado ocupado en asuntos relativos al bien de la Patria". Acaba rematando la carta con un duro toque de atención a los ilustres sabios "...no era del agrado de Su Majestad que quien había estado dedicado a asuntos que beneficiaban al país, se viera difamado por aquellos que ignoraban la importancia del trabajo efectuado por Christopher Marlowe". ¡Toma, ya! El rector y la Universidad en pleno se tienen que "bajar los pantalones", y rectificar la decisión tomada. En julio Marlowe con su título recién conseguido, se marcha a Londres a probar fortuna en el teatro.

El joven Marlowe de 23 años de edad ha viajado por Francia y los Países Bajos, sólo o en compañía de otros "amigos" de los Walsigham, y ahora va a probar suerte en la capital donde es de esperar que sigan recompensando sus especiales servicios. ¿Alguien duda aún de a qué se había dedicado nuestro amigo?

Representación en el reconstruido teatro El Globo. Londres 
En Londres comienza su carrera como dramaturgo, creando espectaculares efectos especiales para amenizar sus obras. Se comentaba que en una de sus obras un cañón disparaba de verdad, pero falló , y se cargó a una espectadora. Entra a formar parte un selecto grupo de colegas, y sigue en contacto con los Walsingham. Llega a pertenecer al elitista grupo conocido como Escuela de Noche, dirigido por sir Walter Raleigh, donde además de nobles y dramaturgos, hay matemáticos (vamos los intelectuales de la época que iban contracorriente). Marlowe empieza a ganarse fama de ateo, blasfemo, y pendenciero.

En 1589 se enfrenta en un duelo con el hijo de un mesonero. Cae al suelo y cuando está a punto de ser atravesado, su amigo Thomas Watson, poeta, se interpone, y atraviesa el pecho de su rival. Marlowe y Watson son llevados a prisión. Pero Watson es liberado  a los cinco meses, pues se alega que fue en defensa propia; y Marlowe, acusado de escándalo público, sale a las dos semanas. Watson también había trabajado por el Servicio de Inteligencia. El ser espía te da "licencia para matar", según se ve. 

No todo en Marlowe es meterse en líos, también en 1589 estrena su obra "El judío de Malta"(un drama de venganza), un auténtico éxito, luego seguido por otras obras como "Eduardo II" (obra teatral de carácter históricos) o "Doctor Fausto" ( considerada una obra renovadora). 

En 1592 durante unos meses Marlowe reside en los Países Bajos, donde espía a  las tropas ingleses e irlandesas, al mando de sir William Stanley, que estaban al servicio de España. Pero una oscura acusación de falsificación de moneda le obliga a poner pies en polvorosa y volver a Londres a dedicarse al teatro. Llegó a jactarse de hacer moneda tan buena como la Reina, toda una chulería si pensamos que el castigo por falsificar moneda real, era ser hervido vivo en aceite. En noviembre de 1592 se le condena a pagar una deuda de 30 libras, y el juez le "advierte seriamente que conservara la paz" ; es decir que era considerado un auténtico broncas. En enero de 1593 estrena su última obra "La matanza de París y la muerte del duque de Guisa", de temática histórica. Y en mayo de ese mismo año los acontecimientos se precipitan, y la vida de Marlowe da un vuelco.
Orden de arresto contra C. Marlowe. 18 de mayo de 1593
El 12 de mayo de 1593 agentes del gobierno invaden el domicilio que  Thomas Kyd y Marlowe compartían, y se llevan detenido a Kyd, tras encontrar unos documentos en contra de la Iglesia anglicana. El compañero de vivienda de Marlowe, después de ser torturado y declarado traidor, canta de plano y dice que los escritos son de Marlowe. La orden real ordena: "acudir a la casa de Thomas Walsingham, en Kent, o a cualquier otro lugar donde se encontrara Chistopher Marlowe, se le detuviera y, si ofreciera resistencia, solicitara ayuda". El antiguo espía es ahora un proscrito.

Marlowe es arrestado, y llevado ante la corte (Star Chamber), pero sorprendentemente es puesto en libertad bajo fianza  a pesar de la acusación de blasfemia. El día 20 de mayo Marlowe es libre, sólo tiene la obligación de presentarse diariamente.

