CASTILLOS DE CINE

FORTALEZAS MEDIEVALES ESPAÑOLAS EN EL CINE

Desde que la exitosa serie de televisión "Juego de Tronos" incorporó a sus últimas temporadas localizaciones filmadas en España ha surgido una especie de fiebre por afirmar lo magnífico que es nuestro país para filmar series medievales, cómo si fuera la primera vez que cineastas y directores de series hubieran elegido escenarios monumentales de este país para ambientar sus films. Vamos a dar un repaso rápido, donde, como se suele decir, "son todos los que están, pero no están todos los que son".

Castillo de Manzanares el Real. El castillo nuevo de Manzanares el real en la Comunidad de Madrid, y cerca de la misma capital, fue edificado en el siglo XV. En su contrucción participó el arquitecto Juan Guas (1430-1496). Fue concebido como residencia de la familia de los Mendoza, y por ello también se llama Castillo de los Mendoza. Se puede visitar y suelen realizarse numerosos actos culturales en su entorno. Además se encuentra musealizado, recreándose el ambiente palaciego de los siglos XVI y XVII con muebles, armaduras, tapices, etc. Su buen estado de conservación gracias a acertadas restauraciones le convirtió en el escenario ideal de numerosas películas tanto españolas como "Locura de amor"(1948) como extranjeras "El Cid"(1961), o series como "La Princesa de Ebolí", sí hasta "Conan el Barbaro" se paseó por sus terrenos. 
Castillo de Belmonte. El castillo fue edificado por orden del marques de Villena, y su construcción comenzó en 1457 y duró hasta 1472, aunque por supuesto las remodelaciones, añadidos, y restauraciones, continuaron a lo largo de los siglos. Situado al suroeste de la provincia de Cuenca se encuentra en un magnífico estado de conservación. Está musealizado y su recorrido se ofrece de forma muy didáctica al visitante, además de mostrarnos la vida en el castillo, tiene una parte dedicada al siglo XIX, pues el castillo perteneció a Eugenia de Montijo. Numerosas películas tuvieron el castillo de Belmonte como escenario desde "El Cid", hasta la española "Juana la Loca"(2001) pasando por el film de Verhoeven "Los Señores del acero"(1985), al cuál pertenece el fotograma seleccionado.
Castillo de la Mota. Este castillo está en la provincia de Valladolid en la villa de Medina del Campo. Fue edificado entre el siglo XIV y XV, aunque desde el siglo XI la villa ya estaba fortificada. En 1441 fue cercado por lar topas de Juan II de Castilla enfrentado a los infantes de Aragón. También es escenario de las luchas entre Enrique IV y sus hermanastros Alfonso y luego Isabel. Posteriormente fue prisión del Estado, de la cual se fugó en 1506 el famoso César Borgia descolgándose de la Torre del homenaje con una cuerda. La visitas son libres y gratuitas aunque ofrece unas interesantes visitas guiadas para las que hay que concertar cita, incluso algunas teatralizadas, magníficas para realizar con niños. Por supuesto también el cine y sobre todo la televisión se fijaron en el impresionante castillo para sus localizaciones, y en la serie "Isabel"(2014) su hija Juana protagoniza una emotiva escena aferrándose a la reja del castillo en la que intentan encerrarla. En la foto se ve a Juana hablando con el Cardenal Cisneros frente al Castillo de la Mota.
Castillo de Loarre. En la provincia de Huesca se encuentra este imponente castillo románico edificado en el siglo XI, que está considerada la fortaleza románica mejor conservada de Europa. Asentado sobre un promontorio de roca caliza que le sirve de cimiento, parece surgir de la misma montaña. Fue construido por orden de Sancho III de Navarra, y fue reconstruido, ampliado y restaurado en los siglos posteriores. Es visitable y en él se realizan numerosas actividades, incluso visitas guiadas nocturnas. Hollywood lo utilizó para una de sus mega producciones "El reino de los cielos"(2015).  
Castillo de Molina de Aragón. El castillo de Molina se ubica en la provincia de Guadalajara, aunque en sus tiempos perteneció a la corona de Aragón. Fue inicialmente un alcazar en el siglo X y XI en manos andalusís. Alfonso I de Aragón se lo arrebató a los musulmanes y lo transformó en fortaleza cristiana  en 1129. Luego pasaría a la corona de Castilla, y poco a poco se le fueron añadiendo elementos y haciéndose más grande. En "El nombre de la Rosa"(1986) se rodaron algunas escenas en el castillo de Molina de Aragón.  
Castillo de Guadamur. El Castillo de Guadamur en la provincia de Toledo comenzó su construcción en 1470, y en una segunda fase en 1520. El rey Enrique IV de Castilla se lo cedió a la familia Ayala, y como todos los castillos de la zona sufrió los avatares históricos que la agitaron, asedios, saqueos, incendios. En el s. XIX tres vecinos lo compraron al último descendiente de los condes de Fuensalida y lo dedicaron al alojamiento de pobres y necesitados. Tras pasar por varias manos, y ser restaurado, fue adquirido en el año 2000 por un particular que se ha dedicado seguir restaurándolo. Escritores como Galdós, historiadores del arte, medievalistas, e incluso pintores como Madrazo que le dedicó una pintura, se interesaron por el hermoso castillo. Producciones españolas como "La Corona Partida" o "Los Borgia" utilizaron el castillo para sus localizaciones y por supuesto Hollywood también lo usó para una de sus producciones de aventuras medievales "El Caballero Negro"(1954) en el que incluso aparecía representando a Camelot en algunos de los carteles de la época.
Alcázar de Segovia. Una de las fortalezas mejor conocidas de España es sin duda el impresionante Alcázar de Segovia. Construido inicialmente como fortaleza en el siglo XII, luego la evolución de la historia le afectó como a pocos, y fue casi de todo, palacio real, prisión, centro de artillería, academia militar, y hoy museo y archivo. Si por fuera ya es un prodigio de arquitectura militar, pasear por su salas restauradas, y llenas de historia es toda una delicia, desde la espectacular Sala de los Reyes llena de los retratos de los monarcas de Asturias, León y Castilla hasta la Sala del Trono o de la Galera, es todo un recorrido inolvidable. Y el cine por supuesto no dejó de lado al famoso alcázar, y de nuevo es el reino de Arturo el representado por la fortaleza en el musical "Camelot"(1967) (tanto buscar Camelot en Inglaterra y al final va a resultar que está en España).
Castillo del Papa Luna de Peñíscola. Este castillo palacio fue edificado sobre una antigua alcazaba árabe por los templarios  entre 1294 y 1307. Ubicado sobre un peñón en el pueblo de Peñíscola de la provincia de Castellón, ofrece unas magníficas vistas al mar. Tiene además la peculiaridad de haber sido sede papal ya que fue la residencia de Benedicto XIII, el Papa Luna, quien tras el cisma de Aviñón se trasladó en 1411 al castillo convirtiéndolo en palacio  y biblioteca pontificia. Para Hollywood era el lugar perfecto donde ubicar la última batalla de Rodrigo Díaz de Vivar, y así "El Cid" hizo ultra conocido el castillo y el pueblo de Peñíscola que le reportó al ayuntamiento suculentos beneficios en turismo pero tuvo un impacto negativo en el paisaje urbanístico.  
Castillo de Sigüenza. Otro palacio fortaleza y de nuevo en la privilegiada provincia de Guadalajara en cuanto a castillos fílmicos se trata. Edificado en el siglo XII sobre otro musulmán, fue la habitual residencia de los obispos hasta el siglo XIX. Las reformas y restauraciones continuaron a lo largo de los siglos hasta darle la apariencia actual. Doña Blanca, esposa de Pedro I de Castilla, permaneció 4 años encerrado en él. Durante la guerra de Sucesión en 1710 fue cuartel del archiduque Carlos. Desde 1972 es un parador nacional de turismo. "Cristobal Colón. El descubrimiento"(1992) usó el castillo para algunas escenas, alguna de ellas con Marlón Brando en el papel de Torquemada, y al borde del mar como si fuera el puerto de Palos (¡cómo se enteren en Guadalajara!).

