TRES SON MULTITUD

ISABEL, LA LOBA DE FRANCIA


Título Original: Isabelle la Louve de France

Guionista: Thierry Gloris y Marie Gloris

Dibujante: Jaime Calderón

Fecha de Publicación: 2012-2014

País: Francia, España

Marco Temporal: 1314-1330

Marco Espacial: Francia, Inglaterra





18 de marzo de 1314, Isabel reina de Francia, pero también hija del rey francés, contempla el fin del último gran maestre de los templarios, Jacques de Molay, quien desde la hoguera maldice a todos los que le han condenado, incluido a Felipe IV, rey de Francia, y sus descendientes. La reina reflexiona sobre su triste condición, esposa de un rey al que no ama y con quien se casó por razones de Estado. Isabel se siente sola, y ni siquiera el trágico final del templario parece sacarla de su ensimismamiento.

El cómic narra la vida y amores de Isabel de Francia (1292-1358), conocida como la Loba de Francia, desde 1314 hasta que fue apartada de la política en 1330. Dentro de la serie "Las reinas de Sangre", colección que relata la vida de importantes soberanas de la Europa medieval y de la que ya hemos comentado "Leonor", aparece este interesante trabajo del matrimonio Gloris que aúnan esfuerzos para regalarnos una magnífico guión. Thierry Gloris aporta su experiencia de historietista y su esposa Marie sus conocimientos como doctora en Historia, para relatar la vida de esta reina.

En la narración Isabel acapara el protagonismo, pues de eso se trata, de darnos la visión de mujeres fuertes, que supieron imponerse en un mundo de hombres. Una Isabel que tuvo que soportar las humillaciones a las que le sometían su marido y su amante masculino, Le Despenser, magnífica la escena en que comparten lecho, pero que supo reaccionar con astucia e inteligencia, y también de forma despiadada con sus enemigos.

En el apartado gráfico, el catalán Javier Calderón realiza un excelente trabajo al que no se le pueden poner peros. Rostros bien diferenciados, ambientes magníficamente recreados, paisajes, vestimentas, arquitectura, todo realizado con buen gusto, perfecto acabado, y un trazo espectacular que hará las delicias del más exigente. El color a cargo de Johan Corgié realza de forma muy acertada los impresionantes dibujos del artista español.

En sólo dos tomos de nuevo la Banda Diseñada francesa nos da una lección de como contar una historia, hacerla atractiva y entretenida, y de paso enseñarnos algo de Historia.  

EL SANTO Y EL REY

BECKET

Título Original: Becket

Año: 1964

País: Reino Unido

Duración: 148 min.

Dirección: Peter Glenville

Reparto: Richard Burton, Peter O´Toole, John Gielgud, Donald Wolfit, Martita Hunt, Pamela Brown.

Marco Temporal: 1155-1172

Marco Espacial: Gran Bretaña



Inglaterra. 1172. El rey Enrique II acude en medio de fanfarrias y la expectación popular a la tumba de Thomas Becket. Ante el sepulcro de su antiguo canciller el rey  se despoja de su corona, su capa, y su camisa, y se arrodilla preparándose para ser flagelado. Pero ¿cómo ha llegado el rey a tal situación? Su memoria le hace recordar los primeros tiempos, cuando él y Becket eran compañeros de francachelas, y el segundo ayudaba al disoluto monarca a escapar del furibundo padre de su última conquista.

La película se basa en una obra teatral de Jean Anouilh, titulada "Becket o el honor de Dios". Dicha obra de teatro se había llevado con bastante éxito a los escenarios parisinos en 1959, luego una versión americana de la misma se había estrenado en Broadway con Laurence Olivier como Becket y Anthony Quinn como el rey, el director de la misma Peter Glenville será el mismo que la llevará a la gran pantalla. La narración se centrará en el conocido conflicto entre el rey Enrique II de Inglaterra  y la Iglesia católica representada por el Arzobispo de Canterbury, su antiguo amigo y consejero, Thomas Becket.

Transformar una obra de teatro en una película suele ser bastante habitual, y sino ahí están las adaptaciones de las obras de Shakespeare, pero que éstas sean un éxito es más complicado. Se corre el riesgo de realizar una película demasiado pretenciosa, escasa de acción, y poco adaptada al espectador moderno. En "Becket" se recurrió al viejo truco de reunir dos grandes estrellas de la pantalla y generar un duelo interpretativo de altura. Burton y O'Toole representan dos grandes de la actuación, y trasmiten su fuerza a los personajes que interpretan, no hay nadie más en el film, pues ellos acaparan todas las escenas de importancia, y los secundarios bajan al nivel de "terciarios". A O´Toole ya se le había ofrecido el papel para la representación en los teatros londinenses, pero la había rechazado por protagonizar "Lawrence de Arabia". El resultado fueron numerosos premios, un óscar al mejor guión adaptado, y 9 nominaciones a los mismos óscar.

Históricamente retrataba bastante bien el conflicto Iglesia-Estado que domina buena parte de la Edad Media europea, con monarcas poco dispuestos a someter su poder a la influencia de Roma, y con una Iglesia Católica aún menos dispuesta a perder poder. La figura del santo varón, aquí Thomas Becket, que se enfrenta al empecinado monarca, toma en el film tintes casi épicos, y ante la ecuanimidad y tranquilidad del arzobispo, se contraponen los desequilibrios y rabietas de un Enrique II desbocado. El arma infalible de la excomunión, que hoy puede parecer ridícula pero que en el Medievo no lo era, es otro de los elementos que se barajan en la ecuación, y que nos da otra idea de la dureza de ese gran debate medieval "poder espiritual frente a poder terrenal", en el que los contendientes, la Iglesia y las Monarquías, intentan utilizar todas sus armas para ganar.  

Cuatro años después en 1968 se intentará repetir el éxito de "Becket" con un film producido y dirigido por compañías y personas diferentes pero interpretado de nuevo por Peter O´Toole otra vez en el papel del controvertido Enrique II, se trataba de la película "El león en invierno".

CARRERAS E INTRIGAS EN BIZANCIO

EL CINTURÓN DE ORO


Título Original: The Belt of Gold


Autor: Cecilia Holland


Año de Publicación: 1984


País: Estados Unidos


Marco Temporal: 802-803


Marco Espacial: Bizancio


La joven Teofano tiene peligrosa misión que realizar encontrarse con el espía Targa y conseguir que este le entregue una lista antes de que llegue a manos de Juan Cerulis, su jefe, luego la lista deberá acabar en manos de la emperatriz de Bizancio. Nada sale como estaba previsto y la joven se encuentra en posesión de la lista pero perseguida por los asesinos de Cerulis. Dos peregrinos francos, los hermanos Rogelio y Hagen se cruzarán en el camino de la fugitiva y sin pretenderlo se verán envueltos en las intrigas de la corte bizantina.

