PROTAGONISTAS DE LA GUERRA DE TROYA II

AQUEOS

Visto el lado troyano de la famosa Guerra de Troya, vamos ahora a repasar el lado invasor, el ejercito aqueo y sus guerreros.

Agamenón. Rey de Micenas y jefe del ejército aqueo que sitia Troya. Orgulloso, altivo, incluso caprichoso, pero sobre todo ambicioso. El rey de reyes no duda ante nada para conseguir sus objetivos, aunque ello pase por sacrificar a su propia hija. Sobrevivió a la guerra sólo para perecer a manos de sus esposa y el amante de ella en una conjura palaciega a su regreso a casa. Si algo nos ha dejado el Arte con el nombre de Agamenon, es la hermosa mascara de oro descubierta en Micenas por Schliemann, que está fechada en el siglo XVI a.C., y que actualmente podemos contemplar en el Museo Arqueológico de Atenas. Agamenon ha habido varios en el cine, pero elegiremos en esta ocasión a Rufus Sewell en "Helena de Troya" la miniserie del 2003.
Menelao. Es el rey de Esparta, hermano de Agamenón, y esposo de la infiel Helena. Los cuernos con que le corona Paris son la excusa perfecta que esgrimen los ambiciosos aqueos para dirigirse al asalto de Troya. Casi siempre es retratado como el marido agraviado, preso de asesinos celos, pero a quien casi nadie toma en serio. Siempre a la sombra de su hermano, Menelao es una figura triste dentro del ciclo troyano. La espectacular escultura de la plaza de la Signoria en Florencia, copia romana de una figura griega del siglo IV a.C., recoge el momento en que Menelao sujeta el cuerpo de Patroclo. Alberto Lupo encarna a un Menelao en tierras egipcias tras la guerra en "El León de Tebas"(1964).
Odiseo. Rey de Itaca. Es el más astuto entre los aqueos, pues de él sale la idea del caballo de madera. Su regreso a casa estuvo tan lleno de aventuras y desdichas, que el nombre de la obra que lo relataba, "La Odisea", ha pasado a ser sinónimo de viaje peligroso. El mundo del Arte ha retratado a Odiseo en sus distintas aventuras, con las sirenas, con Polifemo, pero nos quedamos con el episodio de su regreso cuando su criada lo reconoce por la cicatriz de la pierna, tema representando por Belle en el siglo XVIII. Kirk Douglas interpretó a Ulises, nombre romano de nuestro Odiseo griego, en el film del mismo nombre "Ulises" (1954). Aunque para el actor no ea uno de sus mejores trabajos, para muchos sigue siendo el Ulises más clásico.
Nestor. Rey de Pilos. El más anciano entre los caudillos aqueos es la conexión entre los antiguos héroes y los nuevos. Su experiencia y sabiduría intenta poner la nota de cordura en los alocados consejos de los griegos, aunque la mayoría de las veces acaba contando alguna de sus antiguas batallitas. Una magnífica crátera griega de entre 400 y el 380 a.C. atribuida al pintor Meleagro se exhibe en el Arqueológico de Madrid; en ella se muestra al rey Nestor y a sus hijos realizando ofrendas a Poseidón. Un boxeador, escultor, cantante lírico y actor interpretó al rey Nestor en "La ira de Aquiles"(1962), fue el italiano Erminio Spalla.
Aquiles. Caudillo de los mirmidones. El mejor guerrero de su tiempo, Aquiles era una auténtica maquina de matar, despiadado, veloz, su casi invulnerabilidad le hacia invencible. La escultura de I. Fraccaroli de 1850 en depósito en la Galeria de Arte de Milán, parece haber pillado a Aquiles sorprendido por su propio final. La flecha combinada de Paris y Apolo acabaron con su carrera. Brad Pitt ha encarnado al más reconocible Aquiles de los últimos tiempos en "Troya" (2004)  