Alcázar de los Bejarano. En la localidad de Trujillo en la provincia de Cáceres se encuentra esta fortificación realizada en el siglo XIII. De carácter defensivo se entrega a la familia de los Bejarano que la van mejorando hasta el siglo XV. La llamada casa de los Bejarano es ya edificada precisamente en el siglo XV. Ridley Scott uso la fortaleza simulando que se trataba de Granada en su película "1492. La conquista del paraíso"(1992), el otro film dedicado a conmemorar el descubrimiento de América. Pero es que la localidad de Trujillo había sido elegida para localizar diferentes películas ambientadas en distintas épocas desde "El tulipán negro" hasta convertirse en poblado atacado por los frisones en la ya comentada "El Señor de la Guerra".

EL ESPARTACO ÁRABE

Mercado de esclavos negros en Yemen .s. XIII.
ALÍ IBN MUHAMAD Y LA REBELIÓN ZANJ

En el siglo XI los nobles de Iraq ponen en cultivo nuevas tierras cerca de Bagdad. Los grandes propietarios se animan a introducir nuevos cultivos en tierras hasta entonces improductivas por la cercanía del gran mercado de la capital. Uno de los nuevos productos es la caña de azúcar muy apreciada en el comercio con los países del Océano Índico. Pero claro la mayor superficie del terreno y las duras condiciones del cultivo exigen también mano de obra que trabaje a destajo, y para ello que mejor que la mano de obra esclava, al fin y al cabo estamos en la Edad Media y en un estado militarista.

Trata de esclavos negros por el Islam. Grabado
El Islam sin embargo no solía tratar mal a los esclavos, y mucho menos si éstos se convertían a la nueva religión. Pero la zona y el trabajo no era para andarse con muchos remilgos, y se decide traer esclavos del África negra a los que se les hace trabajar, valga la redundancia, como negros. Estos negros, llamados zani  o zanj que quiere decir precisamente eso, negro, son sometidos a unas condiciones de trabajo durísimas, y no tienen la opción de otros esclavos que tras convertirse al islam practicamente era forzosa su manumisión. Trabajar en las zonas pantanosas del delta del Tigris y Eufrates comidos por mosquitos, desecando unas zonas insalubres donde el agua cenagosa y la bichería los debía consumir rapidamente era una de las opciones de trabajo de los zanj; la otra no era mucho mejor, que te tocaran las minas de Mesopotamia en los alrededores de Basora, y en donde tenían que preparar el suelo nitroso para convertirlo en cultivable. La esperanza de vida de los zanj era bastante corta, y lo poco que vivían lo hacían miserablemente.  

Esclavitud en el Islam. Grabado
Pero en el año 868 con el califato abbasí dominando la zona algo va a cambiar,  un hombre se va a poner al frente de estos desfavorecidos, y se van a levantar contra sus amos y el poderoso califa. El hombre que los organizará y dirigirá en su lucha se llamaba Ali ibn Muhamad.

Ali ibn Muhamad es todo un enigma pues casi nada se conoce de sus orígenes, de sus comienzos, e incluso de las motivaciones que le llevaron a ponerse al frente de la rebelión. Para muchos era un hombre que a pesar de ser cultivado, de haber servido en la corte del califa Al-Muntasir entre el años años 861 y 862, tenía en sus venas sangre de esclavos,  sin embargo él afirmaba descender del yerno del profeta, mientras que otros aseguraban que él mismo había sido esclavo.