La americana Holland se vale de la figura de un extranjero Hagen para presentarnos la Constantinopla de la emperatriz Irene, observada por los desconfiados ojos del bárbaro, a quién seguimos en su afán de venganza. El recurso literario, que no es nuevo, de introducir un personaje ajeno al mundo que se describe permite al escritor dar explicaciones que de otra forma serían redundantes al tiempo que contrasta las costumbres de unos pueblos y otros. En este caso Cecilia Holland construye una entretenida novela de aventuras históricas en un momento histórico poco novelado, algo que también es muy del gusto de la escritora, que huye de los contextos más trillados con bastante buen criterio.

"El cinturón de oro" sin ser una obra maestra de la literatura histórica, entretiene, no aburre, es muy fácil de leer, y de paso nos da más de una pincelada sobre el funcionamiento del Imperio bizantino, su política, las luchas por el poder, las intrigas palaciegas, las costumbres cortesanas, y por supuesto las carreras de carros en el Hipódromo, todo en los últimos años del reinado de la emperatriz Irene (752-803).  

LOS EXCESOS DEL EMPERADOR

LOS ROSTROS DE CALÍGULA 

Existen pocos personajes de la historia del imperio romano tan maltratados por la historiografía y con peor fama que el emperador Calígula. El historiador Suetonio en su obra "Los doce cesares" fue la base en que escritores posteriores y directores de cine se basaron para retratar la depravación del que fue el tercer emperador de Roma.