Detalle entrada a la iglesia de S. Nicolás en Deptford.
El 30 de mayo, después de intentar huir a Escocia, Marlowe se encuentra en Deptford, un pueblecito a orillas del Tamesis, que sirve de puerto de embarque para todo tipo de barcos que suben y bajan el río y trasladan pasajeros y mercancías fuera de Inglaterra. Está refugiado en la casa de una viuda en compañía de antiguos colegas: Frizer, colaborador en activo de Sir Francis; Skeres, uno de los agentes que desmantelaran la conspiración católica con el mismo Poley, y este último que acaba de regresar del continente donde "llevaba para Su Majestad asuntos urgentes y secretos de suma importancia". Por tanto está "bien" acompañado de conocidos espías en activo. Desde las 10 de la mañana hasta las seis de la tarde, los cuatro pasan el día en compañía sin salir del cuarto; sólo abandonan la habitación después de la cena para pasear por el jardín  "en paz y armonía".  

De vuelta al cuarto, Marlowe se tumba en la cama, y los otros tres se ponen a jugar en la mesa. Frizer y Marlowe discuten sobre la cuenta a pagar a la viuda; y repentinamente el dramaturgo se levanta del jergón, y con su daga agrede a Frizer, cortándole ligeramente en el rostro (típico desafió de la época para advertir que se aprestara a la defensa). El agredido aún de espaldas se revuelve, y sin que nadie sepa muy bien cómo, la daga termina "sobre el ojo derecho de Marlowe produciéndole una herida de dos pulgadas de profundidad, a consecuencia de la cual murió instantáneamente."  

Dos días después Christopher Marlowe es enterrado en el cementerio de la iglesia de San Nicolás de Deptford en una tumba sin nombre. No ha llegado a cumplir los 30 años. Ingram Frizer obtiene el 28 de junio "el perdón real", pues se entiende que obró en legítima defensa. Y Marlowe desaparece para siempre de la historia...¿o no?

Placa conmemorativa en Deptford.
Para algunos estudiosos de la figura del dramaturgo, hay demasiadas cosas que no encajan en la vida y muerte de Marlowe. De el análisis de los acontecimientos, y de hechos ocurridos después, aparecieron distintas teorías, refundidas en los que hoy se denomina Teoría Marlowe. Según esta teoría, el escritor espía no murió. Marlowe tenía que desaparecer, conocía demasiados secretos, y era impensable que se le sometiera a un juicio público. Las opciones eran claras: o matarlo discretamente, o hacerlo desaparecer. Pero a Sir Francis Walsingham podía interesarle más un Marlowe vivo, que uno muerto.  Pero si el dramaturgo no murió, entonces la gran pregunta es ¿qué fue de Christopher Marlowe?

Los compañeros de Marlowe en su último día eran conocidos agentes de los Walsingham, y definidos en su momento como "conocidos tramposos" y "un renombrado perjuro". Es decir los adecuados para montar una farsa. En definitiva para los seguidores de la teoría Marlowe, éste fue embarcado discretamente para Francia, u otro lugar, se enterró en su lugar a un desconocido con el rostro desfigurado, y el antiguo espía continuó tranquilamente con una nueva vida, e incluso publicando obras bajo seudónimo, o atribuidas a alguien que las firmaría en su lugar, y que el propio Walsingham se había encargado de reclutar: un actorzuelo ignorante y fatuo, más que dispuesto a gozar de una fama inmerecida, de nombre William Shakespeare.

Los más osados fueron más allá: William Shakespeare nunca existió, simplemente era la nueva identidad que asumió Christopher Marlowe.

Retrato erróneamente considerado W. Shakespeare 
La autoría de las obras de Shakespeare ha sido y sigue siendo discutida por muchos. De la vida del genio de las letras británicas antes de sus éxitos en el teatro, se sabe poco o nada, y casi todo son suposiciones. Sí se sabe que su educación era escasa, y no dominaba los clásicos, algo que se contradice con las obras teatrales que demuestran que su autor sí controla el latín y los autores clásicos. Los primeros poemas y obras tienen partes o son directamente copias casi literales de obras anteriores de Marlowe. Obras como el "Eduardo II" son casi los antecedentes (hoy la llamaríamos precuela) de las obras históricas shakespirianas. Otras son obras más maduras, más acabadas, pero claramente derivadas, o deudoras de las de Marlowe. Por cierto las primeras obras que William Shakespeare estrena datan de 1593, aunque por supuesto hay quien afirma que las compuso antes. Para acabar de rematar la confusión: Marlowe tenía una ligera cojera a resultas de una herida recibida durante una de sus peleas tabernarias, algo que un actor como Shakespeare no podía tener, pero resulta que en unos versos del propio William, él reconoce padecer: ¿coincidencia? ¿copia? o ¿algo más?

ARDE LONDRES

THE GREAT FIRE


Título Original: The great fire

Año: 2014

Nº de Episodios: 4 (180 min.)