Guerreros Musulmanes. Ilustración.
Los problemas internos y externos del califato hicieron que este inquieto personaje intentara aprovecharse del caos para alzarse contra el poder, y quizás alcanzar él mismo el gobierno. Tras varios intentos fallidos de conseguir aliados, tuvo que huir, refugiarse en los pantanos del sur, fue capturado, y tras conseguir la libertad finalmente recaló en Bagdad, y comenzó una nueva campaña de ganarse adeptos. Al enterarse de las duras condiciones de los esclavos negros, comenzó a proclamarse el amigo de los zanj, y a predicar una nueva doctrina en la que afirmaba entre otras cosas que: "El califa debía de ser elegido por la comunidad de los creyentes, que debían escoger al que más se lo mereciera, aunque fuera negro".

Los descontentos con el califato abbasí, que era muchos, se iban sumando a las filas de este iluminado al que ya no sólo escuchaban los esclavos negros a los que prometía liberarlos y sacarlos de su miserable vida. Campesinos agobiados por los impuestos, nacionalistas persas que veían a los abbasíes como intrusos, beduinos, kurdos, y por su puesto los zanj engrosaron las filas de un ejército que según algunos llegó al medio millón de hombres.

Dirhama zanj de Ali Muhamad proclamándose el mahdí.
En septiembre del año 869 comenzó el levantamiento. Pronto ocuparon Basora y sus alrededores, avanzaron hacia el sur y centro de Iraq, y utilizando tácticas de guerrilla pusieron en jaque al ejercito califal que con numerosos frentes abiertos era incapaz de parar a los rebeldes. Asaltaban pueblos, aldeas y campamentos enemigos de noche, liberaban a los esclavos, tomaban armas, caballos, alimentos y cautivos, y el resto lo reducían a cenizas. Después pasaron a construir fortalezas, una marina para controlar los ríos, cobraron impuestos en la zona para mantener el creciente numero de soldados, y llegaron a acuñar moneda. Ciudades importantes cayeron en sus manos entre el 870 y el 871, y los intentos del califato por recuperarlas en el 872 terminaron en fracaso.

Los rebeldes incluso tenían su propia capital, a la que llamaron la ciudad elegida, Al-Mukhatara, y que se dedicaron a fortificar para convertirla en el centro de sus actividades. Los éxitos los animaron a la expansión y en el año 879 los rebeldes habían avanzado por el Tigris, habían alcanzado su máxima extensión y están incluso próximos a Bagdad. Sin embargo las disensiones comenzaban a aparecer en su interior: sus líderes acumulaban poder y riqueza, y se comportaban como los amos a los que habían querido derrocar.

Captura de esclavos negros. Grabado.
Es en este mismo año de 879 cuando se produce la reacción del califato, que habiendo cerrado uno de sus frentes de batalla con una victoria, fue capaz de volverse hacia los rebeldes para por fin frenar su avance. Abbu Abbas está al frente de las tropas califales (luego él mismo será califa con el nombre de Al-Mutadid) y consigue varias victorias, incluso poniendo en riesgo su vida. Los rebeldes van retrocediendo, y la política del califato de conceder el perdón a algunos de los oficiales capturados hace que comiencen las deserciones. En febrero del año 881 los rebeldes han sido acorralados, y su ciudad está sitiada. El combate por la capital rebelde acaba de comenzar y se va a prolongar más de lo esperado, a pesar del uso del fuego griego, de la destrucción de la mezquita, y de las deserciones. El líder zanj, Alí Muhamad, aprovechando que el califato tiene que retirar tropas para destinarlas a otro frente, consigue rehacer algunas de las fortificaciones caídas. En mayo del año 883 los zanj aún se resisten a la derrota, la lucha en la ciudad es encarnizada, se toma el harén de Alí, y los califales queman las reservas de cereales, pero los zanj consiguen rechazarlos. Pero la llegada de refuerzos califales en junio del 883 acaba con las esperanzas de los rebeldes. En agosto la ciudad de Mukhatara cae. Alí huye pero sorprendentemente regresa con más tropas para intentar reconquistarla, aunque sólo aguanta unos días. Finalmente la ciudad es definitivamente ocupada, y la cabeza de su líder termina en una pica camino de Bagdad.

Represalias sobre los vencidos. Ilustración.
Se desconoce si Ali ibn Muhamad murió combatiendo o si viéndose perdido se envenenó, pero durante nada menos que 14 años había encabezado una increíble revuelta de esclavos negros, y fundado un estado dentro del Califato de Bagdad. Muchos de los esclavos que se habían levantado con él, se negaron a volver a serlo, prefirieron morir combatiendo o de hambre y sed en una desesperada huida por el desierto, e incluso algunos supervivientes durante años actuaron en bandas como forajidos por la región que antes había sido su reino.

El conflicto tuvo por supuesto consecuencias, la primera y más grave para la unidad del califato fue que aprovechando la coyuntura, también se les rebeló Egipto que acabó proclamando su independencia. Las consecuencias económicas y humanas fueron devastadoras en cuanto a perdidas, pues se quemaron cosechas, se destruyeron puentes, acueductos, vías de comunicación, murieron miles de personas, e incluso en algunos de los sitios se hablaba de que los habitantes tuvieron que practicar el canibalismo. La zona quedó devastada durante años. Pero ¿y los esclavos? ¿qué sacaron de todo esto? Pues una mejora de condiciones, que ya no volverían a ser tan duras, e incluso muchos de ellos podrían por fin tener acceso a la manumisión pudiendo seguir trabajando ya como campesinos o siervos.   