Su nombre. El verdadero nombre de nuestro personaje era nada menos que Cayo Julio César Augusto Germánico. Cayo Julio César por el ilustre antepasado de toda la dinastía, Julio César; Augusto por el primer emperador, y Germánico por su padre. Sin embargo era conocido por todos como Calígula, un apodo que hacia referencia al calzado militar que solía llevar en los campamentos, y que le llamaban los soldados de su padre cuando veían a "Botitas", el encantador niñito rubio que se vestía como un militar y se paseaba entre ellos. Uno de los retratos más conocidos del emperador es el juvenil busto de la Gliptoteca de Copenhagen. En el cine Jay Robinson interpretó al emperador en dos películas "La túnica sagrada" (1953) y su continuación "Demetrio y los gladiadores"(1954).
Primeros años. Nace en el año 12, hijo de Germánico y Agripina. Tras la muerte de su padre, supuestamente asesinado, el joven Calígula fue consciente de que en la corte su vida no valía mucho. Vivió con su madre hasta que la desterraron, y luego con su bisabuela Livia Augusta, y a la muerte de ésta en casa de su abuela Antonia. El muchacho aprendió el arte del disimulo para poder sobrevivir. Sin embargo de forma oculta disfrutaba disfrazándose para acudir a ver las torturas de los condenados. Tiberio decía de él: "Dejo vivir a Cayo para su desgracia y la de todos". Eustache Le Sueur pintó en 1647 un cuadro donde mostraba a un piadoso Calígula depositando las cenizas de su madre y hermano en la tumba de sus antepasados, pintura que está actualmente en el castillo de Windsor como parte de la colección real inglesa. Charles Borromel es Calígula en "El último gladiador" (1964). 
Llegada al trono. En el año 37 sucede a Tiberio, a quien se dice que él mismo ahogó con una almohada. Esperado por el pueblo como el emperador que pondría fin a la época de terror de su antecesor, comenzó su reinado con el apoyo de todos, y con buenos augurios. Liberó a presos políticos, desterró a delincuentes sexuales, publicó las cuentas del Imperio, dio libre jurisdicción a los magistrados, y sus primeras medidas fueron un ejemplo de sensatez y buena administración. Negándose incluso a recibir a delatores que querían acusar a quienes conspiraban contra él, diciendo "nada he hecho que pueda haber atraído el odio de nadie". El busto del Metropolitano de Nueva York guarda bastantes similitudes con el de Copenhagen. En la serie "Yo, Claudio"(1976) John Hurt hace una de las mejores interpretaciones que se ha realizado sobre el emperador.
Enfermedad y cambio. En octubre del año 37 Calígula cae enfermo y está a punto de morir. Cuando se recupera es un hombre cambiado, sospecha de todos y de todo, ve  conspiraciones por todos lados, y se cree tocado por el dioses, cuando no un dios él mismo. Cuando su abuela Antonia le reconvenía su cada vez más despótica actitud le contestó: "Recuerda que todo me está permitido y contra todos". De esta época vienen las acusaciones de los historiadores de que mantenía relaciones incestuosas con sus hermanas. Un boceto italiano del siglo XVII recoge el momento en que el emperador nombra cónsul a su caballo Incitatus. Malcolm McDowell hizó la más escandalosa interpretación de Calígula en el cine en "Calígula"(1979).
Ejecuciones. En el año 38 el emperador se convierte en juez, jurado y verdugo. Cada diez días confeccionaba listas de prisioneros que quería ajusticiar, un acto que el llamaba "ajustar sus cuentas". Cuando en una lista incluyó por error el nombre  de un hombre en lugar de otro, afirmó que "éste se lo merecía también". Encontraba divertido asesinar o mandar ejecutar en ocasiones festivas o de regocijo, pillando a las víctimas de sorpresa, como si de una simpática broma se tratara. Que le llamaban para oficiar un sacrificio, en lugar de golpear la cabeza del animal golpeaba al sacerdote, que iba a inaugurar un puente, pues arrojaba a los invitados al agua. Vamos que sus gracias era para morirse. También en Copenhagen guardan un curioso busto del emperador coronado. Vladimir Brajovic es el emperador en "Calígula y Mesalina" (1981).
Medidas para una crisis. En el año 39 el Imperio sufrió una grave crisis económica, que en realidad había comenzado el año antes. Los dispendios habían agotado las arcas públicas (¡uhm, eso me suena!), y una enorme hambruna sacudió los territorios del Imperio, tal vez por el colapso del comercio y la falta de circulación de alimentos y mercancías. Pero el emperador puso medidas para volver a llenar las bolsas del Estado, es decir sus propios bolsillos: subió los impuestos (¡qué originales nuestros políticos!), y creó unos nuevos sobre bodas, juicios, prostíbulos, y lo que se le ocurriera. Acusaciones falsas para proceder a confiscar bienes, forzar a ciudadanos a testar en favor del emperador, etc, fueron otras de las ocurrencias imperiales para sanear la economía, la suya claro. Se afirma que llegó a tener tal afán de acumular riquezas que se paseaba descalzo sobre las monedas de oro que guardaba en un salón y se revolcaba en ellas. Un camafeo del Museo de Viena realizado en el siglo XVIII muestra a Calígula junto a una personificación de Roma. David Brandon interpreta al emperador en un film erótico, que nació a la estela de la película de 1979, titulado "Calígula 2. La Historia jamás contada" (1982).
Los caprichos del emperador. Calígula, como todo buen tirano, tenía caros y estrambóticos gustos, además bastaba que se afirmara que algo no podía hacerse para que él se empecinara en lo contrario. Tragaba perlas disueltas en vinagre, hacia servir panes y manjares condimentados con oro, tiraba monedas al pueblo desde lo alto de la basílica Julia. Construyó un puente flotante entre los puertos de Baiae y Puteoli y lo cruzó a caballo, sólo porque se decía que era imposible. Se mandó construir unas gigantescas naves palacio con diez hileras de remos, velas de colores, y la proa adornada con piedras preciosas, y con un interior lleno de lujos como baños, comedores, árboles frutales, y con ellas costeaba la Campania en medio de música y fiestas. Virgilio Mattoni de la Fuente, pintor romántico español del siglo XIX, retrató la corte del emperador en sus primeros años de gobierno. John McEnery es Calígula en la serie "Anno Domini" (1985).
Las Campañas. Como parte del trabajo de un emperador se suponía que éste debía ensanchar los dominios del Imperio a través de gloriosas campañas militares, y  nuestro Calígula no iba a ser menos. Emprendió una expedición a Germania en la que unos días hacía correr a toda prisa a las tropas que no podían seguir su paso, y otros se hacía llevar en una litera mientras barrían el suelo a su paso. Cuando recibió la sumisión de un rey bretón mandó cartas al Senado como si hubiera conquistado toda Bretaña. Como se encontraba a orillas del Rin y no tenía intención de combatir, envió a germanos de su guardia a que se ocultaran en los bosques de la otra orilla, y que luego fingieran que venía el enemigo, así el intrépido emperador atacó ferozmente a árboles y matorrales acompañado de sus amigos, celebrando luego la gran victoria. Y Para finalizar sus apoteósicas conquistas dirigió las tropas hacia el Canal de la Mancha con la supuesta intención de invadir las islas, e hizo a los soldados entrar en el agua y recoger conchas con sus cascos como trofeos de guerra.  En el Museo Metropolitano de Nueva York también conservan un retrato del emperador realizado en un camafeo de ónix. La obra de teatro de Camus dedicada al emperador ha sido llevada en numerosas ocasiones a la televisión; una de las interpretaciones más recordadas fue la de José María Rodero en "Calígula" (1971) dentro de los programas de "Teatro de siempre".
El Dios. A partir del año 40 la locura del emperador fue a más, ya no se limitaba a asesinatos políticos, a acostarse con las mujeres de los senadores, o extravagancias sin fin, ahora se vestía y se creía un dios. Aparecía vestido como Mercurio,  Apolo, e incluso Hércules, ni siquiera el sexo le detenía y a veces era Venus. Firmaba documentos como Júpiter, se dedicaba templos a sí mismo, y se hacía adorar como un dios vivo. Trajo estatuas de dioses griegos y les quitó la cabeza para ponerles un busto suyo. Llegó a retar al mismo Júpiter en su templo: "Pruébame tu poder o teme el mío". Hablaba con la Luna y la invitaba a compartir su lecho. La abadía de Herremchiensee en la Alta Baviera tiene un fresco de Albrecht de 1715 representando al emperador. La serie "Xena, la princesa guerrera"(2001) tuvo su propio Calígula con el actor Alexis Arquette.
La Muerte. El 24 de enero del año 41 Casio Querea y un grupo de pretorianos atacaron al emperador y le apuñalaron hasta 30 veces, aunque durante un tiempo Calígula gritaba que aún vivía, hasta que uno de los conspiradores le clavó su espada en los genitales. Luego los asesinos mataron a su esposa, y estrellaron a su hija contra una pared. Murió sin cumplir los 30 años, y no llegó a reinar ni cuatro. Alma-Tadema recoge en una pintura lo que ocurre tras el asesinato del emperador, el cuerpo de éste y su familia se encuentra en el suelo, mientras los asesinos descubren oculto a su tío Claudio. La pintura realizada en 1871 se encuentra en el Museo de Baltimore (USA). Andrew Gower es nuestro personaje de hoy en la miniserie "A.D.La Biblia Continua" (2015).

REVUELTA EN JUDEA

ANTIGUA ROMA: REBELIÓN

Título Original: Rebellion 

Año: 2006

Nº de Episodios: 1 (51 min.)

País: Reino Unido

Dirección: Andrew Grieve

Reparto: Ed Stoppard, Jonathan Coy, Jonathan Hyde, Peter Firth, Adam James, Richard Harrington.

Marco Temporal: 66-70 d.C.

Marco Espacial: Palestina



En el año 66 después de Cristo en la remota provincia de Judea estalló la mayor rebelión jamás vista contra el poder de Roma. Se temía que pudiera desestabilizar a todo el Imperio. Para sofocarla Roma recurrió al marginado general Vespasiano y a su hijo Tito. José ben Matias, Flavio Josefo para la Historia, fue testigo de esta rebelión, y dejó constancia escrita de los acontecimientos que presenció.

Otro episodio de la magnífica serie de docudramas de la  BBC "Auge y caída de la Antigua Roma" en esta ocasión dedicado a la Primera Guerra Judío-romana, desde su comienzo en el año 66 hasta la toma de Jerusalén en el año 70. La narración sigue los escritos de uno de los supervivientes de la rebelión judía, José ben Matías, reconvertido en historiador al servicio de Roma, y por tanto traidor para sus hermanos de religión y nación.