País: Inglaterra

Director: Jon Jones

Reparto: Polly Dartford, Andrew Buchan, Trixiebell Harrowell, Joey Price, Rose Leslie, Jack Huston, Oliver Jackson-Cohen, Charles Dance, William Beck.

Marco Temporal: 1666

Marco Espacial: Inglaterra

Londres 1666. Thomas Farriner es un humilde panadero en el barrio de Pudding Lane. Es un joven viudo con dos hijas, que malvive con su humilde panadería, en la que a veces le ayuda su cuñada Sarah. El hermano de Tom, y marido de Sarah, ha desaparecido en la guerra; y los dos jóvenes se apoyan mutuamente. En el lado opuesto de la ciudad, el rey Carlos II se divierte, mientras el país se está yendo a la bancarrota por la sangrante guerra con Holanda. El hermano del rey, James, duque de York, se mueve en las sombras intentando aprovechar su oportunidad. Samuel Pepys, funcionario real, intenta acercar al rey a los problemas reales de sus súbditos. Lord Denton actuando como una especie de policía secreta, persigue a conspiradores reales o ficticios, con el afán de hacerse imprescindible en la corte, así convierte a los católicos y simpatizantes en víctimas propicias. Entonces una pavesa salta del horno de Tom, y prende fuego en la paja del suelo. Es el 2 de septiembre, y acaba de comenzar un devastador incendio que va a cambiar Londres para siempre, y que hará que la vida de todos estos personajes se entrecruce.

S. Pepys por J Hayls.1666
"The Great Fire" va a relatar durante cuatro episodios el pavoroso incendio que arrasó en 1666 la ciudad de Londres, castigando a los barrios más humildes, pero respetando el palacio real y el barrio aristocrático de Westminster. Las vidas de los protagonistas se entrecruzan mostrándonos así como llevan el desastre los diversos estratos sociales ingleses.

El ambiente que se respira en la corte, con sus intrigas y diversiones; las decisiones que se toman para hacer frente al incendio, acertadas o no; la búsqueda de chivos expiatorios; las reacciones del pueblo; todo se ve a lo largo de este excepcional relato televisivo.

Daniel Meys Como Mr. Pepys
Thomas y su familia como causantes involuntarios del fuego, y sus primeras víctimas, nos dan la visión de los más desfavorecidos, de quienes más sufrieron las consecuencias del incendio. Mister Pepys (nada que ver con la señorita de igual nombre) se convierte en el hombre que servirá de enlace entre las clases altas y el pueblo; personaje histórico que fue un verdadero cronista del suceso. El rey, el Duque de York, y Lord Denton, son personajes que sirven para ver las consecuencias o utilización política del desastre. Todos los personajes son llevados a la pantalla con un rigor histórico y unas interpretaciones de sobresaliente.

La puesta escena, la dirección, el guión, las interpretaciones, son todos ellos elementos de una producción televisiva excelente. Pero no estamos ante un documental bien realizado, es una serie dramática, y también cuidan el entretenimiento, con un guión perfectamente estructurado, en el cuál se combina a la perfección los datos históricos con la emoción y las historias personales de los principales protagonistas. "The Great Fire" es una serie de calidad a la que sólo se le puede pedir que la podamos ver pronto  en nuestras pantallas, pues de momento solo está en versión original (subtitulada).
El Gran Incendio. 1666. Autor desconocido.
         

UN GIGANTE EN LA CORTE DE FEDERICO EL GRANDE

GRANDES SOLDADOS


Título Original: Les grands soldats

Guionista: Laurente Rivelaygue

Dibujante: Olivier Tallec

Año de Publicación: 2010

País: Francia

Marco Temporal: 1715

Marco Espacial: Prusia





Irlanda. 1715. Condado de Galway. Chatal Crann es un pastor gigantesco que cuida con celo de su rebaño de ovejas. Se cuentan hazañas sin fin del enorme irlandés; que puede alcanzar a un caballo corriendo, que derribó a un oso de un puñetazo. La fama de su gran estatura y su prodigiosa fuerza ha traspasado fronteras, y ha atraído la atención nada menos que de Federico I de Prusia. El rey obsesionado con crear el mejor ejército del mundo, tiene una guardia personal compuesta por los hombres más grandes y fuertes de Europa. Un enviado del monarca prusiano le hace una oferta a Chatal que podría cambiar toda su vida.