EL TRIUNFO DE LA ROSA ROJA

LA PRINCESA BLANCA

Título Original: The White Princess

Año: 2003

Nº de Episodios: 8 (55 min. cada uno)

País: Reino Unido, Estados Unidos.

Dirección: Jamie Payne, Alex Kalymnios

Reparto: Jodie Comer, Rebecca Benson, Jacob Collins-Levy, Essie Davis, Vicent Regan, Michelle Fairley, Joanne Whalley.

Marco Temporal: 1485-1499

Marco Espacial: Inglaterra



Agosto de 1485. Ricardo III ha muerto en la batalla de Bosworth. La princesa Isabel de York, Lizzie, estaba enamorada del difunto rey, pero ha sido comprometida en matrimonio con el vencedor, Enrique Tudor, para así poner fin mediante la unión de las dos casas a la larga guerra. Mientras espera para conocer a su futuro esposo, el rey Enrique VII, la princesa no puede evitar recordar los momentos de pasión vividos con el difunto Ricardo. De su ensoñación es sacada por la repentina llegada de una tropa armada a la mansión Woodville.

La nueva serie continua la historia donde la dejara "La Reina Blanca"(ver mi artículo Rosas con espinas) pues al igual que ella se basa en una exitosa novela de Philippa Gregory, y retoma la narración con lo que sucede tras la derrota y muerte de Ricardo III. De nuevo los acontecimientos son vistos desde el punto de vista de una mujer, en esta ocasión de la hija de quien fuera protagonista de la primera serie. Desde 1485 hasta 1499 se nos relatan las intrigas de la corte británica, los primeros y difíciles años de la nueva dinastía, y los enfrentamientos entre las mujeres de las casas enfrentadas.

La serie mantiene los estándares de calidad a los que nos tienen acostumbrados los británicos tanto en dirección, ambientación e interpretación como en todos aquellos detalles que hacen de este tipo de series una alegría para los hastiados ojos del espectador cansado de tanta telebasura. Si es cierto que el guión no es tan redondo como el de la anterior serie, que se incide más en las peleas de gatas, y deriva en ocasiones al folletín más típico de las telenovelas, y que algunas de las historias están metidas con calzador y cuelan poco para un espectador continental. Digo lo de continental porque a los ingleses del Brexit les habrá parecido muy oportuno algunas de las afirmaciones que deja caer la serie y no precisamente de forma muy velada: los españoles somos malos, pero malos, y nuestra reina (una infame Rosy de Palma en una escena absolutamente patética) es en realidad la responsable de los crímenes de la buenísima pareja real, los escoceses son unos traidores que se alinean con los enemigos de la corona, y los franceses (bueno, los de Borgoña) no hacen más que meter cizaña, un poco más y salen unos alemanes traidores encabezados por una tal lady Merkel dispuestos a violar a todo ingles de pura cepa.

En fin, que al margen de oportunismos políticos, que no engrandecen el producto, la serie está bastante bien, es entretenida, y está muy conseguida en cuanto al ambiente histórico en el que se desenvuelve. La veracidad de lo que cuenta es otro cantar, y es un poco sacrificada en bien del sentido dramático o del espectáculo, aunque no pierde de vista los hechos históricos básicos. Sin embargo se ha notado la salida de la BBC de la producción, y que sea la cadena Starz de capital estadounidense la que ha desarrollado esta segunda parte de la magnífica "La Reina Blanca".

La interpretación es simplemente correcta en comparación con lo que nos tienen acostumbrados los británicos, pero aún así a años luz de los actores de producciones de época de otros países, y es que éstos se lo creen, y hacen que el espectador se crea que está ante reyes, princesas, y nobles de tiempos pasados. Es una pena que no se mantuvieran los actores de la primera serie para crear sensación de continuidad, aunque no se nota demasiado. Si hay que destacar la magnífica interpretación de la joven Rebecca Benson que borda su papel de "Maggie" y que en numerosas escenas eclipsa a la que se supone es la protagonista de la serie, Jodie Comer, que no tiene el carisma de la anterior protagonista. También es meritoria la interpretación de los secundarios que rodean a la pareja protagonista que son sin duda lo más flojo de la producción.

"La princesa blanca" hay que verla para continuar la historia de "La Reina Blanca", para aprender un poco de historia de Inglaterra, para entender los convulsos momentos de tránsito entre la Edad Medoa y la llegada de las monarquías de la Edad Moderna, y por supuesto para disfrutar, pues al fin y al cabo es un espectáculo televisivo.

OTRA ETAPA EN EL CAMINO

CAMPUS STELLAE. LAS DOS RELIQUIAS


Título Original: Campus Stellae. Les Deux Reliques

Guionista: Pierre-Rolland Saint-Dizier

Dibujante: Andrea Mutti

Fecha de Publicación: 2013

País: Francia, Italia.

Marco Temporal: 1280

Marco Espacial: Francia 





Montbazon. 1280. En los sotanos del castillo un hombre es sometido a tortura ante el disgusto del señor Gomuald. Al final acaba confesando. Dos reliquias han sido robadas. Gracias a la denuncia de dos peregrinos se ha recuperado una, pero la segunda sigue faltando. Pero entonces llega a la fortaleza alguien que puede ayudar a clarificar la situación.