El inconfundible estilo de la BBC impregna uno de los mejores episodios de toda la serie dedicada a la Antigua Roma. La decisión de ofrecernos la historia de la rebelión judía desde el punto de vista de Flavio Josefo, que fue quien la relató, era la decisión lógica. Aunque el intento de mostrarnos al historiador como una guapo y simpático judío que gracias a la fortuna sobrevive y comprende las bondades de Roma frente al fanatismo de sus ex compañeros es de lo más forzado y chirriante.

Flavio Josefo es uno de esos personajes que aparecen en la Historia de vez en cuando, y que se suelen caracterizar por su especial habilidad para sobrevivir, o por "cambiar de chaqueta" cual avezado político actual. De rebelde judío a colaborador romano por obra y gracia de unas visiones divinas, y por lo que hoy se conoce como la "Ruleta romana" o "el Problema Josefo", algo así como jugarse  a suertes quien tiene que cometer suicidio y apañártelas para que le toque a los otros, para quedar como superviviente y largarte tranquilamente con el vencedor. En ese aspecto la serie es demasiado benevolente con su protagonista, algo disculpable en una producción cinematográfica, pero no tanto en un docudrama. Mucho más acertada es la caracterización de los dos generales que acabarían siendo emperadores de Roma, Vespasiano, y su hijo Tito.

El tema es tan interesante que el episodio que le dedican en esta serie se te hace corto, y te abre el apetito de mayores conocimientos. Bien explicado y realizado sólo echas de menos que dure más, y que las intervenciones de la voz en "off" sean menores y algo mayores las dramatizaciones.

¡QUÉ DURO ES SER ESPARTANO!

ESPARTA


Título Original: Sparte

Guionista: Patrick Weber

Dibujante: Christophe Simon

Año de Publicación: 2011-2016

País: Bélgica

Marco Temporal: 197 a.C.

Marco Espacial: Grecia





Siglo II a.C. Esparta. El ilota y cazador de recompensas Diodoro es convocado por el tirano Nabis. La misión que le encomienda el basileo espartano es la captura del rebelde Agésilas. Agésilas se encuentra refugiado cerca de la misma Esparta, en el monte Parnón, con un pequeño grupo de fieles que se oponen a la política de Nabis de pactar con sus tradicionales enemigos, los aqueos.

Los tiempos en que Esparta era la gran potencia de Grecia han pasado. Las glorias pasadas de los invencibles reyes espartanos han dejado paso a la decadencia bajo el gobierno de un tirano. Los enfrentamientos entre la Liga aquea, la Esparta de Nabis, y la Macedonia de Filipo V, son el marco en el que se desarrolla esta historia de intrigas, venganzas y secretos.

"Esparta" es una colección aún en curso, con sólo tres volúmenes publicados: "Nunca pedir clemencia","Ignorar siempre el dolor", y "No temer a la muerte". La historia que se cuenta sirve de excusa al guionista para enseñarnos como era la educación espartana, y con el recurso de los flashbacks reconstruye las duras lecciones que aprendían los niños espartanos. El contexto histórico elegido para mostrarnos la sociedad y las costumbres de Esparta no es su momento de máximo apogeo, sino en los estertores de la misma, con su último rey independiente, cuando el poderío de los legendarios lacedemonios está en decadencia y a punto de desaparecer. El contraste entre quienes se niegan a olvidar sus glorias pasadas, y quienes prefieren ceder ante los nuevos poderes emergentes, es una contante en la historia que narra "Esparta". Una serie de cómics muy alejada de los habituales sobre la nación peloponésica.

El dibujo, realizado por un habitual del género y colaborador de grandes autores del cómic histórico franco belga, no se aleja demasiado del tradicional dibujo con el que se hicieron famosos los primeros autores, pero dando un paso hacia adelante, modernizando los acabados, y haciéndolo más al gusto actual.  

No me queda más que animar a la lectura de un cómic lleno de valores que lo hacen imprescindible para el aficionado: las lecciones e informarción que da sobre la sociedad espartana; el período que trata, que no es muy habitual ni en cómis ni en novelas, y aún menos en películas; y finalmente una historia entretenida que espero que no aburra a los más exigentes. La única pega es que de momento la historia queda inacabada. Para quienes quieran sumergirse en los últimos coletazos de los espartanos, ahí les dejo los enlaces a la magnífica página "los cómics de Machete", donde están los tres cómics publicados.
  
http://loscomicsdemachete.blogspot.com.es/2016/03/sparta-nunca-pedir-clemencia.html
http://loscomicsdemachete.blogspot.com.es/2016/09/sparta-2-ignorar-siempre-el-dolor.html
http://loscomicsdemachete.blogspot.com.es/2016/09/sparta-3-no-temer-la-muerte.html

MÉDICO DE FARAONES

SINUHÉ EL EGIPCIO


Título Original: The Egyptian

Año: 1954

País: Estados Unidos

Duración: 139 min.

Dirección: Michael Curtiz

Reparto: Edmund Purdom, Jean Simmons, Gene Tierney, Victor Mature, Peter Ustinov, Bella Darvi

Marco Temporal: 1352 -1335 a.C.

Marco Espacial: Egipto


"Yo, Sinuhé el egipcio, escribo esto en mi destierro a orillas del Mar Rojo. No existe en la Tierra lugar de mayor desolación. Pronto los chacales y los buitres devorarán mis restos. Ningún monumento señalará el sitio donde descanse mi cuerpo. Sólo esto quedara de mí, la historia de mi vida. He vivido intensa y profundamente. He conocido el sabor de la pasión, del delito, y hasta del asesinato. Los que vengan detrás de mí deberán juzgarme, deberán pesar el bien y el mal, la pasión y la ternura, el crimen y la caridad, el placer y el dolor. Yo comencé a vivir del mismo modo que termino, sólo. Sólo avance en el regazo del Nilo en una barquita de cañas, calafateada con brea y atadas con nudos de pajarero. Así disponía la ciudad de Tebas de sus hijos cuando no los había deseado."

De esta forma comienza el relato que el viejo Sinuhé comienza desde el exilio, un hombre que en el Egipto de Akhenatón, había llegado a lo más alto, hasta ser el médico personal del faraón. Basada en la novela del finlandés Mika Waltari, la película sigue los avatares de un médico en el Egipto faraónico del Imperio Nuevo. 