S. Redivanoff por Merk. 1718. Berlín
Federico I de Prusia convirtió, efectivamente, un regimiento ya existente en su guardia personal. Regimiento que era conocido como los "Lange Kerls" (Chicos Grandes) y también como la Guardia Gigante de Postdam.  La condición era que los reclutas voluntarios o forzados superaran el 1´88 de estatura, aunque algunos como el irlandés James Kirkland midieran 2´17. También como se relata en el cómic, los enviados del monarca recorrían Europa en busca de gigantones, a quienes intentaban convencer por medio del pago de grandes sumas, o si se negaban, directamente se les secuestraba. Algunos soldados eran regalos de otros monarcas a Federico I, que vio incrementada su guardia con aportaciones del zar (como Sverid Redivanoff), del emperador de Austria, e incluso del sultán del Imperio Otomano.

La obsesión del emperador prusiano se presenta caricaturizada en el cómic, aunque inicialmente había una razón para elegir soldados altos. El fusil de barril largo que se cargaba aún por la boca, permitía alcanzar mayor distancia de tiro y situar a los tiradores fuera del alcance de las balas enemigas, y sólo podía ser usado por hombres altos. La realidad es que muchos de los gigantones tenían problemas para aguantar las largas marchas, y no eran eficaces en combate (algunos padecían gigantismo). Así que el monarca prusiano de 1,60 de estatura los convirtió en su Guardia personal, más que nada para que lucieran bien en los desfiles.

Algunos de los detalles más sorprendentes del cómic, como la idea de emparejar gigantes con gigantas, son reales, y hacen de la historieta un divertimento sorprendente. El tono caricaturesco y jocoso le va bien a la historia. No así el perro rojo, único elemento fantástico del relato, y que la verdad, a mi opinión, es absolutamente prescindible. Así mismo el cambio de tono en la narración en su última parte no beneficia al resultado final, y lo que comienza siendo un cómic más que curioso deviene en un experimento fallido, que se queda a medias.

El dibujo de trazos sencillos y planos, presenta un predominio de formas geométricas simples: lineas rectas y curvas. Hasta las viñetas y los bocadillos son cuadrados o rectangulares. Todo ello está acompañado por colores fríos, y desvaídos. Si bien esa forma de dibujar puede acompañar a otro tipo de historietas, véase por ejemplo la magnífica "Groenlandi-Manhattan"; aquí no es la elección más adecuada, sobre todo cuando el tono inicial del relato parece ir por lo cómico.

A pesar de todo lo dicho "Grandes soldados" merece una oportunidad. Hay que leerlo sabiendo que es la obra de un guionista primerizo, y que el tema histórico tratado es al menos bastante curioso. Y la historia del ingenuo gigante irlandés puede despertar ternura en el lector, mientras el monarca prusiano nos saca alguna que otra sonrisa.

LA SOLEDAD DEL REFORMISTA

ESQUILACHE


Título Original: Esquilache

Año: 1988

Duración: 98 min.

País: España

Dirección: Josefina Molina

Reparto: Fernando Fernán Gómez, Concha Velasco, Ángela Molina, José Luis López Vázquez, Adolfo Marsillach

Marco Temporal: 1765-1766

Marco Espacial: España


"En el siglo XVIII surge un movimiento de reforma que bajo el nombre de Ilustración altera el ritmo y la dinámica de la historia. En España un Borbón, el rey Carlos III, quiere reconstruir y modernizar el país con ayuda de sus ministros. Entre ellos, Leopoldo de Gregorio, Marqués de Esquilache, de origen italiano, poco conocedor del pueblo español, se encarga de imponer unas medidas que, aunque convenientes, resultan impopulares. Para evitar la delincuencia ordena cambiar la indumentaria que favorece la impunidad de los malhechores: el embozo con capa larga y sombrero gancho por la capa corta y el sombrero de tres picos. Esa medida colmó el vaso de la antipatía popular".

Es el año de 1766 en Madrid, el Marqués de Esquilache entra en su palacio devastado por el populacho, que aún grita en las calles: "Muera Esquilache", "Muera el Mal gobierno". Cuando abandona la vivienda acompañado por Fernanda, es abordado por un piquete, que no llega a reconocerlo. A salvo en su carruaje se dirige a entrevistarse con el rey, mientras rememora los acontecimientos que le han llevado hasta ese día.

La directora Josefina Molina adaptó la obra de teatro de Antonio Buero Vallejo "Un soñador para un pueblo", y la convirtió en una más que interesante película. Los grandes temas tratados por el dramaturgo están también presentes en la película: la lucha entre la modernización y el conservadurismo radical, la xenofobia, las intrigas por el poder.