Ayax el Grande. Rey de Salamina. El sobrenombre de el Grande aparte de su tamaño, se le aplica para diferenciarlo de otro compañero en Troya con igual nombre, y denominado, como es lógico, el pequeño. Armado con un enorme escudo, el gigantesco Ayax hacía verdaderos estragos en las filas de los troyanos. Su impetuoso carácter no le granjeaba las simpatías de sus compañeros. La disputa por las armas de Aquiles que perdió frente a Odiseo, le volvió loco, y acabó con su vida tras una noche algo desbocada en que la emprendió con unas pobres ovejas. Poussin retrata el momento de su muerte en su obra el Reino de Flora de 1631, conservada en el Museo de Arte de Dresdne (Alemania). El imprescindible Mimmo Palmara es Ayax en "La Guerra de Troya" (1961).  
Diomedes. Rey de Etolia. Es uno de los jefes aqueos más audaces y valerosos. Se atreve a enfrentarse a los propios dioses, y acompaña a Odiseo con frecuencia en sus misiones para conseguir la caída de Troya. También sus retorno a casa estuvo plagado de peligros, y su esposa intentó asesinarlo. Su vagabundeo lo llevó a Italia donde también fundó ciudades. El Diomedes de Munich, copia romana del original griego de Cresilas (440-430 a.C.), está en la Gliptoteca de Munich, de ahí su nombre, y es la escultura más conocida del famoso héroe. Diomedes tuvo su propio film en el año 1964, "Siete contra Tebas", donde el papel protagonista lo tenía André Lawrence.
Idomeneo. Rey de Creta. Uno de los más activos guerreros aqueos durante la guerra, fue sin embargo más conocido el episodio relacionado con su vuelta. Para sobrevivir a una tempestad, promete sacrificar a Poseidón al primer ser que se le presente al llegar a tierra. El destino hizo que fuera su hijo quien salió a recibirle, y el rey no dudó en sacrificarlo. Algo que no le valió de nada pues luego tuvo que huir de Creta. El episodio del encuentro es recogido por J. Gamelin (1738-1803) en su pintura  conservada en el Museo de los Agustinos de Toulouse (Francia). El cine ignoró casi por completo al personaje, no así la música, pues Mozart compuso una opera "Idomeneo, rey de Creta", representada en numerosas ocasiones, incluso con Plácido Domingo en el papel del rey en el 2001.  
Patroclo. Compañero y puede que algo más de Aquiles, le acompañó a la Guerra de Troya, y cuando éste se negó a combatir, tomó su armadura, y tuvo su momento de gloria hasta que pereció a manos de Héctor. David realizó uno de los mejores desnudos masculinos de la Historia del Arte con su perfecto escorzo en el "Patrocolo" de 1780, hoy en el Museo de Cherburgo (Francia). Acompañando a Brad Pitt de "Troya" está Garrett Hedlund
Calcante. Todo ejército que se precie tiene su adivino o augur particular, y ese es el papel de Calcante, o Calcas como también se le conoce. Sus profecías llevaron al sacrificio de Ifigenia, a asegurar la presencia de Aquiles para obtener la victoria, a la devolución de Criseida. Curiosamente su muerte fue ridícula, pues vaticinada por otro adivino su muerte en un día señalado, al llegar éste y seguir vivo, se empezó a reír del adivino, y ...¡se murió de risa! Un fresco del siglo I d.C. en Pompeya recoge el momento del sacrificio de Ifigenia, y nos enseña a un Calcante oficiando el mismo, de él hemos recogido el detalle del rostro del adivino. En la miniserie "Helena de Troya" Mat Fraser es el adivino.