"Sinuhé el egipcio" es uno de esos clásicos de fama internacional, que se ponen una y otra vez en televisión, que algún que otro profesor proyecta a sus alumnos, y que por tanto suele ser muy conocida por casi todas las generaciones. Su director, el húngaro afincado en los Estados Unidos, Michael Curtiz, fue uno de los grandes de Hollywood. Curtiz tiene en su filmografía películas como "Casablanca", o los principales éxitos de la pareja Flynn-Havilland como "Robín de los Bosques". Con "Sinuhé", Curtiz se independiza de los grandes estudios para comenzar por su cuenta, y lo hace con esta adaptación de una novela de éxito.

El film tiene numerosos errores históricos, está realizado al puro estilo de Hollywood, y desde el primer momento las cosas no fueron todo lo bien que planeó su director: No consiguió los actores previstos, ni Marlon Brando ni Marilyn Monroe acabaron de protagonistas, y se tuvo que conformar con un casi desconocido actor como protagonista, Edmund Purdom, y Bella Darvi, la amante del productor, en lugar de la bomba rubia. La película no fue un éxito de taquilla a pesar de haber sido nominada a un óscar por su fotografía. Sin embargo el tiempo le fue dando una fama que hoy la ha convertido en la película más famosa sobre el antiguo Egipto, y una de las mejor valoradas por los fans.

El film cuenta con un buen guión, que aunque condensa la novela original, ofrece lo fundamental de la misma. Las actuaciones a pesar de no ser las estrellas que se esperaban,  son creíbles, aunque el protagonista llega a ser algo exasperante, y la puesta en escena es impecable. La película se convirtió en un clásico imprescindible en las videotecas de todos los aficionados, y desde luego sirvió para dar a conocer el Antiguo Egipto, e interesar a varias generaciones por uno de los faraones más extraños de toda la Historia del Egipto faraónico: Akhenatón.

EL RELATO DEL GRAN REY

CIRO, EL SOL DE PERSIA


Título Original: Le soleil de la Perse


Autor: Guy Rachet


Año de Publicación: 1988


País: Francia


Marco Temporal: 575-530 a.C.


Marco Espacial: Persia


Son los lejanos tiempos del Imperio persa, una caravana va a atravesar  el país, y una serie de personajes se juntan para realizar el viaje juntos. Bagadates es un hábil narrador que promete a sus compañeros amenizar las noches de campamento con las historias sobre el gran rey que fundó el imperio, Ciro II. Así cada noche ante la hoguera del campamento comienza la historia del poderoso monarca desde sus orígenes hasta su final.

El escritor Guy Rachet biografia la vida del rey persa Ciro II el Grande, pero a diferencia de su colega el americano Harold Lamb, el francés recurre más a la dramatización, a la inventiva. Estructurada como si se tratara de las mil y una noches, Sherezade ha sido sustituida por un narrador que cada noche nos va desvelando detalles de la vida del gran rey.

Con esta novela ocurre lo contrario de lo que pasa con "Ciro el grande" de Lamb, son dos maneras totalmente diferentes de contar una biografía de un personaje del que tampoco es que se sepa demasiado. Rachet trata la biografía casi como un cuento, algo que a más de un lector puede parecer infantil o poco serio, sin embargo a otros le hará más amena la lectura. Recurre a un estilo sencillo de leer, ya que se supone estamos escuchando los relatos orales de un narrador, y por tanto la historia también está más llena de elementos más fantasiosos y menos históricos, que colaboran a engrandecer al personaje para los supuestos oyentes.

Quienes amaron la novela del americano odiarán la del francés, y quienes disfrutaron del francés se aburrieron con el americano. Ninguna de las dos novelas llega a ser perfecta y si a esta le falta rigor a otra le sobra seriedad. Uno parece tomarse a sí mismo demasiado en serio para ser una novela, y el otro todo lo contrario. Había quien decía que lo mejor al final es leer a la fuente original, Herodoto. Yo creo que ninguna de las dos novelas es la gran novela que merecía el personaje, o quizás es que es demasiado difícil de novelizar. Pero puestos a elegir que cada cual decida según lo que le apetezca leer, el humor en que se encuentre, o el gusto por dos estilos totalmente diferentes. O que haga lo de cualquier frikki de la novela histórica, leer las dos, y además a Herodoto.

EL FORJADOR DE UN IMPERIO

CIRO EL GRANDE


Título Original:  Cyrus the Great


Autor: Harold Lamb


Año de Publicación: 1960


País: Estados Unidos


Marco Temporal: 575-530 a.C.


Marco Espacial: Persia


"Le llamaron Ciro por su abuelo. El nombre significaba pastor, Kuras en su lengua. Esto no quería decir que el niño tuviese algo que ver con el cuidado de las ovejas. Cientos de rebaños pacían en los pastos altos, trepaban hasta donde las nieves se funden. Los miembros  del pueblo antiguo los vigilaban con sus mastines. Era sólo una leyenda el hecho de que un Kuras, un pastor real, cuidaba de su pueblo, lo guiaba hasta el alimento y lo protegía de las bestias salvajes, de los invasores humanos o de los demonios."

Así comienza la biografía novelada de uno de los grandes personajes de la Antigüedad, el emperador persa Ciro II el Grande. Ciro desde las montañas de lo que hoy sería el sudoeste de Irán, lideró a un grupo de persas en su expansión, fue conquistando los reinos vecinos, derrotando y anexionando a medos, lidios, babilonios, hasta fundar uno de las más grandes imperios de la Historia: el imperio de los persas aqueménidas.

El escritor de la novela, Harold Lamb (1892-1962), era un historiador, escritor y guionista americano muy interesado por Asia y su historia. Hablante de francés, latín, árabe y persa, recorrió los escenarios de sus novelas, al tiempo que investigaba sobre los temas y personajes que le interesaban. Además como guionista colaboró en varias películas de éxito de Hollywood como: "La cruzadas" (1935), "Sansón y Dalila" (1949) o "La princesa de Samarcanda" (1951). Escritor de guiones y novelas de ficción, el genero biográfico fue pronto objeto de su atención, y de su pluma surgieron biografías como las de Sulieman, Carlomagno, Gengis Khan, y ésta que tenemos entre manos, "Ciro el Grande". Según parece el interés por Ciro comenzó durante su servicio en la Segunda Guerra Mundial en la zona.