El análisis del acontecimiento histórico que relata: el Motín de Esquilache, y el contexto en el que se desenvuelve es perfecto. La ilustración y sus reformas, el rey Carlos III, los intereses detrás de la revuelta, etc. Son tratados en la película sirviendo como perfecto ejemplo para una clase práctica sobre el Siglo de las Luces en España. Por tanto "Esquilache" es un instrumento didáctico más que notable para cualquier aula de Historia.

Pero el film es mucho más. Es una película intimista, reflexiva. A pesar de tratar una revuelta popular, la acción en las calles es escasa y siempre en segundo plano. Como deudora de la obra teatral, son las personas, sus reacciones y sentimientos, quienes acaparan la narración. Por encima de todos destaca el gran protagonista: El Marqués de Esquilache, anciano, derrotado. Esquilache es un idealista, encarnado a la perfección por Fernando Fernán Gómez, que cae desde lo más alto, mientras ve como todos, amigos y enemigos le dan la espalda, y sólo una humilde sirviente empatiza con él. 

En una de las primeras escenas de la película, el decepcionado Marqués, recuerdo mejores tiempos en la Sociedad de Amigos del País, y allí define como nadie la fama de ingobernable que desde siempre ha tenido el pueblo español.  



HACIENDO LAS AMÉRICAS

EL DIOS DEL FUEGO


Título Original: Der Feuergott 


Autor: C.C. Bergius


Año de Publicación: 1980


País: Alemania


Marco Temporal: 1534-1550


Marco Espacial: España, Perú



En 1534 Pedro García, un hidalgo de Calatayud, tiene problemas con la Inquisición. Estos problemas le obligan a emprender la huida. En su camino conoce a Miguel Jentil, un estudiante vasco con el que pronto entabla amistad. Ambos se ven embarcados en una inesperada aventura, se les ofrece la posibilidad de pasar a América. Tras acompañar a una joven, Catalina; los dos amigos se embarcan en uno de los buques de su padre, y comienzan su aventura.

El escritor alemán pone en juego todos sus conocimientos sobre España y América en este curioso libro, plagado de referencias, amenas explicaciones, e interesantes aventuras. A través de dos personajes antagónicos, el noble y audaz Pedro, y el inteligente y franco, Miguel, vamos asistiendo a lo que suponía para un ciudadano normal del siglo XVI un viaje al Nuevo Mundo. Ninguno de los protagonistas es un conquistador,  al estilo de Pizarro o Cortés; son hombres comunes, que parten a la aventura por motivos distintos, motivos en los que se mezclan la necesidad, la ambición, el deseo de aventuras o de riquezas. Razones que impulsaron a otros muchos hombres y mujeres de todas las clases a dar el salto del Viejo al Nuevo Mundo, en busca de empezar una nueva vida.

En la novela asistimos al nacimiento y desarrollo de una población, a las relaciones entre indígenas y colonos, al tiempo que se nos van dando noticias de los avances presentes y pasados de la exploración del nuevo continente.

"El dios del fuego" es una obra entretenida, fácil de leer, donde los protagonistas son hombres y mujeres comunes, buenas personas, que participan en un gran hito histórico: la conquista y colonización de América, y que formarán el sustrato del que saldrán los nuevos pobladores del continente. Pedro, Miguel y Catalina representan lo mejor que puede ofrecer el Viejo Mundo. Entre 1534 y 1550  asistimos con ellos a los cambios que se producen en las nuevas tierras: el nacimiento de nuevas poblaciones, el destino de algunos de los conquistadores, la búsqueda desesperada de El Dorado, las nuevas exploraciones, las luchas entre Almagrista y Pizarristas, y muchas otras situaciones que los protagonistas viven en primera persona, o les cuentan personajes que se cruzan en sus vidas. La novela se convierta casi en un periódico de los acontecimientos más importantes que suceden en la América de los años centrales del siglo XVI.

La visión de un escritor alemán resulta refrescante al alejarse de las dos versiones tradicionales sobre la conquista de América: la española, normalmente triunfalista e imperialista, centrada en ensalzar las hazañas de los conquistadores; o la opuesta, negativa y simplista, difundida sobre todo por la historiografía anglosajona, que suele mostrar a los españoles como monstruos de depravación, ávidos sólo por el oro, y que les sirvió posteriormente para justificar los asaltos a las flotas y ciudades españolas en América. Bergius se distancia de ambas interpretaciones, y nos da una visión más humana. Porque en definitiva "El dios del fuego" es una novela de amistad y amor donde la aventura del salto al Nuevo Mundo podía traer enormes riquezas, pero también la muerte.