LAS JOYAS IMPERIALES DE JAPÓN I

KUSANAGI, LA ESPADA SERPIENTE 

Kusanagi-no-tsurugi es uno de los tres objetos que forman parte de las joyas que tradicionalmente han ido pasando al emperador del Japón. La espada real no tiene nada que ver con las katanas a que tan acostumbrados nos tiene los films de samurais japoneses, es por el contrario una espada recta, corta, y de doble filo, más del estilo de las espadas de la Edad del bronce. Su historia se pierde en las nieblas del tiempo, y forma parte del acervo mitológico de Japón.

Susanoo y el dragón. 
Susanaoo, el dios del mar y de las batallas en el sintoísmo, cuando recorría la tierra llegó a Japón y se encontró con un matrimonio que abrazaban llorosos a su única hija. Un dragón o serpiente de ocho cabezas y ocho colas, se había comido a todas sus hijas, y la pareja desesperada intentaba proteger a la menor antes de que la fiera volviera a por ella. El dios apiadado promete encargarse del bicho y proteger a la joven. Primero transformó a la muchacha en una peineta, y se la puso en el pelo, metamorfosis y escondite original donde los haya. Luego preparó una trampa para el gigantesco animal, que debía de tener fama de festero y borrachuzas, pues la trampa estaba formada por ocho colosales puertas detrás de las cuales había colocado ocho vasos de sake, quiero creer que de tamaño gigante. La serpiente dragón se bebió los ocho vasos de sake con cada una de sus respectivas cabezas, y acabó con una cogorza de impresión, y un dolor de "cabezas" descomunal. En el estado de atontamiento, o cuelgue etílico que también se llama, el dios aprovechó para ir cortando cabezas y colas a gusto. En el interior de la cuarta cola se encontró con una espada, la kusanagi. La espada fue entregada como regalo a su hermana, la diosa Amaterasu, a quien Susanaoo había agraviado recientemente. La espada fue depositada en el templo dedicada a la diosa en la provincia de Ise y custodiada por las sacerdotisas durante siglos.

Reinando en Japón el emperador Keiko (60-130), uno de sus hijos, quien luego sería conocido como príncipe Yamatotakeru, comenzó a comportarse de forma violenta (en algunas versiones mata a su propio hermano). El monarca temiendo las acciones del príncipe intentó deshacerse de él en varias ocasiones. Su tía, sacerdotisa del templo de Amaterasu, le entregó la espada allí depositada, pues sabía de los peligros que corría su sobrino. El príncipe en lucha contra un señor local rebelde, cayó en una emboscada. Rodeado de enemigos en una pradera de hierba, con el caballo muerto a flechazos, sus enemigos prenden fuego a la hierba para asar al peligroso guerrero. Es entonces cuando se rebelan las propiedades mágicas de la espada, pues cuando la usa para cortar la vegetación en llamas, ve como se retira el fuego, y como la espada puede, entre otras cosas, controlar los vientos. Yamatotakeru vuelve el fuego contra sus rivales, y sale victorioso. Años después iría a una de sus hazañas sin la famosa espada, a pesar del consejo de su esposa, y pereció. (Moraleja: Hay que hacer caso a esposas y madres, aunque sólo sea para ponerse la bufanda en invierno cuando salimos a la calle)

Yamato Takeru. 1847-1852. U. Hiroshige. M. A. Honolulu
El emperador Sujin, que murió en el 258, pudo haber realizado una réplica de la espada para mantenerla a salvo de robos.

Se afirmaba que en el siglo VI un monje chino la robó del santuario, e intentó huir en barco con ella. Sin embargo el barco se hundió, y la espada apareció en la playa frente al mismo santuario donde había sido robada.

La espada pasó a formar parte del legado de la familia imperial japonesa, y durante años el arma volvió a sumirse en el olvido. Entre los años 672 y 686 reina en Japón el emperador Tenmu, quien para reforzar la autoridad imperial, y conseguir apoyo para sus reformas, usa las creencias y supersticiones del pueblo. Por supuesto la espada Kusanagi vuelve a la luz, y la relación de la casa imperial con el Santuario de Ise se estrecha. Cuando el emperador fallece a los 55 años, algunos insisten en que ha sido a causa de haberse atrevido a empuñar la espada sin ser digno de ella. En cualquier caso la espada se devuelve al santuario en el 688 donde queda en depósito, y habiendo incrementado su fama. Es capaz de otorgar grandes poderes a los dignos, pero también puede maldecir a los indignos.