Con todo lo expuesto sobre el autor y el personaje, el lector puede esperar una novela lleva de aventuras, grandes batallas, momentos épicos, amores, lujo, y Hollywood en papel, pero la verdad es que la novela está bastante lejos de esa primera visión que se nos puede ocurrir. Primero los datos históricos sobre Ciro II son bastante escasos, así que toca rellenar bastante, imaginar y completar huecos, para que un escrito sobre el rey persa no sea una escueta crónica de conquistas. En segundo lugar Lamb abandona su papel de guionista de películas, y se toma muy en serio lo de realizar una biografía novelada, y eso nos ofrece, ni más ni menos. Para los amantes de lo épico y la aventura, la novela del americano será algo sosa, para los amigos de la biografía, le sobrará novelización, así que me temo que es una obra que no contentará a muchos. Pero en honor a la verdad tampoco sobran novelas sobre la antigua Persia, y aunque a "Ciro el Grande" le falte emoción y alma, no se le puede negar voluntad y bastante seriedad a la hora de relatar la vida del Ciro II. Una versión diferente del mismo personaje nos la ofrece el francés Guy Rachet, en "Ciro el sol de Persia". 

¡NOS VAMOS DE BODA!

Vistiendo a la novia. 330-320 a.C. M. Pushkin. Moscú.
EL MATRIMONIO EN LA GRECIA CLÁSICA

En la Grecia clásica el matrimonio no era cosa de dos, sino más bien de toda la familia, los novios pintaban poco en el asunto, al menos en un primer momento. Quienes decidían el enlace eran los padres de los mozos, que llegabas a la edad casadera pues papá te buscaba un buen partido. Los padres del novio y de la novia quedaban de acuerdo, firmaban un contrato, la engýnesis, donde se estipulaba la dote de la novia, fecha, etc. Con ese sistema es de esperar que se evitaran los cazafortunas, y los yernos o nueras indeseados (no vayamos a casar a la niña con un diputado rastafari de "Podemos").

Boda de Eros y Psique. G.Romano. s.XVI.Palacio del té. Mantua
¿Cuando se consideraba que los jóvenes estaban maduros para el matrimonio? Para los hombres se les ponía la razonable fecha de los 30 años. El muchacho ya no es un imberbe indocumentado y se supone que ya se ha labrado un porvenir (La clásica pregunta del suegro de toda la vida: ¿Y el muchacho cuanto gana?). Para la mujer la edad del casorio dependía de razones físicas no económicas, después de que le bajara la primera menstruación se dejaba pasar 4 años, desde ese momento la jovencita estaba preparada para negociar su boda.

Ya tenemos a los padres de acuerdo, fijada la dote y dispuesta la fecha, eso sí en enero y con luna llena, que eran las dos condiciones indispensables para celebrar el casorio (nada de finales de veranito para prolongar las vacaciones e irse de luna de miel. Boda en pleno invierno y en noche de lobos).

Al llegar la fecha acordada comienzan los festejos, que iban a durar tres días. En el primer día, nos vamos a la casa de la novia a ver lo que está haciendo,  y vemos que se va al templo de la diosa Artemisa, a quien ofrece sus juguetes de niña (nada de guardarlos para los posibles vástagos), además le dejar en ofrenda un mechón de su cabello y un cinturón, todo prenda de su pureza y castidad, puesto que Artemisa es la diosa virgen ( en Occidente eso se cambió por el famoso vestido blanco). Luego la joven se acicala como todas novias, aunque ella además se toma una baño ritual con agua traída de un río sagrado, que además se ha transportado en una vasija especial el kouthropos. El novio, más guarrete, se limita a cortarse el pelo y a hacer un sacrificio a los dioses ( no llevan huevos a Santa Clara, pero casi). Este primer día era la proaulia.

Lutróforo.VIIa.C. Louvre
El segundo día de la boda era el fundamental, es el gamos. Las casas de los novios se han decorado con guirnaldas, hojas de olivo y laurel, vamos que no va a quedar alma en el vecindario que no se entere de que nos vamos de boda. Si no han hecho las ofrendas o si ella no se ha bañado, es el momento de ultimar los preparativos finales, porque la muchacha va a abandonar la casa paterna. Se realizaban sacrificios y banquetes por separado hasta que llegara la hora, al anochecer, de que el novio fuera a buscar a su nueva esposa. La moza dedica el día a asearse, peinarse, hacerse la manicura y pedicura, y un masaje relajante, que seguramente le va a hacer falta. Al anochecer el novio acude a casa de su futura esposa acompañado por los amigotes, suele ir en carro, y la calidad del mismo variaba según los posibles del muchacho ( los ricachos en limusina, los pobres a patitas que sale más barato), desde un flamante carro de caballos ( el deportivo de la época) a un simple carro de bueyes (el turismo o utilitario), o peor, tirado por mulas (la versión pobretona). Los más ricos contratan cantantes profesionales que amenizan la llegada del novio ( las orquestas de hoy en día o los equipos de música si tienes menos medios, y si no el amigo pinchadiscos). Una vez dentro de la casa de la novia, se ofrece un banquete para impresionar al yerno: fruta fresca, queso feta, aceitunas, cordero asado, y que corra el vino ( aquí es donde seguro que aparece un invitado que se pasa de la rosca). La novia toda recatadita asiste a la comilona cubierta con un hermoso velo, si papá tiene dinero, estará bordado, tendrá perlitas, y un encaje en forma de hoja de olivo, o algo parecido (un Christian Dior de la época). Llegara el pastel de al menos siete pisos (bueno en las casas ricas), cubierto de miel y semillas de sésamo. Los varones eran los que se atracaban porque las mujeres esperaban sentadas a parte a esperar que los glotones acabaran. Y después del atracón, la anakalupteria, es decir retirarle el velo a la desposada.  A la joven se le había cortado el pelo, como señal de virginidad, y se vertía agua sobre las cabezas de los novios con un lutróforo (un jarrón pero de los griegos y bastante chulo), que luego se ofrendaba a los dioses.  Con la retirada del velo de la novia finaliza el festejo en su casa, y el novio tiene que llevársela a la de sus padres.