"La euforia y el anhelo no dejaron pegar ojo aquella noche a Pedro García ni a Miguel Jentil. Ambos se sentían fascinados por la perspectiva del gran salto sobre la mar y la posibilidad de conocer un mundo sobre el cual el sol y el oro ponían un brillo extraordinario, pero que al mismo tiempo parecía envuelto por un hálito de muerte. Playas blancas, palmeras suaves que ondulaban bajo una leve brisa, flores exóticas...¡y canibalismo! Conquistas audaces, tesoros inapreciables...y cabezas reducidas. Piedras preciosas, pescadores de perlas, bancos de coral...¡y espantosos naufragios!. No resultaba fácil tomar una decisión. Ante ellos se abría un camino cercado por grandes peligros y que podía cambiar de manera fundamental el transcurso de sus vidas."

REYES MEDIEVALES INGLESES EN EL CINE

MONARCAS INGLESES MEDIEVALES Y SUS CLONES FÍLMICOS

En su momento ya hemos hecho un repaso a los reyes británicos en épocas posteriores, pero también en la Edad Media, la monarquía inglesa tuvo su reflejo en la gran y pequeña pantalla. Veamos como de favorecidos han salidos los reyes y reinas inglesas en el séptimo arte.

Alfredo El Grande (871-899) De heredar un reino a perderlo frente a los daneses, el pobre Alfredo tuvo que andar escondido huyendo de los invasores. Sin embargo finalmente y tras reunir un ejército, consiguió recuperar territorios, e incluso incorporar algunos nuevos. La estatua conmemorativa de Winchester (Inglaterra), fue realizada por H. Thorneycroft en 1901, y presenta al rey como defensor del cristianismo frente a las invasiones paganas levantando la espada como una cruz. El cine británico le dedicó una interesante película biográfica "Alfredo el Grande" (1969) donde D. Hemmings era el rey. 
Eduardo El Confesor (1042-1066) El último de los reyes anglosajones ( o penúltimo si contamos a Harold II). Se consideraba que llevaba una vida justa y pía, de ahí el sobrenombre. Llegó a ser proclamado santo. En el Tapiz de Bayeux (Francia) del siglo XI, conservado en el Museo del Tapiz de Bayeux, en la misma población, se puede ver una imagen del rey, cuando le promete el trono al duque normando Guillermo. Eduard Franz interpreta al rey en "Lady Godiva" (1955) con una encantadora Maureen O'Hara en el papel protagonista.  
Harold II (1066) Cuñado de Eduardo, fue elegido para sucederlo, pero se tuvo que enfrentar al rey noruego, Haral, al que derrotó, y luego a Guillermo, que le venció en Hastings donde murió. En total no mantuvo el trono ni 10 meses, del 6 de enero al 14 de octubre.  También tiene su propia escena en el magnífico Tapiz de Bayeaux, en donde aparece practicando la cetrería. También en "Lady Godiva" aparece el rey Harold interpretado por Rex Reason.
Guillermo I (1066-1087) Hijo bastardo de Roberto el Diablo, duque de Normandía, cruzó con un ejército el Canal de la Mancha, derrotó a las tropas de Harold II en 1066 en Hastings, y se proclamó nuevo rey de Inglaterra, iniciando el período de dominación normanda, y fundando una nueva dinastía. El cuadro exhibido en la Galería Nacional de retratos de Londres de autor desconocido presenta al Conquistador blandiendo la espada. Es de nuevo "Lady Godiva" el film en el que aparece Guillermo el Conquistador, aún como Duque de Normandia, encarnado por Thayer Roberts.  
Enrique I (1100-1135) Cuarto hijo de Guillermo el Conquistador, a pesar de lo cual se convierte en rey, aunque se tuvo que enfrentar a su hermano para conservarlo. La muerte de su heredero varón deja como candidata al trono a su hija Matilde, algo con lo que no todos estarán de acuerdo. El retrato del siglo XVII de la Galería Nacional del rey es también de un pintor desconocido. En la serie "Los Pilares de la Tierra" (2010) es Clive Owen quien hace de Enrique I. 
Matilde (1141) La hija de Enrique I, se convirtió por matrimonio en Emperatriz del Sacro Imperio, y en reina de Inglaterra, cuyo trono tuvo que disputar a su primo Esteban. Fue la primera mujer en ocupar el trono inglés, aunque le duró poco. En el libro "Historia de Inglaterra" realizado en el siglo XV por los monjes de St. Alban, se conserva un retrato de la emperatriz, que aún hoy podemos contemplar en la British Library.  Alison Pill es la emperatriz Maud en la serie "Los Pilares de la Tierra".