Santuario de Ise. Japón.
La recurrente espada vuelve a aparecer en la Historia en el siglo XII. Cuando el emperador niño Antoku es derrotado en 1185 en la batalla naval de Dan-no-ura, su abuela se arrojó al mar llevando en brazos al niño, y perdiéndose en el hundimiento de la flota  los tres tesoros imperiales, y con ellos la espada. Para muchos fue la réplica la que se hundió en el mar, y no la verdadera que nunca abandonó su sagrado lugar en el santuario de Ise, pues sacar la espada requería una compleja ceremonia que jamás se realizó.

La espada sufrió numerosos intentos de robo, incluso se llegó a afirmar que la verdadera desapareció en torno a 1472. Para rebatirlo existe quienes hablan del testimonio posterior de un monje que dijo haberla visto en buen estado, dando sus características: 84 centímetros de largo, de color blanco metálico, y en forma de diente de perro.

Para los japoneses la espada Kusanagi es una espada mágica asociada al poder del emperador, y que aún se conserva a salvo en el interior del Santuario de Ise. En la religión sintoista la espada representa el valor, y se guarda en una zona del santuario junto a las otras dos reliquias que es de acceso restringido. La televisión japonesa quiso filmarla, y a pesar de conseguir acceder al lugar, y afirmar que la espada estaba a salvo, no emitieron las imágenes alegando que estaba algo deteriorada, y no quisieron defraudar al pueblo japonés.

La espada sigue apareciendo frecuentemente en la cultura japonesa, sea en  mangas o animes de moda, en canciones, o en todo tipo de referencias. Pero para la mayoría esta Excalibur japonesa fue la espada del gran guerrero Yamatotakeru.

A BORDO DEL ARGOS

JASÓN Y LOS ARGONAUTAS


Título Original: Jason and the Argonauts


Año: 2000


Nº de Episodios: 2 (180 min.)


País: Estados Unidos


Dirección:


Reparto: Jason London, Frank Langella, Dennis Hooper, Jolene Blalock, Brian Thompson, Adrian Lester, Derek Jacobi, Olga Sosnovska.

Pelias toma el poder en Yolcos tras asesinar a su hermano el rey Esón. Un guardia real pone a salvo a Jasón el heredero al trono, y se lo entrega a Quirón, el centauro, para que lo proteja y eduque. Años después el joven decide regresar a su ciudad con el fin de reclamar su herencia. Su tío, el rey usurpador, le encarga una misión, si quiere hacerse merecedor del trono: debe traer el Vellocino de oro.

El mito de los argonautas y su búsqueda del vellocino de oro es llevado de nuevo a la pantalla. A diferencia de la vez anterior, ahora la adaptación se nos ofrece en formato de miniserie. Sin establecer comparaciones odiosas con el film de 1963, esta nueva versión ofrece, como es lógico, efectos especiales más modernos, y la aparición de más personajes relacionados con el mito: Orfeo, Heracles (aquí convertido en el más conocido Hércules), Cástor y Pólux, Mopso, Atalanta, etc.

El viaje de Jasón y sus compañeros a bordo de la nave Argos es posiblemente uno de las historias más espectaculares de la mitología griega. La reunión de una tripulación formada por los mejores héroes de la Grecia mitológica en una misión cargada de peligros y emocionantes aventuras, ha cautivado a generaciones a lo largo de los siglos, desde la Grecia clásica hasta la actualidad. Así que la serie tenía " a priori" todo ganado para cautivar el interés de cualquier aficionado a la mitología.

La serie defraudará a los más puristas por el poco o escaso respeto que muestra al retratar a algunos personajes o situaciones del mito original (el caso de el par de bobos que encarnan a los gemelos espartanos, Cástor y Pólux, es el más chirriante). A pesar de ello, lo logrado de algunos efectos, el seguir el esquema narrativo con una cierta fidelidad, y en general el tono de aventuras clásicas que traspira toda la serie, hacen que para el gran público, sea bastante agradable de ver. Buen ritmo narrativo, e interpretaciones decentillas (el más soso el protagonista que salvo ir de guaperas, poco más) convierten a "Jason y los argonautas" en una serie imprescindible en toda filmoteca del buen amante de la mitología clásica