En algunas culturas el momento de la salida de la novia de la casa paterna va acompañado de un ritual de llantos, lloros, y simulaciones de esconderse, de ser raptada y demás. En la Grecia más clásica, la novia era montada en el lustroso carro, y llevada en procesión por las calles de la ciudad hasta la casa del novio, mientras sus amigotes cantaban canciones obscenas, y bromas soeces, sobre lo que la muchacha podía ir esperando del jovenzuelo que la acompañaba, si eran más finos o estaban sobrios, cantaban canciones alegres. Los regalos de la novia también se trasladaban en el carro, y toda la procesión iba acompañada de antorchas. Al llegar a la casa de la suegra, la muchacha se la encontraba en la puerta iluminando el umbral con una antorcha (ver a la suegra en la puerta de la casa no debía de ser muy tranquilizador). Al cruzar el umbral novio y novia se arrodillaban y una lluvia de dátiles, higos y nueces (imagino que sin cáscara sino menuda broma) caía sobre sus cabezas. Se solía hacer comer a la novia una manzana o un membrillo u otra fruta o pastel , como símbolo de fertilidad, y se quemaba una rueda del carro, para simbolizar que no iba a volver a su vieja vida (el carro entero era demasiado despilfarro quemarlo, aunque en teoría era lo que se tenía que hacer) Y finalmente la katakysmata tálamo, es decir la muchacha es conducida a la cámara nupcial, donde perderá la virginidad, si hasta entonces no ha escuchado los cánticos obscenos y bromas de mal gusto, ahora difícilmente se va a librar de escucharlos (aún se siguen dando las bromas pasadas de tono de algún achispado en la bodas actuales). En la puerta un amigo del novio hace guardia, mientras el resto arma escándalo para alejar a los malos espíritus. 

Epínetro de Eretria. 425 a.C. M. A. de Atenas
El tercer día, la epaulia, la familia del novio acudía a casa de los novios, para llevar la dote de la joven, los regalos pendientes, y celebrar un convite conjunto, en el cual se cerraba el trato que unía ambas familias. Un regalo típico para la novia era el epínetro, una especie de rodillo de cerámica para poner sobre la pierna mientras se frotaba la lana contra él preparándola para el hilado, y evitando que manchara la ropa con la grasa, solían estar decorados con mujeres hilando, pues esta es una de las condiciones que debía de poseer toda buena mujercita griega, saber tejer e hilar.( Entonces no había grandes cadenas de ropa barata realizada en el Tercer Mundo) 

Mujer griega. Alma Tadema. 1869
Unos días después el marido podía ofrecer un banquete a sus compañeros de hermandad, la fratría, algo importante porque los hijos nacidos del nuevo matrimonio serían inscritos en la misma fratría (hay que ir congraciándose con los compañeros).

Los espartanos, un poco más brutos que el resto de los griegos, solía acortar bastante las ceremonias e ir más al grano. Por ejemplo la noche de bodas, era un "aquí te pillo, aquí te mato". Se ponía a la joven en manos de "una dama de honor", que le cortaba el pelo, le ponía un manto, unas sandalias de hombre, y la tumbaba en un jergón en el suelo, dejándola sola en la oscuridad. Después entraba el muchacho, se acostaba con su novia, y luego la llevaba al lecho. Tras el desvirgamiento y luego de pasar poco tiempo con ella, se volvía tranquilamente a sus aposentos donde dormía con otros hombres jóvenes como él. Aún faltan siglos para los tiempos del hotel con encanto, la cena romántica, y la luna de miel en países exóticos, aunque a los griegos pudientes ya les gustaba viajar a Egipto, eso sí, no con sus mujeres.

UNA ACTRIZ MUY COMBATIVA

VANESSA REDGRAVE, LA MUJER QUE NO QUISO SER DAMA

La actriz británica nacida en 1937 en Londres viene de familia de actores y su vocación por la interpretación le vino con el biberón. Hija de actriz y actor, hermana de actor, esposa de actor, madre de dos hijas también actrices, no cabe duda de que en ellos se hace efectivo aquello de "de casta le viene al galgo". Ganadora de todos los premios habidos y por haber en el mundo de la interpretación: Oscar, Globos de Oro, Emmys, Baftas, Tonys, el Donostia de San Sebastián, el de Cannes, etc, la actriz ha interpretado casi de todo en su dilatada carrera. Nosotros vamos a repasar su paso por la Historia recreando a todo tipo de mujeres que dejaron huella, o representativas de una época en concreto. Si viajando en la maquina del tiempo ya habíamos dicho que era muy posible que al salir en un momento de la Historia nos encontráramos con la dura cara de Heston, si lo que topáramos es con una mujer, es muy posible que tuviera la cara de Vanessa.