Es esta la segunda entrega de la serie dedicada a presentarnos un tramo del Camino de Santiago en Francia contando una historia ambientada en un momento de la Edad Media. Ahora se trata de enseñarnos las bellezas monumentales del tramo que va de París a Sauve-Majeure. Para ello nos cuentan la historia de un monje, Isarn, que en 1280 se compromete a llevar dos reliquias hasta la abadía de Sauve-Majeure, inconsciente de las intrigas y asechanzas que se tejen a sus espaldas. El grupo de peregrinos que se suman al monje portador de las reliquias esconde a un asesino, y los peligros no dejaran de acechar a lo largo de una etapa que se va complicando.

Nuevas aventuras, intrigas, y misterio en un guión clásico y conocido, pero no por ello menos entretenido: grupo de viajeros entre los que se encuentra al menos un asesino, y no todos son lo que parecen. Estructurado como una novela de intriga policíaca, el cómic es agradable de leer, aunque el apartado gráfico es más flojo que en la anterior entrega, y se recrea bastante menos en los monumentos que jalonan el camino. En cualquier caso la serie dedicada al Camino de Santiago es suficientemente interesante para que no la perdamos de vista, y este capítulo de sencilla factura hará las delicias de los aficionados a las novelas de misterios y crímenes. Además siguiendo la tónica de la colección, que para algo la financia Patrimonio, nos enseña la construcción de iglesias y catedrales, la devoción a las reliquias en la Edad Media, el desarrollo de las peregrinaciones, y mil y un detalles de la Francia medieval, que hacen a estos cómics imprescindibles en toda "bedeteca"(que dirían nuestros vecinos galos) que se precie.    

De nuevo Galicia cómics nos ofrece de momento la posibilidad de leer el cómic on line:

EL SEÑOR, LA DONCELLA Y EL DERECHO DE PERNADA

EL SEÑOR DE LA GUERRA


Título Original: The War Lord

Año: 1965

País: Estados Unidos

Duración: 123 min.

Dirección: Franklin J. Schaffner

Reparto: Charlton Heston, Richard Boone, Rosemary Forsyth, Guy Stockwell, Maurice Evans

Marco Temporal: Mediados s. XI

Marco Espacial: Francia


"En el siglo XI Europa era una tierra violenta dividida en pequeños dominios que se extendían desde el Mediterráneo hasta las orillas del Mar del Norte. Nobles poderosos, Señores de la Guerra, ejercían el derecho de vida y muerte sobre sus vasallos. Uno de aquellos, el duque Guillermo de Gante, dominaba una zona costera de Normandía. Y para proteger los pantanos y marismas de aquel rincón revuelto y levantisco, el duque envió una tropa de guerreros mandados por su más leal caballero, el normando Crisagón de la Cruz. No tenía en realidad otra misión que la de imponer la voluntad del duque a sus vasallos y proteger sus tierras contra los ataques de invasores frisios que cruzaban el mar para saquear y robar."

"El Señor de la Guerra" es una de esas películas que en su día no se valoró bien y que sin embargo el tiempo ha hecho envejecer dignamente. En ella se cuentan las desventuras de un noble normando, Crisagón, interpretado por "Caradepiedra" Heston que llega a un miserable villorrio con la misión de proteger la zona, acaba enamorado de una joven, usa del derecho de la "prima nocte"(ius prima noctae) o de pernada como decimos en español, y ello le cuesta enfrentarse a propios y ajenos.

La historia que narra la película en principio es muy atractiva, ambiente medieval, acción, luchas, asedios, amores, y el Heston de nuevo en plan guerrero y con cara de estreñido. El guión basado en una obra de teatro es bueno, y la ambientación es escrupulosa con el momento histórico, momento que aunque no se menciona de forma precisa podemos situar antes de la invasión normanda de Inglaterra en el 1066 y después de que Guillermo llegue a duque de Normandía en 1036 (lo de Gante es un error). La vestimenta, las armaduras, el corte de pelo, las armas, las técnicas de asedio, parecen sacadas de el mismísimo tapiz de Bayeux. Rodada en estudios y en parajes californianos el hábil director nos hace creer que estamos en la Normandía medieval y nos lo tragamos sin pestañear. Los personajes están construidos con maestría, y los actores casi no tienen más que dejarse llevar. Los temas desarrollados en el film son perfectos para ilustrar por ejemplo una clase sobre el feudalismo, incluso sobre el debatido derecho de pernada. Sin embargo con todas esas virtudes y otras muchas que sería prolijo enumerar la película es una de esas grandes olvidadas salvo para críticos y especialistas.

Quizás los grandes defectos de la película son en cierta manera alguna de sus virtudes. Heston pasó de unos personajes claramente heroicos "Ben-Hur" (1955), "El Cid" (1961), a un personaje moralmente cuestionable, que usa o abusa de un derecho para conseguir lo que quiere, en una película donde no hay ni malos ni buenos, donde casi todos actúan con cierta lógica y coherencia, que son como son, y donde prácticamente todos creen estar haciendo lo correcto desde su punto de vista y contando con las circunstancias del momento. Seamos serios, estamos en la Edad Media y por muy bien que nos lo pinten ninguno nos iríamos de copas con uno de estos señores de la guerra semi analfabetos más aficionados a tirar de espada que a pagar una ronda. Pero al margen de navegar en esos mares donde el espectador se encuentra durante buena parte del metraje incapaz de decidir muy bien quien es el peor o el mejor, para mí el gran fallo está en el final; un final atípico para la época, incluso hoy no es algo habitual. Pero no, no os lo voy a contar, ya sabéis que odio hacer "spoilers". Pero no me resisto a hacer una breve reflexión. Vamos allá.