Esteban I (1135-1154) Nieto de Guillermo, se embarcó en una guerra civil por hacerse con el trono contra su prima Matilde. Su victoria fue infructuosa, pues al final tuvo que reconocer como heredero al hijo de su enemiga, quien sería el futuro Enrique II. El retrato de autor desconocido de la Galería Nacional de Retratos de Londres, presenta a un rey aquejado de una más que notable bizquera. En la serie dedicada al fraile investigador fray Cadfael, "Cadfael" (1994), Michael Grandage interpreta al rey en el primer capítulo, quien sólo se parece al del retrato en la corona .
Enrique II (1154-1189) El hijo de Matilde hereda el trono de Esteban, y se casa con una de las mujeres más deseadas del momento, Leonor de Aquitania, ex reina de Francia. Pero el reinado de Enrique no fue de los tranquilos, y además de los problemas con la Iglesia, y el bueno de Tomas Becket, tuvo que hacer frente a las revueltas de sus hijos alentados por su propia esposa. Después de tanto encuentro y desencuentro entre Enrique y Leonor, ambos yacen en unas magníficas tumbas en la Abadía de Fontevraud (Francia). Dos estupendas películas se hicieron sobre la figura del rey y sus problemas: "Becket"(1964) y "El león en invierno"(1968). En las dos, Peter O´Toole interpreta magníficamente al monarca.
Ricardo I (1189-1199) El famoso "Corazón de León" es uno de los monarcas más adorados por los ingleses; a pesar de solo visitar suelo patrio en dos ocasiones, y no pasar más de seis meses en total en Inglaterra. Sus aventuras extraterritoriales en las cruzadas, su prisión, etc, fueron motivo de leyendas y baladas, que lo convirtieron en el paradigma de rey caballero, justo y valeroso (obviando su fama de violador y antijudio, "of course"). Murió en Normandía por una flecha disparada por un niño: "El león muerto por la hormiga", se llegó a decir. Sus vísceras se enterraron en Chalus Chabrol, donde había muerto, su corazón en Ruen, y el resto, en la misma Abadía que su padre. En esta misma abadía se conserva el sepulcro de Ricardo, a su lado reposa su cuñada, Isabel de Angulema. Asociado al héroe legendario, Robin Hood, es rara la película de éste, en la que no aparezca el rey. En "Robín y Marian"(1976) se relata la muerte del rey, papel interpretado por Richard Harris.
Juan I (1199-1216)  Llamado "Juan sin Tierra", hermano de Ricardo, y el más joven de los hijos del rey Enrique II, y su favorito. Al revés que su hermano, Juan representó todo lo malo de la monarquía. Posiblemente sea uno de los reyes más odiados por los ingleses. Lo que Juan hizo con su sobrino Arturo, aún no se ha aclarado, pero contribuyó a la mala fama del monarca, pues una vez que su sobrino cayó en sus manos , ya no se le volvió a ver con vida. La rebelión de sus nobles le obligó a firmar la Carta Magna. En la Biblioteca Nacional Británica se guarda el libro "Historia Anglorum"(1250-1259), en él, se puede contemplar un retrato del rey Juan realizado por Matthew Paris, que lo presenta como constructor de catedrales. En el cine su principal papel ha sido ser siempre el malvado en las películas de Robín Hood. El film que consagró al rey Juan como malvado definitivo fue el "Robin de los bosques" (1938) de Errol Flynn, en él es Claude Reims un inolvidable Principe Juan.
Eduardo I (1272-1307) "Piernas Largas" se hizo con Gales e intentó conquistar Escocia, donde topó con la resistencia acaudillada por William Wallace, a pesar de lo cual fue apodado "martillo de los escoceses". Una magnífica estatua en bronce del rey se encuentra en la población de Burgh by Sands en Cumbria. En la oscarizada "Braveheart" (1995) centrada en la vida de William Wallace, el rey Eduardo es, por supuesto, el malvado de turno, que encarna de forma absolutamente odiosa el actor Patrick McGoohan.
Eduardo II (1307-1327) Más conocido por sus inclinaciones hacia su propio sexo, y la horrible muerte que eso le ocasionó. Eduardo tuvo que enfrentarse a toda clase de rebeliones.  Asesinado por su mujer y el amante de ésta, que ordenaron que le calentaran el culo, literalmente. Fue también el creador de una rivalidad que se haría tradicional, pues fundó Oxford y Cambrigde. Enterrado en la catedral de Gloucester, el retrato de su tumba realizado en alabastro (uno de los primeros ejemplos en Inglaterra) es impresionante. Fue realizada en 1330 por encargo de Eduardo III, su hijo. El cine ha mostrado casi siempre a un Eduardo II débil, centrándose en su homosexualidad, y en su truculenta muerte. En la serie francesa "Los reyes malditos"(2005) se relata bastante bien la conspiración que acabó con su reinado y su vida, en ella el monarca es encarnado por Chrispopher Buchholtz.