Los mitómanos impenitentes sin embargo nos quedamos con ganas de más. Queremos ver ya una versión definitiva del mito de los argonautas que le haga plena justicia. No es que la película de 1963 esté mal, que no lo está; o que esta serie sea infumable, que no lo es; pero es que se echa de menos caracterizaciones de los personajes más fieles. El mito original es una gran hazaña colectiva, es la aventura de los mejores, lo que hoy llamaríamos, usando un americanismo, el "dream team" de la mitología griega. Eso se ha perdido en cualquiera de las dos versiones, en la primera por su formato cinematográfico y el limitado metraje; y en esta última, porque no les ha dado la gana. El mito del vellocino, no es el mito de Jasón y sus amigos; es el mito de los mejores héroes haciendo frente a los mayores peligros, y poniendo en juego las habilidades especiales de cada uno para salir indemnes de los mismos. Pero mientras tanto nos conformaremos con "Jason y los Argonautas" de 1963, con esta interesante miniserie, y por supuesto con la relectura del libro de Graves "El vellocino de oro". Mientras esperamos la versión definitiva, ahí os dejo el trailer en inglés de la miniserie.     

LA CAZA DE LA SERPIENTE

ASGARD



Título Original: Asgard



Guionista: Xavier Dorison



Dibujante: Ralph Meyer



Año de Publicación: 2012-2013



País: Francia


Asgard nace sin un pie. La tradición en el pueblo vikingo es matarlo, pero su padre decide conservarlo con vida. Ahora Asgard es un cazador de monstruos, un paria que ofrece sus servicios al mejor postor. Un pueblo pesquero le contrata para acabar con una monstruosa serpiente que está terminando con la pesca y los pobladores. Para algunos la bestia no es otra que Jörmundgand, la serpiente que traerá el Ragnarok, y que solo podrá ser destruida por Thor.

Dorison reescribe el enfrentamiento entre la serpiente Jormundgand y Thor, que en la mitología escandinava supone la llegada del Ragnarok, o lo que es lo mismo la muerte y final de los dioses nórdicos. En la historieta Thor ha sido sustituido por un vikingo con una pierna de metal, y la serpiente por una macro morena mutada con muy mala leche. En un cruce entre mitología y un "remake" comiquero de "Moby Dick", Dorison y el dibujo de Meyer nos ofrecen este peculiar cazador cruce de Thor y Ahab.

El guión de Dorison sigue los esquemas típicos de este tipo de narraciones, es decir, grupo encabezado por protagonista, en donde sabemos que la mayoría de los que salen están para que se los coma el monstruo de turno sea alien, depredador, o morena cabreada. (Si fuera un episodio de star trek irían vestidos de rojo). El dibujo cumple su función, y sin ser especialmente espectacular, Meyer se luce a la hora de retratar al bicho, ¿he dicho ya que tiene poco de serpiente? Como resultado tenemos un cómic de agradable lectura, lleno de acción, fácil de leer, y en general entretenido, aunque las referencias mitológicas sean escasas, y estemos más ante un cómic de aventuras.

  

ENEAS EN ITALIA

LA LEYENDA DE ENEAS


Título Original: La Leggenda di Enea


Año: 1962


Duración: 95 min.


País: Italia


Dirección: Giorgio Venturini


Reparto: Steve Reeves, Carla Marlier, Liana Orfei, Giacomo Rossi-Stuart, Gianni Garko, Mario Ferrari.


"El caballo de madera, símbolo de la traición de los griegos, llevó el fuego y la muerte a la orgullosa ciudad de Troya. Aquellos que pudieron escapar de las llamas, comenzaron un viaje de exilio que parecía no tener fin conducidos por Eneas, el último defensor de la gloriosa Troya. Siete años a través de tierras desconocidas y mares inexplorados hasta llegar a las costas violentas y hostiles de Italia."

Eneas y los últimos troyanos han llegado a tierra italiana. Alejándose de los páramos yermos llegan a un fértil valle fluvial sobre el que deciden asentar su campamento. Turno, el rey de los rútulos, no ve con buenos ojos a los troyanos, a quienes percibe como invasores, y pondrá obstáculos en el camino de Eneas y su gente.