Terminar bien un relato o como en este caso una película puede redimir la historia completa, lo contrario puede estropearla irremediablemente, cuantas veces ante un final precipitado, estúpido o incongruente hemos dicho aquello de ¿y para esto he esperado dos horas? incluso hay circulando por ahí una lista de películas con los finales peores de la Historia y que han estropeado el film. Con "El Señor de la Guerra" no pasa exactamente eso pero sí puede dejar a más de un espectador absolutamente desconcertado. Y es que los finales cinematográficos de películas de época solían obedecer a unos esquemas claros y cerrados: 1- El héroe histórico muere heroicamente o no, cerrando su ciclo vital, mejor en una última batalla épica (el mismo Heston en "El Cid", Errol Flynn en "La carga de la Brigada Ligera", "Murieron con las botas puestas", Mel Gibson en...). 2 - El héroe triunfador se lleva el tesoro, sea éste la chica de turno, recompensas variadas, éxito, etc, "happy end" tan clásico como las películas de Robin Hood. 3- El héroe derrotado sufre las consecuencias de sus errores, alguna mala acción, o el triunfo de sus malvados enemigos, y lo paga con el exilio, la vejez solitaria, el destierro, etc, solían ser pelís moralizantes y tenían un final con cierto regusto amargo (Lógicamente las dedicadas a Napoleón, "Sinuhe el Egipcio"), pero claro en la mayoría de los casos sabías que tal y como iban las cosas o cómo era el personaje histórico aquello no podía terminar bien. 4 - El héroe triunfador sin embargo no se queda a recoger el premio a sus hazañas o buenas acciones, y parte cabalgando solitario hacia el ocaso sin mirar atrás en pos de una nueva aventura (¡qué bonito me ha quedado!), ese final tiene su principal ejemplo en una película del oeste que creó escuela "Raíces profundas"(1953). Y no pongo más finales que nos estamos aquí hasta el próximo evento de extinción masiva. Y por cierto Heston los había interpretado todos. Pero entonces ¿qué final tiene "El Señor de la Guerra"? ¡Qué no!, no insistáis que no lo voy a contar. Sólo diré que casi podríamos afirmar que según el espectador y el punto de vista de cada cuál tiene todos y cada uno de los finales reseñados. ¿Qué no os lo creéis? Ved la película  y me contáis vuestro final.

EL REDUCTO FINAL

ÚLTIMA ROMA


Título Original: Última Roma


Autor: León Arsenal


Fecha de Publicación: 2012


País: España


Marco Temporal: 573 -576


Marco Espacial: España




Britannia Gallaecica, 573 d.C. El verano está terminando y Claudia se ha quedado amodorrada mientras tejía a la puerta de su casa. La muchacha ha vuelto a tener un sueño recurrente, un misterioso jinete con el que sabe que tiene un vínculo real. Para una britona como ella los sueños son importantes, y siempre hay que hacerles caso, digan lo que digan los clérigos. Pero en este sueño el único jinete vestido con armadura con el casco calado y portando una lanza se acerca por un paraje árido, de planicies castigadas por el sol que ella intuye lejanas. Sabe que cabalga hacia ella y que el tiempo en que ambos se encontrarán está próximo.

Con tal comienzo parecería que estamos ante la típica novela romántica de jinetes musculosos y ardientes que acuden al encuentro de la doncella en apuros ansiosa de ser estrechada entre sus fuertes brazos...¡pues no! Arsenal nos regala otra de sus novelas históricas, esta vez ambientada en el convulso mundo de la Hispania del siglo VI, agitada por las luchas internas entre britones, visigodos, bizantinos, y los últimos "romanos", que cual pertinaces galos del poblado de Asterix resisten al invasor. La novela además se presenta con la originalidad de que en ella puedes acceder a información complementaria a través de internet, que amplia los conocimientos, da explicaciones, matiza cuestiones, etc. 

Una novela sobre la España visigoda ambientada en el siglo VI donde además sale el reino suevo de Galicia, que presenta anexos para ampliar conocimientos, es todo un reto y para el aficionado un regalo de los dioses. La ambición de León Arsenal al enfrentarse a este reto es de agradecer, aunque, a pesar de las críticas en general favorables que ha recibido, la novela no le sale redonda. Hay mucho de fabulación en la obra, y aunque es cierto que se trata de una obra de ficción no de un manual universitario, se echa un poco en falta algo más de realismo histórico, y un poco más de verosimilitud en los personajes. La realidad es que al final la trama de la novela, los personajes, y la situación no acaban de atrapar al lector, y es una auténtica pena, porque se ve el esfuerzo, y el trabajo puesto por el escritor, pero no es suficiente. Es cierto que el material adicional se agradece, aunque alguno sobraba por innecesario o mal presentado (algunos de los recitales monocordes del automóvil duermen a un muerto), pero en una novela de ficción histórica el lector medio es exigente, quiere creerse lo que le cuentan, que además parezca auténtico, y que los personajes le enganchen, la historia le entretenga, y que finalmente empatice con las desventuras de los personajes, y eso en "Última Roma" no siempre pasa. La novela no aburre, pero una vez terminada se olvida con facilidad, y a penas somos capaces de recordar lo narrado o incluso los nombres de los protagonistas porque no cala. 

Pero que esto no desanime al lector, la obra de Arsenal tiene muchas virtudes, y a pesar de lo comentado "Última Roma" es una novela muy recomendable, entretenida, que enseña algunas cosas, y que demuestra que el escritor se atreve con todo, y que sin salirle una obra perfecta es capaz de incursionar en terrenos no explorados, y eso siempre es de agradecer, que escribir sobre lo que ya han escrito los demás es lo fácil, y desde luego nadie puede acusar a León Arsenal de buscar lo fácil o trillado.        