Eduardo III (1327-1377) Convirtió a Inglaterra en una de las potencias de la época, y desarrolló el parlamentarismo. Se deshizo de los asesinos de su padre, mató a Mortimer el amante de su madre, y a ésta la exilió, apartándola del gobierno. La efigie mortuoria del monarca se puede contemplar en la Abadía de Westminster, que es donde está enterrado. En la continuación de "Los Pilares de la tierra", la miniserie "Un mundo sin fin" (2012), Blake Ritson es Eduardo III.
Ricardo II (1377-1399) Accede al trono con sólo 10 años, y gobiernan en sus primeros años una camarilla de nobles, que hacen y deshacen a su antojo. En sus últimos años de reinado se le acusó de tiranía, y fue derrocado por Enrique de Bollingbroke. Encarcelado, los rumores afirmaron que fue dejado morir de hambre. El retrato del monarca sobre tablilla es el más antiguo de ese tipo en Inglaterra, pues data de cerca de 1390, y fue encontrado en la Abadía de Westminster, donde está enterrado, y donde aún se puede admirar. La obra de Shakespeare basada en la vida del rey, ha sido llevada en varias ocasiones a la televisión. En "The Hollow Crown: Richard II"(2012), Ben Whinshaw es el rey.
Enrique IV (1399-1413) Bollingbroke accede al trono tras derrocar a su antecesor, e inaugura nueva dinastía. El curioso retrato de la Galería Nacional de retratos lo muestra con un peculiar tocado. En la serie basada en las obras históricas de Shakespeare, "The Hollow Crown: Henry IV" (2012), Jeremy Irons se convierte en Enrique IV.
Enrique V (1413-1422) A pesar de lo relativamente corto de su reinado, consigue llevar a Inglaterra a lo más alto. Su  victoria sobre los franceses en Agincourt, le convirtió en un rey legendario, pues aplastó al ejército franceses, y recuperó muchos de los territorios perdidos por sus antecesores en Francia. El retrato de la Galería Nacional de autor desconocido, también demuestra que tuvo el mal gusto de poner de moda el corte de pelo a la "taza". De nuevo es la obra de Shakespeare la que hace ultraconocido al monarca inglés, y sin duda la adaptación dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh, "Enrique V" (1989), es de lo mejor que se ha llevado al cine.
Enrique VI (1422-1461)(1470-1471) Sus ataques de locura provocan la rebelión de los nobles, y el estallido de la "guerra de las Dos Rosas". La casa del rey, los Lancaster, se enfrenta a los York. Sus dos mandatos se enmarcan en los vaivenes de esta guerra civil. Su derrota terminaría con él finalmente preso y asesinado. El retrato de la Galería Nacional de Retratos parece querer reflejar la debilidad de carácter del rey, o su incipiente locura.  En la magnífica serie "La Reina Blanca" (2013), David Shelley se mete en la piel del rey depuesto.
Eduardo IV (1461-1470) (1471-1483) Es el representante de la casa de York en la Guerra de las dos Rosas, y quien finalmente se queda con el trono. Su hermano Jorge conspiró contra él, y acabó su vida de una forma algo original: ahogado en una cuba de vino, pero no por voluntad propia. El retrato de autor desconocido que se exhibe en la Galeria Nacional de Retratos de Londres, suele ser datado en torno al año 1540, y muestra a un joven Eduardo (murió  a punto de cumplir los 41 años). En la serie mencionada "La Reina Blanca", que tiene como principal protagonista a la esposa del rey, Isabel Woodville, el rey es interpretado por Max Irons.
Ricardo III (1483-1485) Hermano del anterior. Supuestamente se convierte en protector y regente en nombre de sus sobrinos a la muerte de Eduardo, pero de los jóvenes príncipes nunca más se supo. La tradición, y sus enemigos los Tudor, acusaron a Ricardo de dar muerte a sus sobrinos en la Torre de Londres. Los restos del rey, muerto en combate, y enterrado en una Iglesia desaparecida, fueron encontrados en 2012, bajo un aparcamiento en Leicester. El retrato del rey Ricardo de la Galería de retratos es de finales del siglo XVI, y es uno de los mejores realizados de un monarca ingles. Sin duda el Ricardo III fílmico más conocido es Laurence Olivier en la adaptación de la obra de Shakespeare "Ricardo III"(1955).