Steve Reeves retoma el papel que había realizado un año antes en "La Guerra de Troya", y continua las aventuras del héroe que conformará la base mitológica del nacimiento de Roma, Eneas. Con aún menos medios, y un productor, Venturini, metido a director, el resultado no es especialmente espectacular, y se suele considerar uno de los peplums más flojos del incombustible Reeves.

El poeta romano, Virgilio,  hizo algo en lo que luego Hollywood se ha hecho un experto, coger un argumento ajeno, y transformarlo en algo más al gusto de sus ciudadanos (normalmente sin pagar derechos). Así nació "La Eneida", base de la película que tratamos hoy. La historia del film adapta la segunda parte de "La Eneida", olvidando el viaje y vagabundeo de Eneas por el Mediterráneo y su encuentro con la reina Dido en  Cartago, para pasar directamente a sus luchas en la península itálica por conseguir una nueva tierra para su errabundo pueblo. Este film cierra la saga de películas que tienen como tema central la Guerra de Troya y sus protagonistas, e inicia las nuevas sagas mitológicas centradas ya en los héroes romanos que se van poco a poco adentrando en los terrenos de la Historia.

También con "La leyenda de Eneas" estaríamos ante un subgenero mitológico, aquel destinado a contarnos el destino de los combatientes en la guerra a falta de los poemas perdidos dedicados a cantar los regresos de los héroes, y de los que sólo conservamos "La Odisea". Subgenero  que comenzaría la temprana "Las aventuras de Ulises" (1954), auténtica iniciadora de todo un genero, y que seguiría tras "La Leyenda de Eneas", la curiosa "El León de Tebas"(1964).

El personaje de Eneas y sus andanzas, a diferencia de lo ocurrido con Ulises, del que tenemos abundantes películas, ha sido prácticamente olvidado por el cine, y sólo una pobre adaptación televisiva hecha por los italianos en 1971 se ha interesado por el personaje. Por ello la película protagonizada por el musculoso Reeves, a pesar de sus fallos, ha ido ganando como el buen vino con el paso del tiempo. Si queréis conocer el destino de Eneas, completar la historia de Troya, o de los vagabundeos de los héroes tras la guerra, no os queda más remedio que desembocar en "La leyenda de Eneas" sí o sí.  

LA MADUREZ DE TESEO

TESEO, REY DE ATENAS



Título Original: The Bull from the Sea



Autor: Mary Renault



Año de Publicación: 1962



País: Inglaterra




"Mis camaradas del coso taurino cretense y yo llegamos al Pireo con buen tiempo y viento a favor. Knossos, que desde tiempo inmemorial reinó sobre los mares, había caído. El humo desprendido del Laberinto incendiado seguía adherido a nuestra ropa y a nuestros cabellos."

Teseo ha vuelto victorioso de su aventura en Creta. El rey Egeo ha muerto, y su hijo tendrá que ganarse ahora el derecho a ocupar el trono. La primera oposición con la que se enfrenta Teseo viene de Procusto, un feroz bandido local. Antes de acabar definitivamente con el poder de Creta, el nuevo rey tendrá que terminar con sus enemigos en el continente para afianzar su poder en el nuevo reino.

La segunda novela de Mary Renault dedicada al mito de Teseo, recoge la historia donde la había dejado la anterior, y la llevará hasta los últimos días del héroe legendario. Publicada por primera vez con una traducción más fiel a su título original, "El toro del mar", en posteriores reediciones se le cambió el título en español, imaginamos que para hacerlo  más atractivo, e incluso se llegó a ofrecer bajo el título de "Teseo", una obra recopilando las dos novelas escritas inicialmente por separado y con cuatro años de diferencia en su publicación. De cualquier forma las dos obras forman un todo que completa el ciclo, y revisa desde un punto de vista realista los mitos asociados al héroe ateniense por excelencia.   