EL CONQUISTADOR Y SU ENTORNO

ALEJANDRO MAGNO Y COMPAÑÍA

Alejandro Magno (356 a.C. - 323 a.C.) es la figura histórica que mejor representa al conquistador imparable, el hombre que todo lo pudo, y que sólo sucumbió, como dirían los poetas, al hado funesto. El joven rey de Macedonia heredó un reino fuerte y lo engrandeció, enfrentándose y derrotando al gigante de su época, el Imperio persa. Repasemos de donde venía y quién era a través de quienes le rodearon. 

El padre. Filipo II de Macedonia (382 a.C. - 336 a.C.) quien heredó el trono de Macedonia con 22 años, y se dedicó a la reorganización del ejército macedonio con la idea de reunificar Grecia. Con su victoria en la batalla de Queronea en el año 338 a.C. terminó con los únicos que se resistían a su dominio de la Helade, los tebanos y los ateniense. Su joven hijo de 18 años, Alejandro, comandó un grupo de caballería en lo que sería su primera acción bélica. Fue asesinado durante la celebración de unas fiestas en una conspiración en la que se eliminó al asesino pero nunca se supo quiénes fueron los instigadores, incluso se ha barajado el nombre de Alejandro como sospechoso. Un busto del rey de Macedonia de la época helenística se puede contemplar en la gliptoteca de Copenhague (Dinamarca). Val Kilmer, caracterizado como el rey Filipo de Macedonia, luce hasta la cicatriz que éste recibió en el ojo tras ser alcanzado por una flecha en 355 a.C. en Metone, y aparece en la película "Alejandro Magno"(2004).   
La madre. Olimpia (375 a.C.- 315 a.C.), la esposa principal de Filipo, era hija del rey Neoptólemo I de Epiro. Mujer de fuerte carácter tuvo dos hijos con el rey, Alejandro y Cleopatra. Tenía serpientes domesticadas y practicaba ritos mistéricos. Llegó a decirle a su hijo que Filipo no era su padre, dándole a entender que tenía un origen sobrenatural quizás divino, alimentando así su megalomanía. Fue repudiada por el rey en el 337 a.C., y se exilio a su tierra natal de la que no volvió hasta la muerte de Filipo. Mandó asesinar a la viuda de Filipo, y actuó como regente de Macedonia durante la ausencia de Alejandro. A la muerte de su hijo mandó asesinar a su sucesor Filipo Arrideo y a su mujer Euridice II, pero ella misma cayó asesinada por orden de Casandro. La fotógrafa australiana Alexia Sinclair recrea con ayuda del photoshop y bellas modelos algunas de las mujeres de la Historia que más le impactaron, y Olimpia es una de las elegidas. También en "Alejandro Magno" (2014) se recurre a una de las bellas de Hollywood para encarnar a la reina, Angelina Jolie. 
El maestro. Aristóteles (384 a.C. - 322 a.C.) fue uno de los filósofos más importanes de la Historia, y sus más de 200 tratados han influido en el pensamiento del hombre a lo largo de los siglos. En el año 343 a.C. Filipo II, rey de Macedonia, llamó al filosofo que ya gozaba de buena fama para que fuera el tutor de su hijo de 13 años, Alejandro. Aristóteles se trasladó a Pella, la capital macedonia, y comenzó la instrucción de hijo del rey y de sus compañeros. Fue el maestro de Alejandro durante al menos dos años, hasta que éste entró en la edad militar, luego regresó a Atenas donde fundó su propia escuela, el Liceo. El pintor alemán Gustav Spangenberg pintó un fresco en torno a 1883 con el tema de la escuela filosófica de Aristóteles. que se encuentra en la Universidad de Halle (Alemania). En el film "Alejandro el Magno"(1956) Barry Jones es el actor encargado de interpreta al filósofo que educa al joven Alejandro y a sus amigos.
El joven. Alejandro (356 a-C- -323 a.C.) era hijo de Olimpia y de Filipo rey de Macedonia, aunque su madre le convenció de que era hijo del dios egipcio Amón. Era de baja estatura y tenía un ojo de cada color, el pelo castaño claro, blanco de piel, y en general de hermosa presencia. Fue educado por Lisímaco y Aristóteles tanto en el entrenamiento del cuerpo como en el de la mente. Participó en los Juegos Olímpicos durante la adolescencia ganando las carreras de carros, y finalmente comandó la caballería en la batalla de Queronea. Pronto su padre le asoció a tareas de gobierno, y fue gobernador de Tracia en el 338 a.C. Cuando su padre se volvió a casar, Alejandro se enfrentó a él, y partió al exilio con sus compañeros. A los 20 años volvía a estar en Macedonia donde vio como asesinaban al rey dejándole libre el camino hacia el trono. El Museo Arqueológico de Estambul muestra una estatua del joven Alejandro del siglo III a. C., de estilo helenístico firmado por un tal Menas. En "El joven Alejandro Magno" (2010) Sam Heughan interpreta al joven príncipe.  
El hermanastro. Ptolomeo (367 a.C. - 283 a.C.) nació en Macedonia en una familia noble cuyo cabeza de familia era Lagos, aunque según rumores, que el propio Ptolomeo se encargaría de difundir más tarde, el verdadero padre del chico era el rey Filipo II. Fue compañero inseparable de su supuesto medio hermano Alejandro, y le sirvió como escudero durante su infancia, también le acompañó al exilio cuando éste se enfrentó con su padre. Con la llegada al trono de su camarada, se convirtió en uno de sus hombres de confianza, guardaespaldas, y comandante de la flota. A la muerte de Alejandro se hizo con el trono de Egipto donde comenzó una dinastía reinando como Ptolomeo I. El busto del museo del Louvre de Paris realizado en el siglo III a.C. suele considerarse como un retrato de Ptolomeo por su similitud con los retratos de las monedas egipcias. Elliot Cowan interpretó a un joven Ptolomeo en la película "Alejandro Magno" (2014).