Andrómaca. La mítica esposa del troyano Héctor que tuvo ver como moría su esposo, caían todos sus seres queridos, su ciudad era tomada por asalto, y finalmente se asesinaba a su hijo, es interpretada por la actriz en "Las Troyanas" (1971), una adaptación bastante fiel de la obra de Eurípides. Curiosa e impresionante la representación pictórica que el italiano Roberto Ferri realiza de Andromaca y Héctor en un cuadro fechado en el 2014 pero con clara influencia barroca. 
Volumnia. La madre del general romano Coriolano quien en el siglo V a.C. al ver que su hijo se volvía contra su patria al frente de un ejército enemigo, corrió a arrodillarse a sus pies suplicándole que depusiera su actitud. La historia, contada por el historiador romano Tito Livio, fue objeto de una tragedia de Shakespeare que se ha representado en varias ocasiones. Una horrible versión modernizando el tema tuvo a nuestra actriz en el papel de la patriota madre en "Coriolanus"(2011). Ya en el siglo XVIII el italiano Brusaferro representó la escena en la que la madre se arrodilla ante el encumbrado hijo.
Ginebra. De los mitos griegos a las leyendas artúricas, la reina Ginebra la esposa del rey Arturo, que acaba enamorada de su mejor caballero, el invencible Lancelot, y crea uno de los triángulos amorosos más míticos. Vanessa Redgrave fue la legendaria reina medieval en el fallido musical "Camelot"(1967). Henry Justin Ford pinta en 1910 su interpretación de la reina en un cuadro hoy conservado en las Galerías de Leicester (Inglaterra). 
Ana Bolena. (1501-1536) Ana fue la segunda esposa de Enrique VIII, rey de Inglaterra, y por tanto ella misma reina consorte del mismo país. Antes de llegar a reina fue la amante del rey, algo que no le granjeo las simpatías de sus súbditos. Sus supuestas infidelidades y un cargo de traición le costaron la vida, aunque le dejó al reino una futura heredera al trono, su hija Isabel. En la excelente "Un hombre para la eternidad"(1966) una joven Vanessa interpreta a la famosa Bolena, curiosamente años después en 1988 volvería a participar en la misma obra, esta vez para televisión, pero ya no encarnaría a la reina, sino a la esposa de Tomas Moro. El retrato de 1835 de Cibot presenta a una Ana en su momento más bajo, cuando desesperada yace en la Torre de Londres en espera de su ejecución, cuadro que se encuentra en Autun (Francia) en el Museo Rolin.  
María de Escocia. María I (1542-1587) fue reina de Escocia hasta 1567 y reina consorte de Francia por su matrimonio con Francisco II hasta la muerte de éste en 1560. Sin embargo el destino de María no pudo ser más trágico, después de ser reina de dos naciones fue capturada en 1568 por su enemiga la reina Isabel I quien finalmente ordenó que la decapitaran. "María, reina de Escocia" (1971) tiene a  la actriz de nuestro post de hoy como protagonista.  En  la década de los sesenta del siglo XIX el escultor francés Albert-Ernest Carrier-Belleuse realizó un magnífico busto en terracota, actualmente en el Museo de San Francisco.
Isabel I.  La reina Isabel I (1533-1603) fue la soberana que colocó a Inglaterra como potencia marítima, y pudo codearse con los grandes imperios europeos de la Edad Moderna. Vanessa Redgrave después de interpretar a su madre, Ana Bolena, y a su más directa rival, la reina de Escocia, María I, se metió en la piel de la llamada Reina Virgen ya en su ancianidad en "Anonymous" (2011). Paul Delaroche escogió el momento de la muerte de la reina para uno de sus cuadros con una fuerte carga dramática, típico del Romanticismo, pintura que se halla en el Museo de El Louvre de París. 
Sofía de Rusia. Sofía Alekseyevna (1657-1604) hija del zar Alejo I, y hermana de tres zares, fue ella misma regenta de Rusia durante la minoría de edad de dos de sus hermanos, Ivan V y Pedro I. No contenta con representar a reinas británicas, nuestra polifacética actriz no cambia de continente pero se pasa a Rusia, donde interpreta a esta poderosa mujer rusa, una de las primeras mujeres en la historia rusa en participar activamente en política. La actriz británica la interpreta en la serie "Pedro el Grande"(1986). El cuadro de 1879 de Ilya Repin de la Galería Tretyakov de Moscu retrata una Sofía ya recluida por su hermano en el zar en un monasterio, donde siempre se negó a tomar los hábitos, y con un gesto que no deja lugar a dudas sobre la firmeza de su carácter. 
Emperatriz Elizabeth. Isabel I de Rusia (1709-1762) fue emperatriz del Imperio ruso entre 1741 y 1742. Hija de Pedro I y Catalina I, la emperatriz subió al trono tras la revuelta que arrojó del trono a Ivan VI. Se ganó el sobre nombre de "La Clemente", pues entre las reformas que llevó a cabo estuvo la de la supresión de la pena de muerte. Vanesssa Redgrave, que debió de cogerle gusto a esto de interpretar mujeres poderosas y más en Rusia, se metió en la piel de la emperatriz en "Young Catherine"(1991), algo curioso si pensamos que la actriz era conocida por su militancia en partidos troskistas. El retrato de la zarina de 1757 realizado por V. Eriksen la muestra bastante más entrada en carnes que la esquelética británica que la interpretó.
Lady Wilde. Jane Wilde (1821-1896) fue una poetisa irlandesa que firmaba con el nombre de Speranza, pero que fue eclipsada por su famoso hijo Óscar. Vanessa Redgrave la interpretó en la película dedicada a los problemas judiciales de su hijo, "Wilde"(1997). Pocos retratos se conservan de ella, aunque el dibujo de Morosini de alrededor de 1913 no parece hacerle justicia.
Isadora Duncan (1877-1927) Isadora Duncan es una de las bailarinas más famosas de la Historia. La americana es considerada la creadora de la danza moderna. Su vida privada estuvo llena de tragedias y de escándalos que la hicieron aún más famosa. Su trágica y absurda muerte, estrangulada por su estola, la convirtieron en leyenda. "Isadora"(1968) tuvo a nuestra actriz elegida como la excéntrica bailarina. Esta claro que a nuestra actriz no la eligen por el parecido con las biografiadas.
Sylvia Panhurst (1882-1960). Sylvia es la hija de Emmeline Panhurst, la conocida sufragista fundadora de la Unión Femenina. Sylvia fue una fiel seguidora de los pasos de su madre convirtiéndose en una activa luchadora por los derechos de las mujeres. Por supuesto una actriz tan comprometida con la política como la Redgrave no iba a dejar la oportunidad de interpretar a alguien así, y lo hizo en "¡Oh, qué guerra tan bonita!"(1969).
Agatha Cristhie. Agatha Mary Clarissa Miller(1890-1976) se convirtió en una famosa escritora de novelas de misterio usando el apellido de su primer esposo. Sus personajes son hoy mundialmente famosos y Hercules Poirot y Miss Marpel ocupan un lugar privilegiado entre los mejores investigadores de asesinatos que ha creado la ficción. Un extraño episodio ocurrido en 1926 puso a la escritora en las primeras páginas de todos los periódicos, pues estuvo desaparecida durante 11 días, tras aparecer su coche abandonado. Cuando reapareció estaba aquejada de una amnesia que le sirvió de excusa para no aclarar lo sucedido. La película "Agatha"(1979) trata precisamente de este tema, y como no, Vanesasa Redgrave es la escritora.
Clementine Churchill.(1885-1977) La baronesa Spencer-Churchill fue la esposa del más famoso primer ministro inglés de todos los tiempos, Winston Churchill. Clemmie fue nombrada par de forma vitalicia, y se implicó de forma constante en la política de su marido. En "Amenaza de Tormenta", la Redgrave se convierte en la influyente mujer del más poderoso político de Inglaterra.
La actriz británica no sólo ha encarnado personajes famosos, su versatilidad interpretativa la ha colocado en todo tipo de papeles en distintas épocas de la historia, aunque casi siempre encarnando a mujeres fuertes e independientes. A pesar de su militancia marxista es una de las actrices que más veces ha interpretado a soberanas o mujeres de la alta sociedad, lo cual no le impidió pronunciar un sonado discurso durante su aceptación del óscar en 1977 a favor de Palestina y en contra de la violencia sionista. Su indómito carácter le impidió volver a obtener un óscar de Hollywood a pesar de sus numerosas nominaciones. En el 2003 se negó a ir a la ceremonia de los óscar en protesta por la guerra de Irak. En su propio país rechazó el título honorífico de dame, equivalente al de sir.  De manera que Vanessa, aunque ya políticamente más moderada, no sólo interpreta a mujeres en la Historia, sino que ella misma toma parte en ella.