En esta segunda parte Teseo conocerá al que desde entonces será su compañero y amigo inseparable, Piritoos, el lapita. Con él compartirá aventuras, desde la cacería de Kalidón, hasta la lucha con los centauros, y por supuesto el combate contra las amazonas. Pero Mary Renault nos lleva más allá. Fedra, Helena e Hipólito completaran la galería de personajes que se van cruzando en la azarosa vida del rey hasta llegar a su final, y con él al cierre del ciclo que tan bellamente narra la escritora británica.

Si la lectura de "El rey debe morir" nos ofrecía un Teseo en plena juventud, en esta segunda parte se completa su vida, y la novela vuelve a ofrecernos páginas memorables. Sólo se le puede reprochar, que en aquellos mitos en los que Teseo sólo es uno más, pase casi de puntillas, algo lógico si pensamos que la maraña de la mitología griega acaba por atrapar a cualquiera, y el escribir sobre un personaje obliga a centrarse en sus propios mitos saltándose pormenorizar las hazañas colectivas.

"Y así dejé de lado mis tares de gobierno y fui a Kalidón. Presencié cómo se deslizaban las naves por el pacífico Istmo y a través del Golfo de Corinto, azul entre los montes, hasta alcanzar Kalidón. Allí nos entregamos a una cacería que resultó una magnífica exhibición de destreza. Hubo buena compañía y un festín opíparo. Pero no hay bien que dure cien años, pues allí mismo fuimos testigos de una discordia sangrienta en el palacio real. Como ocurre a menudo, sucumbió el mejor. Con todo, fue un espléndido festín de victoria para el joven Meleagro y la cazadora de largas piernas con la que compartió el premio; el conflicto vino después."     

PAPAS DE LA EDAD CONTEMPORÁNEA

LOS PAPAS Y SUS CLONES


Si el Papado había sido atractivo para el cine y la televisión en los siglos de la Edad Moderna, la Edad Contemporánea con papas más cercanos a nosotros no lo iba a ser menos. Los Santos Padres de los siglos que siguieron a la Revolución Francesa tuvieron también su versión cinematográfica.

Pío VII (1800-1823) Barnabá Chiaramonti fue sobre todo famoso como Papa por sus encuentros y desencuentros con Napoleón, al que primero coronó, y luego excomulgó. Es también el creador de la bandera pontificia, blanca y amarilla. El retrato realizado por David en 1805 se exhibe hoy en día en le Museo del Louvre de Paris. En el cine el Papa Pio VII ha sido retratado en algunos films dedicados sobre todo a Napoleón. Como dato curioso en la película "Desiré"(1954) el rol lo realiza un actor indio americano, el Jefe Leonard George. 
Pío IX (1846-1878) Giovanni Ferreti se tuvo que enfrentar a la progresiva perdida de territorios de los Estados Pontificios a favor de la unificación italiana. Su beatificación fue algo controvertida. George Healy retrató al Papa en 1871. El actor Arnaldo Ninchi interpretó a Pio IX en dos ocasiones, primero en "Don Bosco" (2004), y finalmente en "El último Papa rey"(2013) a la cual pertenece la imagen elegida.
Leon XIII (1878-1903) Vincenzo Pecci intentó acercar la Iglesia a los tiempos modernos. Fue el primer Papa que se dejó filmar. El retrato realizado en 1900 por P. de Laszlo se encuentra en la Galería Nacional Hungara en Budapest. En "Don Bosco" (1988) el Papa Leon XIII es interpretado por Philippe Leroy.
Pío X (1903-1914) Giuseppe Sarto ordenó la confección del Derecho Canónico. Fue proclamado santo en 1954. Henry Vidon interpreta a Pío X en "Conclave secreto" (1952) el único film en el que aparece el Papa.
Pío XII (1939-1958)  Eugenio Pacelli fue el Papa que tuvo que hacer frente a los problemas derivados de la Segunda Guerra Mundial, y la difícil relación del Vaticano con los nazis. En "Escarlata y negro" (1983) sir John Gielgud vuelve a encarnar a un pontífice.