El amigo. Hefestión (356 a.C. - 324 a.C.) amigo íntimo y compañero, para algunos algo más, de Alejandro, le acompañó desde jóvenes, y le siguió en su campaña contra el Imperio persa. Alejandro le puso al frente de la caballería, pero siempre compartiendo mando con otro, pues sus dotes guerreras no eran muy destacadas, aunque sí las de estratega y organizador. Murió de fiebres posiblemente tifoideas, aunque se especuló con el envenenamiento. Alejandro se mostró desconsolado durante días por la muerte de su mejor amigo. Se contaba la anécdota de que al entrar los dos amigos en el recién capturado harén persa, la reina se inclinó ante el más bello y alto de los dos, Hefestión, y al corregirla los cortesanos, el propio Alejandro le quitó importancia pues para él su amigo era como si fuera él mismo. Precisamente esa anécdota es la que pinta Charles Le Brun en el siglo XVII como se puede ver en el cuadro conservado en el Palacio de Versalles. Paul Tefer fue el inseparable amigo en "El joven Alejandro Magno"(2010).
Las mujeres. Roxana (347 a.C. - 310 a.C.) fue la primera esposa de Alejandro. El macedonio se casó con ella tras tomar la Roca Sogdiana, y para sellar lazos con el sátrapa bactriano del que era hija. Le dio un hijo postumo al conquistador, llamado Alejandro IV Ageos. A la muerte de su marido mandó asesinar a las otras esposas de Alejandro, aunque posteriormente ella fue asesinada a su vez por Casandro. Estatira (-323 a.C.) era una de las hijas del rey persa Dario III. Alejandro se casó con ella tras derrotar a su padre. No le dio hijos, y murió asesinada por Roxana.  Parysatis (-323 a.C.) fue la tercera esposa de Alejandro, y también ella hija de un rey, en este caso el rey persa Artajerjes III. Tampoco tuvo tiempo de darle un hijo al rey macedonio, y a su muerte fue también asesinada por orden de Roxana. El Museo de Los Angeles (USA) posee un Rubens que retrata la coronación de Rosana. Claire Bloom fue Barsine, una de las amantes del rey, en el film "Alejandro el Magno"(1956).
El enemigo. Dario III (380 a.C. - 330 a.C.) era el rey de los persas cuando Alejandro pasó a Asia y emprendió la conquista del imperio persa. Tras morir envenenado el rey Artajerjes III y luego su hijo, fue elegido como rey de los persas un noble de la corte emparentado con la familia real, Dario. En el año 334 a.C. Alejandro de Macedonia invadió los territorios sometidos a Persia, y Darío envió a sus ejércitos a combatirlo, pero fue derrotado una y otra vez. El último enfrentamiento fue en el año 331 a.C. en Gaugamela. El rey persa emprendió la huida sólo para encontrar unos meses después la muerte a manos de los suyos.  Brueguel el Viejo pintó en uno de sus abigarrados cuadros en 1602 la Batalla de Gaugamela donde se vuelve a reproducir la huida del persa ante el ataque del macedonio como sucediera en Issos. Harry Andrews está irreconocible tras las barbas en el papel de Dario II en el film "Alejandro el Magno" (1956).
El conquistador. Alejandro Magno fue rey de Macedonia desde el 336 a.C. hasta su muerte en el año 323 a.C. Sus logros lo han convertido en una figura casi legendaria. Heredero del reino de Macedonia y gobernante de Grecia, se propuso reconquistar las ciudades griegas de Asia en poder de los persas, y atacar al Imperio persa, al que derrotó tras sucesivas batallas victoriosas. Su avance le llevó hasta las puertas de la India donde se enfrentó al rey Poro, al que también derrotó, aunque finalmente se vio obligado a dar media vuelta. Su imperio abarcaba ahora desde el valle del Indo a Egipto. Fundó 70 ciudades, 50 con su nombre, y finalmente murió con 32 años en Babilonia, es posible que envenenado. Jacques-Louis David realizó un magnífico cuadro en el que Alejandro contempla como el pintor Apeles pinta a una de sus concubinas, precioso cuadro que se guarda en el Palacio de las Bellas Artes de Lille (Francia). En 1963 William Shatner antes de convertirse en el inolvidable Capitán Kirk fue Alejandro en un film para televisión "Alejandro el Grande". 
El asesino. Casandro(350 a.C. - 297 a.C.) fue el hijo de uno de los generales de Alejandro, Antipatro, encargado del gobierno de Macedonia en ausencia de Alejandro, y de la regencia a la muerte de éste. Cuando Antípatro vio próximo su final dejó en su testamento que heredara su puesto uno de sus compañeros en lugar de su hijo. Para algunos Casandro fue el instigador de algunas de las extrañas muertes que rodearon en los últimos tiempos al conquistador macedonio, incluso hay quien afirma que fue quien llevó el veneno que acabaría con la vida de Alejandro. A la muerte de su padre no se resignó a un papel secundario y tras un golpe de estado se hizo con el poder en Macedonia donde gobernó desde el 305 a.C. Previamente había eliminado a todos los parientes vivos de Alejandro que pudieran ensombrecer su ascenso: a Olimpia en el 315 a.C., y a Roxana y a su hijo, Alejandro IV en el 310 a.C. , y en el 309 a.C. a Barsine y su hijo Heracles, bastardo de Alejandro. Jean.Joseph Taillasson retrató en 1799 el momento en el que Casandro y Olimpia, madre de Alejandro, se encuentran. El tudoriano Jonathan Rhys Meyers fue Casandro en la producción de Oliver Stone, "Alejandro Magno"(2004).