Juan XXIII (1958-1963) Giuseppe Roncalli llegó a ser conocido por su dulce carácter como el "Papa bueno". Promotor del Concilio Vaticano II con el fin fundamental de renovar la Iglesia. Incluso en Estambul (Turquía) frente a la Iglesia de San Antonio de Padua se le dedicó una estatua al "Papa más querido de la historia". En el 2002 un telefim "Juan XXIII: El papa de la paz" fue interpretado por Edward Asner.
Pablo VI (1963-1978) Giovanni Montini continuó las reformas iniciadas por su predecesor, y quiso llevarlas más allá. Impuso la exclusión de cardenales mayores de 80 años como elegibles para el papado, y recomendó también que los obispos se jubilaran a los 75 años. Inició una nueva diplomacia entre el Vaticano y otros países. En 1974 viajó a Tierra Santa donde se reunió con el Patriarca de Constantinopla, Atenágoras I. Pidió ser enterrado en tierra verdadera, por ello no tiene un sepulcro, sólo una tumba en el suelo. Una estatuta en Jerusalén frente a la Iglesia de la Anunciación conmemora el encuentro entre el Patriarca de Constantinopla y el Papa. El cine realizó una biografía del papa con la película "Pablo VI: El Papa en la Tempestad" interpretada por Fabrizio Gifuni.
Juan Pablo I (1978) Albino Luciani sólo duró 33 días en el solio papal. Su corto paso por el papado dio lugar a todo tipo de especulaciones en torno a su muerte. Su muerte le sobrevino según el informe oficial por un infarto de corazón a los 65 años cuando reposaba en su cama. Sin embargo poco a poco se ha ido desvelando que no murió en la cama sino en su escritorio, que fue una monja quien lo encontró, no su secretario, que sí se le hizo una autopsia, aunque el Vaticano siempre lo negó y jamás se publicaron los resultados. Los italianos los conocían como "El papa de la sonrisa". La miniserie italiana "Juan Pablo I: La sonrisa de Dios" (2006) tiene a Neri Marcorè en el papel del pontífice. 
Juan Pablo II (1978-2005) Karol Wojtyla se convirtió en el primer papa polaco de la historia, y el primero no italiano desde el año 1523. El Papa viajero realizó 104 visitas internacionales, y fue apreciado por los líderes de todo el mundo. A pesar de ello sufrió un atentado en 1981 en la Plaza de San Pedro, y justo un año después otro en Fátima, La foto elegida como ilustración fue tomada en Roma en 1980. El actor John Voight (ahora conocido como el papá de la Jolie) hizo de Juan Pablo II en el telefilm "El Papa Juan Pablo II"(2005) 
Benedicto XVI (2005-2013) Joseph Ratzinger se retiró en febrero del 2013 por propia voluntad, convirtiéndose en "papa emérito", algo que no sucedía desde el siglo XIII con Celestino V (1294). Su decisión achacada a su delicada salud y avanzada edad, fue sin embargo cuestionada por los medios de comunicación que lo atribuyeron a los distintos y escabrosos escándalos que se habían ido destapando con la detención del mayordomo papal, Paolo Gabriele, en el 2012. Dobles del Papa han ido apareciendo en distintas películas de los últimos años, sin que de momento tengamos una biografía fílmica del mismo. Evgeniy Lazarev lo interpreta en la comedia "La Pantera Rosa 2" (2009). 
Francisco I (2013- ) Jorge Bergoglio se ha convertido en el primer papa argentino, y en poco tiempo en uno de los más populares por su carácter sencillo. Sus posiciones al lado de los desfavorecidos le han ganado el sobrenombre entre algunos de "El papa de los pobres". Durante una huelga en Buenos Aires, Francisco I opinó sobre las diferencias sociales con la siguiente frase: "pobres perseguidos por pedir trabajo, y los ricos que son aplaudidos por huir de la justicia."  La foto elegida muestra al papa durante su visita a Corea del Sur en el 2014. El cine ya tiene un film sobre el nuevo papa "Bergoglio, el Papa Francisco" (2015) con Darío Grandinetti en el papel protagonista, claro que el parecido es más bien nulo..

Como curiosidad dejo el enlace a las primeras imágenes fílmicas de un papa, se trata de León XIII en 1898.